Capítulo 17. (Cataleya)

90 18 14
                                        

Me levanto de inmediato. Hoy es el gran día; viajaremos con destino a Tarapoto. Nuestro destino es incierto, pero inminente. Sonrío, pongo mis pies en las sandalias rojas que compré hace poco. Me levanto, doy de comer a los pollos y después al pavo. Me dirijo al baño. Corro la cortina y busco mi cepillo entre los otros cuatro en el vaso. El cepillo de Cardi aún sigue aquí; se le echa de menos. Me cepillo, me lavo la cara, me miro en el espejo. Siempre negaba ser bonita. De pequeña me metí en la cabeza una idea martirizante. Yo pensé que las niñas morenas no eran atractivas. Luego me dí cuenta que la belleza depende de quien la perciba. Me gusto y eso está bien. Desenredo mi cabello con el peine celeste, el que tiene algunas muelas chuecas. ¡Carajo! como Anhia. Me carcajeo.

Camino para disponerme a barrer la sala. Es mi rutina de cada día. Mamá ha ido a entregar la ropa que ha lavado. Así se gana el dinero para la comida. De una forma honrada; es muy trabajadora. La admiro demasiado. Es madre y padre para mí. Sin duda, un ejemplo para seguir.

Pum, pum, pum.

La puerta suena incesantemente. ¿Quién será? Los golpes no se detienen.

—¡Ya va! —grito.

Corro y llego a la sala. Saco el seguro de la puerta y la abro. Frente a mí, Cardi. Hace mucho no lo he visto. Desde aquella discusión con mamá que trajo consigo su expulsión inmediata del hogar, no me lo he cruzado. Él entra con una inmensa sonrisa y me abraza de inmediato. Lo hago también.

«Te extrañé mucho, hermano» susurro.

Nos separamos y acaricia mi cabello.

—No tengo mucho tiempo —informa y extiende su mano con unos cuantos billetes—. Toma. No es mucho, son cien soles, pero son para ti. Hoy es tu viaje. Yo no tuve, disfrútalo por mí. Te quiero muchísimo.

—¿Dónde estás viviendo? Aunque no lo creas, mamá se preocupa demasiado para ti. Quédate. Me siento muy sola sin ti.

Saca de su bolsillo un billete algo arrugado de cincuenta soles y lo introduce en mi mano.

—No puedo quedarme. Ando pescando. No quiero traer más problemas a la casa. Mamá no debe saber que estuve aquí. Esos cincuenta son para la comida y otros gastos. No le digas que yo te los di.

—Negro. No te vayas —Se oye un sollozo.

—Tranquila. Confío en que mamá algún día entenderá que estás creciendo. Serás grande y podrás elegir la religión que quieras, la ropa que quieras, podrás decidir por ti. Solo espera un poco —Se le quiebra la voz—. ¡Me olvidaba! —Saca una muñeca de trapo del interior de su mochila— Esto es para Belén. Cuídense mucho.

—Cuidate también. Te quiero. Por favor no dejes de venir. La estamos pasando mal con el dinero. Yo estoy yendo a Tarapoto por la ayuda de mis compañeros que se retiraron del viaje, pero que aportaron dinero… —Me interrumpe.

—Aprende mucho. Me tengo que ir antes de que mamá llegue —Cierra su mochila—. La familia es importante, ratona. No lo olvides.

Besa mi frente, se da la media vuelta y sale con destino a algún lado inimaginable para mí. El corazón se me estruja y una lluvia de emociones me empapa en melancolía.
“La familia es importante” Ojalá papá hubiera sabido eso antes de abandonarnos, ojalá mamá hubiera sabido eso antes de botar a Cardi. Si la familia es importante ¿por qué los padres pelean delante de sus hijos? ¿por qué aveces nos echan la culpa de sus desgracias actuales? Alguien que les diga que creemos ser la fortuna de sus vidas hasta que nos matan confesando lo contrario.

Pasa una hora. Termino de limpiar la casa. Llega mamá con los ingredientes para la comida de hoy. Dentro de una hora tengo que pasar viendo a Anhia para que nos lleve afuera del colegio. Ahí estarán esperando los buses a todos los quintos, a todas las promociones.

—Anda bañate y cambiate —ordena—. No debes llegar tarde.

—Ya —contesto.

Entro al cuarto. Guardo los cien en la mochila que llevaré al viaje. Los cincuenta los introduzco en uno de mis cajones de ropa.
Me desvisto. Me coloco la toalla y entro al baño. Quito mi toalla y abro la ducha. El agua corre por mis cabellos y cuerpo, hasta mis pies. ¿Qué sucederá? ¿Y si al terminar el viaje, me convierto en la enamorada de Patrick? no, no. Es más probable que eso suceda con Margot que conmigo. ¿Dónde estará mi hermano? ¿Realmente estar pescando?
Shampoo, jabón. Me limpio y lavo. Salgo del baño y coloco un vestido largo floreado en mi cuerpo. Es apretado de la cintura, luzco mis curvas. Pongo en cada pie dos zapatillas azules. Paso por mis labios brillo labial. Me hago una cola de caballo. Me echo perfume de canela. Cargo mi maleta hasta la sala. Mamá se encuentra desgranando la alberja para la sopa.

—Ya estoy lista —anuncio.

—¿Ya? a ver date la vuelta.

Le hago caso.

—¡Ya ves! —Alza la voz— Ahora luces como una niña de bien que busca el camino del señor.

—Mamá, por favor. No quiero irme peleada contigo.

—Cuidado con estar haciendo otras cosas allá en el viaje. Jehová te está viendo.

—Siempre crees que soy la peor hija del mundo. Que a donde sea que vaya, iré a drogarme, a matar a gente y no sé cuántas cosas más te imaginarás.

—Cuidate —dice con una tonalidad seca y de enfado.

—Adiós —respondo—. Belén, acércate —La pequeña corre y sube sus brazos para que la cargue. Lo hago de inmediato—. Cuida a mamá. Te quiero mucho.

Ti quero —murmulla de una forma poco entendible.

Le doy un beso, la bajo y doy media vuelta aún con el mal sabor de la discusión con mi madre. Doy unos pasos y entonces…

—Cataleya —Se pone de pie—. Te quiero mucho, hija —Me doy la vuelta y me abraza—. No olvides llamarme. Te extrañaré mucho. Aprende. Que Dios te acompañe. Rezaré todos los días para que la luz divina te permita elegir con sabiduría.

—Gracias, mamá. Te quiero también.

Me suelta. Sus ojos me demuestran que todo aquello que dice, todas aquellas cosas que destrozan mi ser cada vez que son pronunciadas, solo son un impulso al sacar todo lo que causa el cuidar tres hijos sola. La preocupación por Cardi, el no saber de él. La desesperación para que Belén y yo no elijamos los mismos caminos riesgosos. Sé que se siente muy presionada. Aún así es una gran madre. Nuestros problemas ya los arreglaremos después. Ahora es tiempo de conocer ¡de vivir!

________________________________
#01 En problemas alimenticios.
#10 Aprendizaje
#38 Perú
#53 Problemas familiares
#73 superación

Gracias por leer, votar y comentar ❤
La historia aún empieza ✨🌼

El Equipo Random.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora