*Soju tiene continuación en forma de historia larga *aplausos*. Se llama The ghost of it y la podéis encontrar en mi perfil*
Contra la pared
—Sírveme una de lo más fuerte que tengas —le pido al barman.
—¿Tú te crees que estás en una discoteca? ¿O en una película? Tienes tus opciones aquí delante —dice el chaval.
Vale, llamar barman al escuálido chico que está intentando poner orden con las bebidas en la fiesta es demasiado. Probablemente el pobre chaval, que parece ser el habitante de esta casa, haya invitado a un par de amigos para dar una fiesta "discreta" y el asunto se le haya salido de madre. Por eso parece estar de todo menos divirtiéndose. Casi puedo notar el estrés salir por sus poros.
Delante de él hay dos ensaladeras llenas de algo que parece un intento de ponche bastante cutre. Tiene frutas partidas y lo que parece ser un refresco barato y, lo más seguro, pocas cantidades de alcohol. Al lado de las ensaladeras hay unas cuantas latas de cerveza. Odio la cerveza, y el ponche tiene tan mala pinta que no me parece una opción viable.
—Venga, seguro que tienes algo escondido en la despensa, ¿verdad? ¿Una botella de Soju, quizá? —insisto.
—Te estoy diciendo que tienes tus opciones aquí delante. Si no te gusta, ahí tienes la puerta.
Miro inconscientemente a donde señala para, en un segundo, volver mi mirada a él. Planto las manos a los lados de las ensaladeras y la cerveza, y acerco mi cuerpo un poco más al chico, que se aleja de inmediato.
—Me encantaría, cariño, pero resulta que he venido con mi mejor amigo y, si abandono la fiesta, es probable que deje de hablarme y me quede más sola que la una. Así que, por favor, dame algo fuerte para aguantar esta mierda de fiesta.
—¿Mierda de fiesta? Vas por un camino estupendo para conseguir alcohol más fuerte —dice, bufando. Y yo sonrío.
—Eso significa que puedo conseguirlo —le reto. El chico pone los ojos en blanco.
—Depende de lo convincente que puedas ser —me suelta, con tono sugerente. O un intento de ello, al menos.
—No te pienso comer la polla —le digo, seria—. Y como se te ocurra insinuar algo de ese estilo, espanto a todas las chicas de la fiesta para que no te comas ni una rosca. Ni hoy ni nunca, ¿entendido?
Estoy empezando a perder la paciencia. Si es que me quedaba algo después de haber entrado aquí.
El chaval palidece un poco. Vaya, parece que le he dado donde más le duele.
—¿Por qué quieres algo más fuerte? A la gente le vale con esta mierda. El ponche va cargado.
—Para mí no va cargado, te lo aseguro —le replico—. Además, se nota a leguas que es basura, y la cerveza no me gusta. Pero te responderé: necesito una botella de Soju para no arrancarle la cabeza a alguien.
—¿A quién? —pregunta el chico, ahora verdaderamente interesado en mis motivos. Si es que al final son todos unos putos cotillas.
—¿Conoces a Min Yoongi? —pregunto. El chaval asiente, pero no dice nada—. Pues es mi ex. ¿Recuerdas que te he dicho que solo tengo un amigo? Vale, pues antes de que se la follase, yo tenía una amiga.
—¿Puedo saber quién es?
—No, tienes suficiente con eso. ¿Me vas a dar el alcohol o no?
El chico se agacha y reaparece en mi campo visual con una botella de Soju que me hace sonreír como si hubiese visto el sol salir después de un mes de lluvias.
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Love, Smut & Tears - BTS
FanfictionRecopilación de relatos románticos con mucho amor, sexo y lágrimas. • Heterosexual. • Lenguaje vulgar. • Contenido sexual explícito. • Relatos originales, prohibida cualquier copia y/o adaptación. • Libro originalmente titulado '30 days of Smut', b...
