Capítulo 6

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Pasaron un par de semanas en las que Erika trataba de evitar a Eduardo, pues después de su confesión no sabía como tratarlo, su relación con Antonia iba muy bien pues ambas tenían mucho en común, a Eduardo le dolía la indiferencia de Erika aunque no entendía porque si después de todo sólo era una desconocida, en ese tiempo Erika no había tenido noticias sobre Alonso y eso le estaba sirviendo para superarlo.
-Luciano: Bueno cuéntame como van las cosas? (Le preguntó mientras revisaban unos papeles).
-Eduardo: No sabes lo mucho que se me ha complicado la vida (Lo miró) Erika ha estado muy rara últimamente y yo ya no sé como tratarla para que se sienta a gusto (Suspiró).
-Luciano: Eduardo creo que esa mujer te está importante más de lo que tú te imaginas (Le sonrió).
-Eduardo: No es lo que crees (Lo miró) mi intención al salvarla de esa apuesta fue buena.
-Luciano: Pues la verdad me alegra que la salvaras del infeliz de su marido y del morboso de Martín (Asintió).
-Eduardo: Ya veré como hacer para ganarme su confianza (Sonrió) hoy me voy temprano quiero llevarlas a comer (Le contó).
-Luciano: Esa mujer te va a robar el corazón amigo (Pensó), yo me encargo de todo (Sonrió).
Siguieron revisando los papeles, pasaron un par de horas y Erika y Antonia estaba terminando su clase casi a las 4:00pm.
-Antonia: Cada día estoy entendiendo mejor (Dijo cerrando su carpeta) eres la mejor enseñando (Sonrió).
-Erika: Tú eres una gran alumna Toni (Le sonrió).
-Antonia: Llevo tantos años sola con papá (La miró) y creo que ya me hacía falta un poco de compañía.
-Erika: Yo también estaba muy sola (Sonrió) conocerte fue muy bonito.
-Antonia: Sabes he notado que tú y mi papá siempre están muy serios (La miró) incluso noto un poco de tensión entre ustedes, pasa algo que yo no sepa?.
-Erika: No (Mintió) pero creo que es mejor que sólo tengamos una relación de empleada y jefe (La miró).
-Antonia: Deberían conocerse más (Sonrió) él está solo y tu sola (Alzó una ceja) podrían ser buenos amigos.
-Erika: No lo creo (Sonrió).
-Antonia: Aunque ves a mi papá serio y fuerte no siempre fue así (Le contó).
-Erika: De verdad? (La miró).
-Antonia: Si (Asintió) él era muy dulce y tierno hasta que una mujer le rompió el corazón, ella cambió su vida por completo (Suspiró) te juro que cada noche llegaba a la casa borracho y desconsolado.
-Erika: Y que lo hizo cambiar? (La miró).
-Antonia: Yo (Suspiró) cuando tenía sólo 13 años estuve a punto de morir ahogada (Le contó) fue una estupidez de mi parte por escaparme con unos amigos.
-Erika: Debió ser duro (La miró).
-Antonia: Si (Seria), mi papá se sintió culpable por dejarme sola y no ponerme la atención suficiente así que prometió que iba a reponerse y así lo hizo (Sonrió).
-Erika: Me alegra mucho saber que ahora los dos están bien (Dijo sincera).
-Antonia: Espero que algún día mi papá pueda encontrar a alguien que sane las heridas que aún hay dentro de su corazón (Le sonrió).
Erika sintió que Antonia le estaba hablando de un Eduardo muy diferente al que ella creía, pero la verdad es que no lo conocía y en todo el tiempo que llevaba ahí no se había dado la oportunidad de conocerlo, sólo lo había juzgado y ahora creía que tal vez lo había hecho muy duramente.
-Eduardo: Hola (Dijo entrando al despacho).
-Erika: Buenas tardes (Sonrió intentando ser amable).
-Antonia: Que sorpresa tenerte aquí tan temprano (Se levantó para abrazarlo).
