Capítulo 24

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Después de pasar unos maravillosos días juntos llegó la hora de volver a sus obligaciones, era miércoles y Eduardo se había ido al casino muy temprano, una hora después de que él se fue Erika estaba arreglandose pues tenía cita con el abogado que iba a llevar a cabo los trámites de su divorcio.
-Erika: Lástima que estés ocupada (Dijo por teléfono).
-Miranda: Me hubiera encantado acompañarte (Suspiró) sabes que te quiero y te mando mis buenas vibras.
-Erika: Gracias amiga te quiero (Sonrió).
-Miranda: Hablamos luego porque está llegando la sala nueva (Colgó).
Erika sonrió al saber lo feliz que estaba su amiga, terminó de maquillarse y tomó un taxi para ir rumbo al despacho de abogados pues esta vez quería salir sin lo guardias de Eduardo.
-Erika: Buenos días (Saludó a la recepcionista) tengo cita con el señor Marquez.
-Recepcionista: Adelante el señor la está esperando (Dijo amable).
-Erika: Gracias (Sonrió).
Erika caminó hasta la gran oficina y tocó la puerta esperando respuesta.
-Marquez: Adelante (Dijo sentado detrás de su escritorio).
-Erika: Buenos días (Entró).
-Marquez: Buen día Erika (Saludo amable) Eduardo ya me puso al tanto de tu caso.
-Erika: Me alegra que ya sepa a lo que nos enfrentamos (Se sentó).
-Marquez: He oído poco de Alonso y sé que es un hombre difícil (La miró serio).
-Erika: Será un camino largo pero no pienso ceder hasta conseguir mi libertad (Dijo segura).
-Marquez: Bueno vamos a revisar los términos en los que quieres quedar y en base a eso realizaremos la demanda (Dijo abriendo su laptop).
Comenzaron a platicar y Erika le comentó al abogado que no quería nada de Alonso, ni propiedades, ni dinero, sólo su firma en los papeles, el abogado trató de convencerla de poner algunas condiciones sobre la casa que compartieron en el tiempo que duró el matrimonio y la fortuna que construyeron en el mismo pero ella se negó a todo.
-Marquez: Yo creo que que en estas condiciones todo puede ser más fácil (La miró).
-Erika: No quiero ser pesimista pero sé que Alonso no lo va a tomar bien (Suspiró).
-Marquez: En caso de apelación a la demanda de divorcio por mutuo acuerdo podemos proceder a la demanda de divorcio forzoso (Le comentó), le recomiendo que antes de todo hable con él e intente llegar a un acuerdo.
-Erika: Lo que menos quiero es verlo (Admitió) pero creo que a los dos nos conviene una separación en buenos términos.
-Marquez: Tómese tiempo para eso y podemos agendar una cita para después (Le propuso).
-Erika: Gracias por recibirme (Sonrió).
Erika se despidió del abogado y tomó un taxi rumbo a la empresa de Alonso, no tenía ganas de verlo y menos después de los malos momentos que había pasado por su culpa.
-Alonso: Cuando me dijeron que estabas aquí y que querías verme no podía creerlo (Se rió mientras salía de su oficina).
-Erika: Tenemos asuntos importantes que tratar (Dijo seria).
-Alonso: Pasa (Dijo abriendo la puerta), que nadie nos moleste (Le pidió a su secretaria).
Entraron a la oficina y Alonso sirvió dos copas, como si fuera lo más normal se sentó junto a Erika y le dio la copa.
-Alonso: Te oigo (La miró), me extrañas cierto? (Sonrió).
-Erika: Algún día vas a dejar de ser un idiota? (Seria).
-Alonso: No (Admitió).
-Erika: Alonso me costó mucho venir aquí (Suspiró) y más después de lo que pasó la última vez que te vi.
-Alonso: Les advertí que conmigo no se juega (Le recordó).
-Erika: Si estoy aquí es para hablar de nuestro divorcio (Dijo al fin).
-Alonso: No te voy a dejar libre (Respondió) vas a ser mi esposa hasta el último día de tu vida (Le cerró un ojo).
-Erika: No tiene caso seguir unidos por un absurdo papel (Levantó la voz), no te amo y no me amas.
-Alonso: En que momento cambiaste tanto Erika? (La miró).
