8

5.2K 453 506
                                        

Al día siguiente, tanto Felix como Chan, esperaron a escuchar la puerta cerrar para salir de la habitación. Entre tanto, se divertían robándose besos y aguantando la risa por las cosquillas que se provocaban. Estaban con una sonrisa de oreja a oreja, totalmente relajados, y aún emanando el aroma que tanto embriagaba al contrario.

— Channie-hyung — el omega se removía bajo las manos pálidas del rubio, buscando un descanso para coger aire. A causa de tantas carcajadas se había quedado implorando por ello —. Déjame ir a la ducha, huelo asqueroso.

— Señorito Lee, vuelvo a escucharle decir esas palabras insultantes hacia el mejor olor del mundo, tendré que castigarle severamente — el rubio se sentó en el catre, ayudándole a levantar.

— ¿Castigo? Perdóneme Señor Bang, pero no puedo tomarle en serio después de todo lo que hemos hecho — aún desnudo, dejó la habitación buscando por el servicio — ¿Podría decirme dónde se encuentra el sanitario? He de eliminar todo rastro de mi aroma putrefacto — y antes de que pudiera continuar actuando, Chan ya le tenía retenido contra la pared.

— ¿Acaso necesita que le enseñe de modales? — una de sus piernas se había colado entre las contrarias, y sus manos ya se encontraban a cada lateral de su rostro para evitar cualquier tipo de escapatoria.

— Con gusto aceptaría sus clases, pero reitero que necesito la ducha — al observar la dirección que señalaba el dedo índice del pálido, se dirigió hacia el servicio. No sin antes atacar esos labios hinchados que tanto reclamaba en esos momentos.

— ¿No necesitas ayuda para la espalda?

—Channie, si das un paso más, te voy a obligar a tener tres todas seguidas — la sonrisa ladina de Felix denotaba picardía, aunque su cuerpo le demandaba un descanso.

— Eso no me suena a una amenaza.

— Cállate y déjame oler a limpio — al momento que Felix cruzó la entrada del servicio, soltó un largo suspiro. Realmente necesitaba un momento a solas para procesar lo que acababa de ocurrir.

Observó su reflejo en el cristal que tenía en frente. Mientras se escuchaba el agua correr, analizó cada una de las manchas rojas que decoraban tanto su pecho como su cuello. Con sus manos, paseó por cada una de ellas, delineando el rastro que descendía a su cadera. "¿En qué momento llegó ahí?" Fue lo único que su mente pudo formular.

Relajación y tranquilidad era lo que sentía al recordar las palabras de Chan. Tanto tiempo había permanecido acomplejado con respecto al tema de su esencia, y paulatinamente, el moreno se encargaba de eliminarlo. Tanto tiempo acomplejado con su cuerpo impropio de omega, y hace unas horas lo hizo sentir el ser más hermoso del mundo. No entendía por qué el rubio se comportaba así con él, mejor dicho, su baja autoestima le hacía cuestionarse aquello. En un intento de calmar el color rojizo que se había instalado en sus mejillas, dejó que el agua fría recorriera cada centímetro de su rostro.

Mientras tanto, Chan se encontraba ordenando la habitación, abriendo las ventanas y dejando las cortinas a un lado para que entrara la luz natural. Con cierta pereza, agarró la primera camiseta, calzoncillos y pantalones para ofrecerla como ropa de repuesto para Felix. Le avisó de que se encontraban en la puerta del baño y decidió preparar algo de comer.

Poco a poco se estaba percatando del cariño que estaba sintiendo hacia el omega sin desearlo. Nunca le había hecho demasiada gracia eso de relacionarse con alguien, en algo más que amistad. Siempre rehuía de aquello como una gallina despavorida. No obstante, algo dentro de él, le gritaba por permanecer más tiempo junto Felix. Le demandaba por aprender sus manías, alejar sus miedos e inseguridades, y ofrecerle todo lo que estuviera a su alcance. Aunque ante todas las premisas anteriores, seguía ensimismado en que sus emociones no significaban más que un sentimiento de protección. Cercano al que sentía por Jisung o Changbin.

Too Sweet -ChanLix-Donde viven las historias. Descúbrelo ahora