-Eduardo: Quería pasar un rato contigo (Beso su cabeza) las invito a comer fuera (Les sonrió).
-Erika: No quiero interrumpir su tiempo juntos (Dijo sincera).
-Antonia: A mi me encanta la idea (Sonrió) anda Eri vamos (Hizo puchero) así nos conocemos mejor (Le cerró un ojo).
-Erika: Está bien (Sonrió recordando su conservación de hace unos minutos) vamos (Dijo levantándose).
Salieron de la casa y subieron al auto de Eduardo, condujo por algunos minutos y llegaron a un bonito restaurante que quedaba cerca de la casa.
-Erika: Que lindo lugar (Sonrió al ver lo sencillo que era).
-Eduardo: Es nuestro favorito (Le sonrió).
-Antonia: Nos encantan los lugares así de cálidos (Dijo mientras abrazaba a su papá).
El mesero los recibió y los guió hasta la terraza, lea dio una buena mesa y después de tomar su orden los dejó platicando.
-Antonia: Eri un día de estos tienes que invitarme a tu fundación (Dijo emocionada).
-Erika: Claro (Sonrió) me daría mucho gusto que me acompañaras.
-Eduardo: Es muy bonita la labor que haces (La miró) de hecho quería decirte que me gustaría hacer algo por tus niños (Le sonrió) tal vez una donación o podríamos hacer más grande el lugar.
-Erika: Eduardo de verdad gracias (Lo miró seria) pero no es necesario (Le sonrió).
-Antonia: A mi me parece una idea increíble (Sonrió) no te niegues Eri, a parte no es la primera vez que mi papá apoya una causa así.
-Erika: En serio? (Lo miró).
-Eduardo: No me gusta decirlo pero si (Sonrió feliz) cada mes hago un donativo a diferentes fundaciones.
-Antonia: Así como lo ves de serio tiene un gran corazón (Sonrió).
-Erika: Ya veo que si (Le sonrió a Eduardo) creo que es muy humano lo que haces, me has sorprendido (Lo miró).
-Eduardo: Espero que al conocerme más cambie tu opinión sobre mi (La miró).
-Erika: Dalo por hecho (Dijo nerviosa).
-Antonia: Que impresión? (Los examinó).
-Eduardo: La de jefe (Respondió) espero que pueda verme más como un amigo.
El mesero llegó con su orden y mientras comían se pusieron a platicar sobre las clases de Antonia, por su parte un Alonso lleno de rabia se encontraba en su empresa planeando como fastidiar a Eduardo.
-Alonso: Erika se ha olvidado de mi (Bufo) estoy seguro que el imbécil de Yañez le está endulzando el oído (Golpeó su escritorio) necesito que me hagas un favor (Lo miró).
-Ricardo: Que necesita señor? (Lo miró).
-Alonso: Le voy a mandar a Eduardo un mensaje muy claro (Sonrió) su martirio apenas empieza.
Alonso le pidió a Ricardo que mandara a dos de sus hombres para darle una golpiza a Eduardo, no estaba dispuesto a dejar las cosas como si nada hubiera pasado, no sólo lo había humillado como hombre al ganarle a su esposa, si no que tenía una fuerte razón para odiarlo.
-Ricardo: Ya lo localizamos (Sonrió) está en un restaurante cerca de su mansión.
-Alonso: Ese maldito va a saber lo que es ser enemigo de Alonso (Se rió).
-Ricardo: Jamás le va a perdonar lo que le hizo verdad? (Lo miró).
-Alonso: Ese imbécil arruino el negocio más importante de mi vida (Dijo con coraje).
La enemistad de Alonso y Eduardo comenzó cuando ambos pusieron sus ojos en el mismo casino, sólo que Eduardo superó por mucho la oferta y se quedó con él, la mayor ilusión de Alonso era abrir ese lugar pero todo eso se vio hecho trizas por culpa de Eduardo, después de comer se pasaron un par de horas en el restaurante platicando.
-Antonia: Me la he pasado increíble (Sonrió mientras se levantaba).
