Capítulo 8

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Después de la velada Erika volvió a la casa en compañía de Eduardo pues Miranda y Luciano se iban juntos, en todo el camino ambos fueron en silencio pero no fue incómodo al contrario fue como un momento de paz compartido.
-Eduardo: Llegamos (Dijo abriéndole la puerta).
-Erika: Gracias (Sonrió mientras tomaba su mano).
-Eduardo: Gracias por acompañarme esta noche (Sonrió) sin duda fue todo un éxito.
-Erika: Me encantó ir (Lo miró) ignorando que estaba ya sabes quién (Arrugó el ceño).
-Eduardo: No puedo entender como una mujer tan bella como tú se pudo fijar en un imbécil como él (Dijo sin pensar), ya metiste la pata Eduardo (Pensó avergonzado).
-Erika: Ni yo lo entiendo (Se rió) supongo que me dejé deslumbrar por el primer hombre que se interesó en mi como mujer (Suspiró).
-Eduardo: Aún no quiero entrar ven (Tomó su mano y la guió hasta la pequeña estancia que estaba en medio del jardín).
Corrieron hasta el lugar que estaba iluminado por la luz de la luna y se sentaron para seguir con su platica.
-Erika: Bueno tú ya sabes mucho de mi y yo casi no sé nada de ti (Lo miró) así que cuéntame (Dijo interesada).
-Eduardo: Que te puedo contar? (Sonrió) soy un tipo muy aburrido (La miró).
-Erika: No sé (Dijo seria) cuéntame lo que te duele (Lo miró), cuéntame todo lo que tienes guardado aquí adentro (Puso su mano en su pecho) y no le haz dicho a nadie.
-Eduardo: Lo que me duele (Suspiró) bueno te puedo parecer un hombre fuerte y serio pero ese sólo es el Eduardo dueño de un casino, el verdadero Eduardo es sensible, tiene pedazos rotos, creció en una familia llena de peleas y engaños entre mis padres (Dijo con tristeza) que lamentablemente murieron cuando yo tenía sólo 20 años (La miró) y desde entonces heredé todo lo que tengo, soy un hombre que se ha llevado algunas decepciones amorosas y que toda su vida ha soñado con sentir un amor verdadero (La miró).
-Erika: Tus ojos siempre me dijeron que eras bueno (Sonrió) creo que por eso sabía que aquí iba a estar a salvo.
-Eduardo: Y tú cuéntame un poco de lo que te duele (La miró).
-Erika: Pues soy huérfana (Lo miró) mis padres murieron cuando yo era muy pequeña y prácticamente crecí sola, mi vida se llenó de un poquito de alegría cuando conocí a Miranda por casualidades de la vida (Sonrió) nos hicimos inseparables, pensé que mi vida de ensueño había comenzado cuando me casé con Alonso pero ya ves como resultó y lo que más me duele es el hecho de no poder ser mamá (Dijo con tristeza), sobre el amor yo siempre pensé que estaría al lado me mi otra mitad toda mi vida pero al parecer no me llegó (Sonrió).
-Eduardo: Aún no es tarde Erika (Acarició su mejilla), sabes yo siempre he querido sentir un amor de esos que te cambia la vida, que es el correcto y que sabes que pase lo que pase siempre va a estar a tu lado supongo que aún me puede llegar (Sonrió).
-Erika: Ahora que lo pienso creo que en todo este tiempo jamás he conocido el amor y tampoco tengo la más minina idea de como se siente eso tan incondicional que tú buscas (Suspiró) también supongo que el amor de mi vida debe estar por ahí esperando para encontrarnos (Sonrió).
-Eduardo: Después de todo no somos tan diferentes (Sonrió) vamos adentro que hace un poco de frio (Le puso su saco).
-Erika: Gracias (Lo miró) por protegerme (Dijo refiriéndose a toda la noche).
-Eduardo: No voy a dejar que vuelvan a hacerte daño (Le aseguró).
Entraron a la casa y en silencio subieron a su habitación.
-Eduardo: Buenas madrugadas (Le sonrió dejándola en la puerta de su habitación) estoy seguro que mañana será un gran día (Acarició su cabello).
-Erika: Descansa (Sonrió) mañana tenemos una cita (Le dio un pequeño beso tronado en la mejilla).
Erika se metió a su habitación y Eduardo caminó algunos pasos hasta la suya, ambos estaban con una gran sonrisa en el rostro descubriendo como algo que no habían sentido antes crecía en su interior.
