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—Minho y yo seremos simples conocidos — sus palabras sonaban como si un peso hubiera aplastado sus emociones. Jisung estaba destrozado, tanto Chan como Felix lograban percibir su estado tan deplorable.

— No hace falta que... — el moreno no sabía cómo actuar, rara vez había visto a su mejor amigo tan triste. Él siempre solía ser quien animaba el ambiente, incluso si había de lidiar con la ansiedad. Sin embargo, Felix sentía que debía de soltar ese peso de encima. Por ello, dejó descansar su mano sobre el muslo derecho de su novio, dándole una señal para que guardara silencio.

— Minho y yo no buscamos las mismas cosas, y creo que esta vez ha quedado muy claro — tomó una gran bocanada de aire, inflando su pecho, intentando enderezar su cuerpo y mente.

Jisung había decidido pasar las navidades con Minho, quién le había estado insistiendo en estar con él desde que tuvieron la última pelea. Un poco reticente, acudió la víspera de Navidad al departamento de Minho y Hyunjin. Le había comprado un regalo, unas rodilleras que llevaba hablando desde hacía mucho tiempo. Y sin quererlo, se había creado expectativas. Esperaba que ese día fuera el día en el que pondrían un nombre a lo que tenían entre ellos dos.

Al principio de la noche todo marchaba tal y como pensaba. Una cena, bailes lentos, un poco de momento de adultos, pero todo se torció cuando Jisung preguntó.

— ¿Entonces ya estamos saliendo? — con una sonrisa, dibujaba círculos sobre el pecho desnudo de Minho. El nombrado se tensó al instante, por lo que pudo notar en qué momento comenzaron a desembocar las cosas al terrible desastre.

— ¿Otra vez con eso? Pensaba que eras más maduro, Jisunggie — tratándole como un niño, le hizo burla, pensando que se quedaría en eso. Una simple broma. Pero el ceño fruncido del omega le hizo cambiar de parecer jocoso a uno serio.

— ¿Maduro? ¿Me vienes a hablar de madurez cuando eres tú quien no quiere poner las cartas sobre la mesa?

— Pensaba que te había dicho que seríamos solo amigos con beneficios — al decir aquello, se deshizo de la mano de Jisung con despecho, girando su cuerpo y dándole la espalda.

— Eso me parecía normal al principio de “nuestra cosa”, pero, ¿en serio? Después de casi tres años.

— Pero yo no quiero tener una relación con alguien — Jisung ya había comenzado a vestirse, rodando los ojos a cualquier palabra que soltaba.

— No quieres una relación pero quieres exclusividad para ti. Porque eso sí, cuando yo quiero pasar página y buscarme otra persona, vuelves diciéndome que es cosa de folla-amigos el estar siempre al lado del otro.

— No recuerdo haberte dicho eso nunca — la paciencia del menor era amplia, pero que le trataran como un loco era algo por lo que nunca pasaba.

— El chico de la peluquería, tuve que cambiar de lugar por ti. El chico del restaurante, no me dejaste volver ahí solo por si volvía a intentar algo conmigo. ¡Incluso mi profesor! — Jisung dio la vuelta a la cama, enfrentando a Minho, quién se comenzaba a abrochar las zapatillas. Se cruzó de brazos, esperando alguna respuesta, una respuesta que nunca llegó —. ¿No te das cuenta que son celos? No estarías tan inseguro si dejaras de ser tan infantil y dejaras de lado ese prejuicio que tienes con las relaciones.

— ¿Por qué iba a estar celoso? ¿Por ti? ¿Por perderte? — aquellas palabras atravesaron el corazón de Jisung sin piedad. Siempre había sido consciente de la lengua tan llena de veneno que tenía Minho, pero nunca había sido usada contra su persona, con tanta intención de dañar.

— ¿A caso no estoy en lo cierto? El chico de casi veinte y cuatro años sigue teniendo la mentalidad de un niño de diez. Oh, por dios, esto es pedofilia — si Minho quería hacer daño, él no dejaría que lo viera caer. Se iría del lugar con dignidad, con la poca que le quedaba.

Too Sweet -ChanLix-Donde viven las historias. Descúbrelo ahora