-Erika: También yo (Sonrió).
-Eduardo: Prometo invitarlas más seguido (Le sonrió).
Después de pagar la cuenta salieron entre risas del restaurante sin imaginar la pesadilla que les esperaba, caminaron hasta el auto sin darse cuenta que dos tipos los venían siguiendo.
-Erika: No pensé que fueras tan divertido Eduardo (Dijo riendo).
-Eduardo: Tengo mis secretos (Le cerró un ojo).
-Encapuchado 1: Holaaa (Dijo acercándose a ellos).
-Antonia: Papá (Dijo asustada).
-Encapuchado 2: A dónde creen que van? (Se rió).
Eduardo se puso frente a Erika y Antonia en un acto de protección.
-Eduardo: Que quieren? (Serio) Llevense mi reloj si quieren (Dijo quitándoselo).
-Encapuchado 1: No queremos dinero (Dijo acercándose para darle un golpe en el estómago).
Antonia y Erika retrocedieron sintiendo pánico por lo que estaba pasando.
-Erika: No le hagan daño por favor (Pidió asustada).
-Antonia: Ayuda (Gritó).
-Encapuchado 2: Cállate güerita (Dijo molesto) no creo que quieras irte a pasear con nosotros un rato.
-Eduardo: No hagan nada (Dijo tocándose el estómago).
-Encapuchado 1: Esto es para que aprendas a no meterte con mi jefe (Le dio un puñetazo).
-Encapuchado 2: Es solo una advertencia (Dijo dándole otro puñetazo) te espera lo peor (Se burló).
Los dos tipos comenzaron a golpear brutalmente a Eduardo, no pasó mucho tiempo para que cayera al suelo, los tipos lo pateaban mientras Erika y Antonia gritaban por ayuda en vano.
-Encapuchado 1: Basta (Detuvo a su compañero) creo que con esto es suficiente.
-Encapuchado 2: Para que no te creas el muy listo (Le dio una última patada).
-Eduardo: Malditos (Dijo completamente molido).
Llegó un auto polarizado y los tipos escaparon en el, rápidamente Erika y Antonia corrieron junto a Eduardo.
-Antonia: Papá (Se tiró a su lado) mira como te dejaron.
-Erika: Eduardo estás bien? (Dijo con lágrimas en los ojos).
-Eduardo: Si (Gimio de dolor) pero me duele todo (Dijo escupiendo sangre).
-Erika: Estás sangrando mucho (Acarició su mano).
-Eduardo: Estoy bien solo tengo que levantarme (Fingió una sonrisa).
Ambas lo ayudaron a levantar, Eduardo se mantuvo de pie por unos segundos hasta que un fuerte mareo lo hizo tambalear.
-Antonia: Voy a llamar a una ambulancia (Dijo secando sus lágrimas mientras tomaba su celular).
-Eduardo: No (Negó) sólo llevenme a la casa (Dijo recargandose en el auto).
-Erika: Eduardo tienes que ir a un hospital (Lo miró seria).
-Eduardo: Milagros va a curarme en la casa (Dijo serio).
-Antonia: Está bien (Suspiró) pero yo manejo (Seria).
-Eduardo: Con cuidado recuerda que no tienes el permiso (Dijo tocándose las costillas para asegurarse de que estuviera bien).
Antonia le ordenó que se subiera atrás junto con Erika, puso el auto en marcha mientras Eduardo se recostaba en el hombro de Erika, cerraba los ojos y respiraba lentamente tragandose el dolor para no asustarlas.
-Erika: Lo siento (Le susurró) sé que esto fue por mi (Dijo conteniendo las lágrimas).
-Eduardo: Tranquila (Le susurró también) esto no es tu culpa (Levantó un poco la barbilla para verla) los problemas con Alonso no son nuevos.
-Erika: Pero mira como te dejaron (Dejó escapar una lágrima).
-Eduardo: No llores (Hizo el esfuerzo por secar su lágrima) todo va a estar bien (Sonrió).
