Posición del perrito
—¿Lo tienes todo? —me pregunta mi madre. Yo asiento, segura. He revisado cerca de quince veces la lista que me hice para el viaje y comprobado que todo estaba metido en la maleta y la mochila que llevo de mano—. Compruébalo bien, que ya sabes que no vamos a volver para coger lo que se te haya olvidado.
Pongo los ojos en blanco.
—Sí, mamá. Si se me ha olvidado algo ya me las apañaré.
Mi madre asiente, conforme, como si eso es lo que hubiese estado esperando: que le quitase responsabilidad. Coge su maleta y sale de casa. Yo salgo detrás y me dirijo al coche mientras ella cierra la puerta. Mi padre y mi hermano ya están ahí, así que meto mis cosas en el maletero y me coloco en la parte de atrás junto a Namjoon.
—¿Lo tienes todo, Jae? —pregunta mi hermano, bajito. Una clara imitación de mi madre que me hace sonreír.
—Solo he revisado la lista quince veces —digo, poniendo los ojos en blanco, y él se ríe.
—Viene vuestra madre, así que fingiré que no os he escuchado... —dice mi padre, con una sonrisa.
Cuando la neurótica de mi madre se sube en el coche todos fingimos una seriedad que no tenemos. Quizá por eso siempre me he llevado mejor con mi padre, tiene mucho más sentido del humor que mi madre.
Mi hermano Nam ha salido a él. Y yo... Bueno, yo tengo el carácter de mi madre: explosivo. Pero, por lo demás, somos una familia normal y corriente que va a pasar unos días de vacaciones en una casita situada en la playa de Busan. Con unos amigos de la familia.
Por suerte a mis padres no se les ha ocurrido la brillante idea de hacer el trayecto de más de cinco horas en coche, y vamos en avión. Ahora pienso que es un alivio, aunque el verdadero tormento no es pasar tiempo con mi familia, es tener que ir con nuestros amigos durante todo el vuelo.
Cuando nuestro padre arranca, iniciando la tortura, mi móvil vibra.
Namjoonie
¿También llevas los condones?
12:05
Vete a la mierda, Nam
12:06
Le miro con odio, pero él se está partiendo de risa con el comentario. A mí no me hace gracia. En qué momento se tuvo que enterar.
—Misuk acaba de avisarme que están llegando al aeropuerto. ¿No puedes ir más deprisa? Vamos a quedar fatal llegando tan tarde.
—Cariño, tranquila. Vamos con tiempo de sobra para coger el vuelo.
Mi madre no se va a tranquilizar, lo sabemos todos, por eso mi padre acelera y, aunque tardamos increíblemente poco en llegar, los Jung ya nos están esperando en el aeropuerto. Arrastro mi maleta la última mientras mi madre va corriendo al encuentro de Jung Misuk, a la que abraza con fuerza. Y, aunque parece una escena salida de una película en la que lo importante son las apariencias, mi madre y la madre de Hoseok son prácticamente como hermanas.
Por eso, precisamente, no se puede enterar de qué pasa entre su hijo y yo. Porque él tiene, como Namjoon, 19 años, y yo todavía tengo 16. Y deberíamos ser como hermanos, pero no lo somos.
—¿Te ayudo con eso?
Miro en la dirección en la que ha salido su voz y me controlo para no sonreír como una boba.
—¿Crees que es lo más sensato?
Hobi me asiente y me arrebata, sin darme tiempo a reprochar, la mochila que llevo colgada al hombro.
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Love, Smut & Tears - BTS
FanfictionRecopilación de relatos románticos con mucho amor, sexo y lágrimas. • Heterosexual. • Lenguaje vulgar. • Contenido sexual explícito. • Relatos originales, prohibida cualquier copia y/o adaptación. • Libro originalmente titulado '30 days of Smut', b...