-Erika: En el momento que destruiste a la mujer ingenua y estúpida que era (Seria).
-Alonso: Te repito no voy a dejarte libre para que seas feliz con él (Terminó su copa).
-Erika: Que tienes en contra de él? (Lo cuestionó).
-Alonso: Por su culpa perdí mucho (Dijo recordando el pasado) ahora es mi turno de cobrarme una por una las que me hizo, y tú (Suspiró) a ti te debo el haber perdido la oportunidad de ser padre (Le recordó).
-Erika: Eso es algo que siempre voy a cargar (Dijo con un nudo en la garganta).
-Alonso: Eduardo va a romperte el corazón Erika (Dijo serio).
-Erika: No lo creo (Sonrió).
-Alonso: Va a lastimarte más de lo que lo hice yo (Le aseguró).
-Erika: No voy a discutir mi vida amorosa contigo (Se levantó) y como veo que no nos vamos a poner de acuerdo con el divorcio mejor me voy.
-Alonso: No hay divorcio (Dijo firme).
-Erika: Espera la demanda (Dijo en la puerta).
-Alonso: No será una pelea fácil (Le advirtió).
Erika salió completamente frustrada de su breve conversación con Alonso, sabía que no iba a lograr librarse de él tan fácil y le pesaba mucho, caminó un rato por la ciudad en el intento de despejar la mente.
-Erika: Algún día podré ser feliz? Algún día van a salirme bien las cosas? (Se preguntó mientras caminaba).
Mientras tanto en el casino Eduardo estaba hablando por teléfono con Mara quién sonaba muy misteriosa pues las llamadas de aquella mujer habían vuelto, ahora que se había acercado a Erika y sentía cariño por ella sabía que era momento de hablar con Eduardo antes de que la situación terminará afectandolos.
-Eduardo: Tú estás bien? (Preguntó preocupado).
-Mara: Si (Lo calmó) quiero hablar contigo de algo que tal vez te importe.
-Eduardo: Bueno entonces nos vemos a las 4 aquí y ya platicamos con calma en La bonne vie (Dijo serio).
-Mara: Ahí te veo (Se despidió) y por favor sé discreto.
Eduardo se quedó muy intrigado y se apuró a terminar sus pendientes para irse con Mara sin prisa, cuando dieron las 4:00pm Erika decidió alcanzar a Eduardo en el casino para comer juntos y tomó un taxi.
-Erika: Hola (Dijo por teléfono).
-Eduardo: Hola amor, como te fue? (Saludó).
-Erika: No muy bien (Dijo en un suspiro).
-Eduardo: No te desanimes (La ánimo) las cosas tarde o temprano se van a poner en su lugar.
-Mara: Todo bien? (Susurró).
-Eduardo: Si (Asintió).
-Erika: Es que no quiero seguir siendo su esposa (Dijo frustrada), quiero olvidar todo lo que viví y sé que sólo siendo libre voy a poder dejar por completo todo eso.
-Eduardo: Sabes que estoy de tu mano para apoyarte en todo mi amor (Le recordó).
-Taxista: Llegamos (Le sonrió amable).
-Erika: Estás ocupado para comer hoy? (Dijo bajandose del taxi en la acera de enfrente).
-Eduardo: Si (Dijo en el elevador) tengo una junta muy importante justo ahora (Mintió), lo siento amor pero no quiero que pienses mal (Pensó).
-Erika: Bueno entonces nos vemos en la noche (Dijo resignada).
-Eduardo: Hasta la noche (Colgó mientras le mandaba un beso).
Eduardo iba saliendo del casino con Mara mientras Erika estaba aún al lado del taxi para irse de regreso a la casa cuando vio que Mara lo tomó del brazo y él le sonrió mientras le decía cualquier cosa, en ese momento Erika se imagino un sin fin de cosas, Eduardo acababa de decirle que tenía una junta y obviamente le había mentido.
-Taxista: Todo bien? (Le preguntó por 5ta vez).
-Erika: Si (Dijo buscando su bolsa para pagarle) gracias (Dijo aguantandose las lágrimas).
-Taxista: Un gusto (Se despidió).
Erika se quedó ahí parada observando como se iban en el carro de Eduardo mientras un montón de lágrimas bajaban por sus mejillas.