Eduardo volvió a cerrar los ojos y minutos después ya estaban en la sala de la casa.
-Erika: Siéntate (Lo ayudó).
-Eduardo: Ay (Se quejó de sus costillas) carajo.
-Antonia: Voy por el botiquín (Los dejo solos).
-Eduardo: Dime que aún me sigo viendo guapo (Bromeó para tranquilizar el ambiente).
-Erika: Estás molido y aún así tienes sentido del humor (Sonrió).
-Eduardo: Estoy tranquilo porque a ustedes dos no les hicieron nada (Le sonrió).
-Erika: Que duro se ha vuelto todo (Suspiró).
Erika ayudó a Eduardo a quitarse la camisa que le molestaba y no puedo evitar sentirse mal al ver los moretones que tenía, también pudo fijarse una vez más que el hombre tenía buen cuerpo, hombros anchos, abdomen un poco marcado y fuertes brazos, alejó esos pensamientos de su mente cuando vio a Milagros y Antonia entrar a la sala.
-Milagros: Por dios hijo mira como te dejaron (Dijo pasando una toalla mojada por su cara para quitar la sangre).
-Eduardo: Con cariño nana (Dijo haciendo una mueca de dolor).
-Antonia: Seguro que no quieres un doctor? (Lo miró).
-Eduardo: No (Dijo serio) con curarme es suficiente.
Milagros tomó un poco de algodón y lo bañó con alcohol, como Eduardo ya sabía lo que venía tomó la mano de Erika como consuelo.
-Erika: Tranquilo será rápido (Apretó su mano).
-Eduardo: Soy un niño (Se rió mientras cerraba los ojos).
Milagros limpió sus heridas lo más rápido que pudo pero aún así Eduardo se quejó un poco, después de asegurarse de que sus estuvieras desinfectas le puso algunas tiritas.
-Antonia: Papá quién quería hacerte daño? (Le preguntó).
-Eduardo: Hay mucha gente que me odia (La miró) es difícil saberlo (Mintió).
-Milagros: Vete a descansar mi niño (Acarició su cabello) te va a hacer bien.
-Antonia: Debemos tener cuidado entonces (Suspiró).
-Erika: Sólo espero que no intenten nada otra vez (Dijo seria).
-Eduardo: Yo me voy a encargar de que todo esté bien (Las miró).
Erika y Antonia ayudaron a Eduardo a subir a su habitación, su hija lo ayudó a cambiarse por algo más cómodo en el baño y luego lo dejó al cuidado de Erika mientras iba a comprar unas pastillas antiinflamatorias.
-Eduardo: Voy a reforzar la seguridad de la casa (La miró) no quiero que Alonso se meta contigo o con mi hija.
-Erika: No puedo creer que estoy casada con un monstruo (Suspiró) todos estos años tuve la verdad frente a mi y no la quise ver.
-Eduardo: No te culpo el amor ciega (Dijo serio).
-Erika: Lo dices por la mamá de Toni? (Curiosa).
-Eduardo: No (Sonrió) ella era una gran mujer lamentablemente murió al dar a luz.
-Erika: Debió ser muy difícil para ti (Lo miró).
-Eduardo: Muchísimo (Dijo melancólico) yo la quería tanto, ella fue mi primer amor.
-Erika: El amor es tan complicado (Suspiró).
-Eduardo: Estoy de acuerdo (Sonrió).
-Erika: Eduardo tengo que parar esto (Lo miró) no puedo permitir que Alonso vuelva a hacerte daño.
-Eduardo: No Eri (La miró) deja las cosas así por favor no te acerques a él.
-Erika: Eduardo (Lo miró).
-Eduardo: Por favor (La miró).
Erika asintió aunque no estaba muy segura de hacerle caso, se quedó con él hasta que el sueño lo venció y lo dejó descansar, ahora Erika sabía que las personas no siempre son lo que parecen pues con Eduardo se había equivocado.

¿Les gusta que Erika le esté dando una oportunidad a Eduardo?

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