En la habitación de Eduardo...
-Eduardo: Una cita (Sonrió mientras se aflojaba la corbata), por que estoy sintiendo esto? (Se preguntó).
En la habitación de Erika...
-Erika: Dije una cita (Suspiró mientras sonreía), que te está pasando Erika? (Se preguntó mientras se quitaba el saco de Eduardo y aspiraba el aroma a él que aún tenía).
Después de cambiarse ambos se acostaron a descansar, a la mañana siguiente despertaron entusiasmados por pasar el día juntos y al terminar de arreglarse bajaron a desayunar con Antonia.
-Eduardo: Buenos días (Dijo muy sonriente).
-Antonia: Hola (Dijo un poco cansada).
-Erika: Lista para tu examen? (Acarició su cabello).
-Antonia: Si (Le sonrió) pero estoy mega cansada (La miró).
-Erika: Por? (La miró mientras se sentaba).
-Eduardo: Dormiste bien? (Se sentó).
-Antonia: No (Suspiró) me pase toda la noche estudiando (Admitió) y estoy segura que ya me aprendí y entendí muy bien todo lo que me enseñaste Eri (Le sonrió).
-Erika: Me alegra mucho (Sonrió) pero cuando salgas de la escuela tienes que descansar.
-Eduardo: Llevatela tranquila hija no quiero que te estreses tampoco (La miró).
-Antonia: Estoy bien (Sonrió) sólo que de verdad quiero mejorar mis notas (Lo miró).
Milagros sirvió el desayuno mientras ellos platicaban, Eduardo podía notar muy bien que Erika y Antonia se llevaban increíble y eso le gustaba.
-Eduardo: La quieres más que a mi (Bromeó).
-Erika: No seas exagerado (Se rió).
-Antonia: Que celoso eres (Se burló), con Erika agarré confianza super rápido y la quiero mucho (Sonrió).
-Erika: Toni sabes que también te quiero (Le sonrió).
-Eduardo: Me agrada que se lleven bien (Sonrió).
-Antonia: Oye tú que haces con ropa casual? (Lo miró curiosamente) y tú por que estás tan guapa? (Miró a Erika).
-Eduardo: Pues hoy no voy a trabajar (Le contó).
-Erika: Porque voy a salir (La miró).
-Antonia: A dónde van? (Les sonrió).
-Eduardo: Voy a acompañar a Erika a su fundación (Dijo mientras sonreía).
-Erika: Voy con él (Asintió).
-Antonia: Me encanta (Sonrió con cierta emoción).
-Eduardo: Que? (Le preguntó nervioso).
-Antonia: Nada yo me entiendo (Sonrió al verlo así) bueno me voy (Dijo levantándose).
-Erika: Suerte (Se despidió).
-Eduardo: Nos vemos en la tarde (Le dio un beso).
Antonia se fue, cuando terminaron de desayunar Eduardo y Erika tomaron rumbo a la fundación, en el camino Eduardo se detuvo para comprar un pastel y llevarle a los niños, 40 minutos después estaban llegando al lugar.
-Erika: Llegamos (Sonrió mientras se bajaban).
-Eduardo: Es demasiado bonito todo (Sonrió) tiene muchos colores y se respira amor (La miró).
-Erika: Vamos mis niños te van a encantar (Lo tomó de la mano mientras caminaban).
Entraron al lugar y como siempre todos los niños corrieron hacia Erika.
-Erika: Hola mis amores (Sonrió feliz).
-Dani: Te extrañaba mucho (Dijo abrazandola).
-Sol: Ya te queríamos ver (Sonrió).
-Eduardo: Hola (Los saludo).
-Erika: Yo los extraño siempre (Sonrió) les quiero presentar a Eduardo (Lo señaló).
Todos los niños lo saludaron y fueron amables con él, al ver todo el cariño que le tenían a Erika entendía mejor porque había firmado esos papeles.
-Luz: Hola Erika (La saludo) que gusto verte.
-Erika: Como va todo? (Le sonrió).
-Luz: Excelente (Sonrió).
-Erika: Te presento a Eduardo (Sonrió) es un amigo.
-Eduardo: Mucho gusto (Le dio la mano).
-Luz: El gusto es mio (Dijo amable).
-Eduardo: Trajimos pastel para los niños (Se lo dio).