-Erika: No, no, no (Negó mientras se apretaba el pecho) tu no Eduardo (Sollozó).
Pasaron un par de minutos y Erika seguía en la misma posición, sólo el ruido de su celular la hizo salir de su shock.
-Erika: Hola (Respondió).
-Luz: Erika necesito que vengas a la fundación ahora mismo (Dijo desesperada).
-Erika: Pasa algo? (Dijo calmandose) Me estás preocupando Luz (Dijo tras sus segundos de silencio).
-Luz: Es Daniel (Llorando) convulsionó, está ardiendo en fiebre y el doctor no sabe que tiene.
-Erika: Voy para allá (Secó sus lágrimas) tranquila no debemos asustar a los niños.
Erika tomó el primer taxi que pasó y le pidió que la llevara a la fundación lo más rápido que pudiera, 15 minutos después Eduardo y Mara estaban llegando al lujoso restaurante francés.
-Gerente: Bienvenidos (Les sonrió).
-Eduardo: Reservado por Eduardo Yañez (Lo miró).
-Gerente: Si (Dijo revisando su monitor) acompañenme por aquí (Dijo amable).
Caminaron detrás de él, después de sentarse ordenaron y mientras esperaban comenzaron a platicar.
-Eduardo: Y bien? (La miró).
-Mara: No sé ni como empezar (Dijo nerviosa).
-Eduardo: Si es sobre lo que sientes por mi... (Intentó decir).
-Mara: No (Lo paró) eso ya quedó atrás, entiendo que quieres a Erika y estás feliz a su lado (Lo miró), incluso ahora somos amigas (Sonrió) esto se trata de otra cosa (Suspiró).
-Eduardo: Me estás preocupando (Dijo serio).
-Mara: Recuerdas el día en casa de Luciano y Miranda (Comenzó).
-Eduardo: Si (Asintió).
-Mara: Recibí una llamada que jamás pensé que recibiría ni en mil años (Suspiró) me sorprendió tanto que me llamara justo a mi (Dijo nerviosa) éramos amigas pero pensé que ya todo eso había terminado, me dio gusto escuchar su voz (Confesó) pero no es justo que aparezca ahora (Lo miró).
-Eduardo: De quién hablas Mara? (Dijo confundido).
Mara estaba a punto de decirle cuando llegaron sus cafés, el mesero dejó la orden y se retiró, ambos tomaron un poco de café y Mara se atrevió a decirle al fin.
-Mara: Me llamó Sara (Le soltó), Eduardo me contactó y me dijo que nunca había dejado de seguir nuestros pasos.
-Eduardo: Sara (Susurró con la mirada perdida) ella está bien? (Preguntó por curiosidad).
-Mara: Parece que si (Asintió) aunque sólo me ha llamado 3 veces siempre se ha comportado extraña (Recordó) como si se estuviera escondiendo de alguien.
-Eduardo: Por dios (Dijo poniendo sus manos en su cabeza) jamás pensé volver a saber de ella.
-Mara: Eduardo tú aún sientes algo por ella? (Preguntó al verlo afectado).
-Eduardo: No (Negó enseguida) es sólo que todo esto me tomó por sorpresa.
-Mara: Me alegra escuchar eso porque no me gustaría que Erika saliera lastimada por todo esto (Dijo sincera), no sé cuál sea la intención se Sara (Seria) que pasaría si ella regresa Eduardo?.
-Eduardo: No (Negó) eso no puede pasar (Serio) todos tenemos vidas hechas sería absurdo que volviera después de tantos años (La miró) y menos después de la forma en que se fue.
-Mara: Espero que el pasado no venga a cambiar el presente (Seria).
-Eduardo: Alguien más lo sabe? (Suspiró).
-Mara: No (Negó) sólo nosotros.
-Eduardo: Puedes mantener el secreto? (Serio).
-Mara: Sabes que si (Sonrió) hagamos como que esto no pasó.
-Eduardo: Gracias (Asintió sonriendo).
Se terminaron el café y después cada quién se fue por su lado, Mara llamó a su chófer y Eduardo volvió al casino para procesar todo lo que tenía en la mente.
-Eduardo: No puedes regresar (Dijo mientras se servía una copa de whisky) no puedes Sara (Suspiró).
Eduardo no pudo concentrarse en el trabaja y no quería volver a su casa así que decidió quedarse a tomar en su oficina, Erika tardó un poco en llegar a la fundación pues se encontraba un poco lejos, al entrar a la habitación de Dani su corazón se detuvo al verlo tan frágil.
-Erika: Oh dios (Dijo con lágrimas en los ojos) mi niño (Se acercó a él).
-Luz: Hace poco se fue el doctor (La miró) Dani sólo tiene una infección (La calmó).
-Erika: Es grave? (Secó sus lágrimas).
-Luz: Si no tiene los cuidados que necesita puede complicarse (Suspiró).
-Erika: Desde que hora está así? (La miró).
-Luz: En la mañana no se pudo levantar (Seria) al principio pensé que era un resfriado y después todo se complicó.
-Erika: Debes estar agotada (Acarició su mano) ve a descansar yo me voy a quedar cuidando a Dani hasta que esté bien.
-Luz: Segura? No tienes que volver a tu casa? (Curiosa).
-Erika: Si (Asintió) y no (Sonrió forzada) ahora lo importante es Dani.
-Luz: Si necesitas cualquier cosa me hablas (Se despidió).
-Erika: Gracias y descansa (Le sonrió).
Erika se sentó en la cama de Dani justo a su lado, acarició su cabello y comenzó a llorar soltando todo lo que sentía, le dolía la mentira de Eduardo pues pensaba que si se había ido con Mara a escondidas era porque algo pasaba entre ellos, le dolían sus falsas promesas y le dolía pensar que la posibilidad de adoptar a sus niños podía esfumarse, pasaron las horas y la noche llegó, Eduardo había apagado su celular y estaba en su oficina tomando como loco pensando en el pasado abriendo de nuevo esas heridas, no era que quisiera a Sara, sino la manera en la que estaban pasando las cosas, hace mucho que no pensaba ni sabía de ella y justo cuando su vida iba bien aparecía de la nada con quién sabe que intenciones, solo y en silencio se permitió llorar todo lo que hace años se negó.
-Eduardo: No puedes seguir afectado mi vida de esta manera (Golpeó su escritorio) no puedes maldita sea.
Erika también decidió apagar su celular y dedicarse a bajarle la fiebre a Dani.
-Dani: Eri (Susurró) estás aquí (Sonrió débilmente).
-Erika: Mi chiquito (Acarició su mejilla) no hables (Secó sus lágrimas) mejor descansa.
-Dani: Me duele todo (Se quejó).
-Erika: Vas a estar bien (Le aseguró).
-Dani: Y Sol? (Preguntó preocupado).
-Erika: Ella se quedó con Luz (Lo calmó) pero cuando estés mejor va a venir a visitarte (Le sonrió).
-Dani: Tengo sueño (Bostezó).
-Erika: Descansa mi amor (Acarició su cabello) yo te voy a cuidar.
Dani cerró los ojos y volvió a caer rendido, Erika se acomodó en el sofá que tenían en la habitación y tomó un libro que había por ahí, mientras tanto en la casa se encontraba Antonia cenando.
-Milagros: Quieres más mi niña? (La miró).
-Antonia: No (Sonrió) gracias.
-Milagros: En la tarde casi no comiste (Seria).
-Antonia: No me sentía muy bien (Dijo un poco triste) quería contarle a Eri pero no aparece.
-Milagros: Ya es tarde y tú papá tampoco llega (Suspiró) espero que estén juntos.
-Antonia: Es lo más probable (Sonrió) traté de llamar a ambos pero no respondieron (Alzó una ceja) seguro deben estar muy ocupados (Se rió).
-Milagros: Mjm (Sonrió).
-Antonia: Si quieres ya vete a descansar (La miró) yo recojo todo, me voy a quedar en la sala un rato.
-Milagros: Bueno (Asintió) descansa mi niña.
-Antonia: Gracias te quiero (Le dio un beso).
Antonia recogió su plato y después de limpiar la cocina subió a su habitación para ponerse la pijama, bajó a la sala con su celular y su laptop para esperar a que Eri y su papá llegaran, su día no había sido muy bueno pues había discutido con Sebastián y aunque sólo eran amigos le dolía estar sin hablar con él.

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