-Luz: Gracias les va a encantar (Sonrió).
Luz se fue a la cocina para guardar el pastel y revisar que todo estuviera en orden para la comida, Erika y Eduardo estaban dando un largo recorrido por el lugar mientras ella le explicaba sus ideas para mejorar la fundación y él esta muy atento a lo que le decía.
-Eduardo: Me parece increíble (Le sonrió) sabes que tienes todo mi apoyo.
-Erika: Gracias (Sonrió) sé que lo haces de corazón.
-Eduardo: Me hace muy feliz verte así de emocionada (Dijo acomodando un mechón de cabello que se le había salido de la coleta).
-Erika: A mi me hace feliz que me hayas acompañado (Sonrió) no entiendo porque pero cuando estoy contigo me siento segura (Lo miró tiernamente).
-Eduardo: Desde que llegaste a mi casa mi misión es protegerte (Le sonrió), te prometo que voy a cuidarte y nadie va a hacerte daño de nuevo (La miró serio).
-Erika: Te creo (Sonrió) y confío en ti (Lo abrazó).
Eduardo rodeo su cuerpo con sus brazos y el abrazo se hizo más profundo, Erika cerró los ojos disfrutando de la protección que sus brazos le daban, mientras Eduardo sonreía como bobo, el momento fue perfecto hasta que Sol y Dani los interrumpieron.
-Dani: Hola (Los miró serio).
-Erika: Que hacen por aquí mis chiquitines? (Les sonrió).
-Sol: Te estábamos buscando (Sonrió) queríamos jugar contigo.
-Eduardo: Me invitan? (Los miró).
-Dani: Eres el novio de Erika? (Le preguntó).
Por primera vez Eduardo se planteó esa probabilidad y se puso nervioso con sólo pensarlo.
-Eduardo: No (Lo miró nervioso).
-Erika: Sólo es un buen amigo (Le sonrió).
-Dani: Bueno (Sonrió) pero si quieres serlo me tienes que pedir permiso primero.
-Erika: Eres un amor (Se rió).
-Eduardo: Claro (Sonrió).
-Sol: A mi me caes bien (Le sonrió).
-Eduardo: Eres muy linda princesita (Le sonrió mientras acariciaba su cabello).
-Erika: Corran (Los miró) el último que llegue al área de juegos no come pastel (Gritó).
Los niños salieron corriendo mientras Erika y Eduardo reían a lo lejos.
-Eduardo: Ellos no saben que estás casada? (La miró).
-Erika: No (Respondió) Alonso sólo es el dueño de este lugar (Dijo seria) a él no le gustaba venir aquí y nunca lo mencioné (Dijo tristemente).
-Eduardo: Aún lo quieres? (Preguntó esperando la respuesta con ansias).
-Erika: No sé que es lo que siento (Lo miró), creo yo sólo quería la idea que tenía de él (Dijo sincera) cuando me apostó fue como si tuviera a un extraño enfrente de mi.
-Eduardo: Erika (Dijo serio) si algún día quieres irte de mi casa sólo tienes que decirmelo y serás libre (La miró).
-Erika: Sabes que no puedo (Lo miró), por ahora me siento a gusto ahí (Sincera) les he tomado mucho cariño a Toni y a ti.
-Eduardo: Lo sé (Sonrió), no te había dicho nada pero quiero comprar la fundación (La miró).
-Erika: Enserio? (Sorprendida).
-Eduardo: Si (Asintió) de ese modo Alonso no podrá chantajearte con el contrato.
-Erika: No creo que te la quiera vender (Suspiró) y menos porque ese estúpido quiere joderme la vida.
-Eduardo: Ya verás que terminará aceptando (Le sonrió) sabemos que no se puede resistir a una buena cifra de dinero.
-Erika: Eres perfecto Eduardo (Le dijo con una gran sonrisa).
-Eduardo: Tú eres perfecta (Le sonrió) vamos que los niños nos esperan (Tomó su mano).
Erika sonrió al ver sus manos encajadas y le siguió el paso, antes de Alonso ella jamás había sentido algo por un hombre y las sensaciones que estaba sintiendo cada vez que estaba al lado de Eduardo comenzaban a asustarla, por su parte Eduardo trataba de ignorar las mariposas muertas que comenzaban a cobrar vida en su estómago pues el miedo a imaginar que Erika algún día se iría de su lado lo hacía borrar cualquier posibilidad de enamorarse de ella.

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