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Dedicación pa' tod@s l@s que comentaron en general, porque de pana que el cap pasado se la comieron.

Mención especial pa' aimr04 , Babylonx5sos , xxUNAxCHAMAxEQUISxx , Nuvi_AE08 , barbmgc , lnfinitly y slayqueensss ❤️

Díganme en comentarios cuando hayan terminado de leer el cap, y si andan activ@s, le damos play a un maratón.

¿Váyalo?

Miraba a mi alrededor, evitando dirigir mis ojos hacia la puerta mientras movía la pierna con nerviosismo e impaciencia.

¿Qué iba a decirle? ¿Cómo iba a explicarle qué hacía parada en la entrada de su casa a las dos y media de la mañana, cuando ni yo misma terminaba de entender cómo coño había llegado a parar allí?

Pero ya había tocado el timbre, así que salir corriendo no era una opción. Tampoco era como si tuviera otra; ya me había llegado hasta allá pagando un taxi, y la poca plata que me quedaba no daba pa' otro.

En resumidas cuentas, no podía hacer más que alzar la cabeza y reunir las bolas que Luke no tenía para pedirle a un viejo amigo que me dejara quedarme en su casa.

Mientras esperaba, me froté la zona de debajo de los ojos con la yema de los dedos, con el fin de limpiarme el rímel que debía habérseme corrido hasta las rodillas. Al comprobar que el ardor que me había provocado el secarme las lágrimas tantas veces seguía allí, dejé de darme. Total, ¿qué más daba que Juanpa se diera cuenta de que había estado llorando? Era equis, pues. Lo peor que podría pasar era que me preguntara qué había pasado. Y en dado caso, yo...

—¿Lucía? —interrumpió mi conversa mental la reconocible voz de mi ex novio.

Con los nervios acumulados en el estómago, bajé la mirada que antes paseaba por el techo hasta encontrarme con la suya.

Para mi sorpresa, no parecía cansado. De hecho, sus ojos azul-verdosos chispeaban energía como si se acabara de tomar una lata enterita de Redbull. Contrastando ese hecho, pude ver que sí tenía la pijama puesta.

Ante su cara de asombro y confusión, yo no supe qué hacer más que sonreír con los labios cerrados y decir: —¿Recuerdas que me dijiste que podía contar contigo para lo que fuera? —Suspiré, hundiendo las cejas en un gesto de preocupación que no pegaba mucho con mi sonrisita.

Él me miró de arriba a abajo, impaktruenado, durante lo que pareció una eternidad. Y aunque por un momento pensé que me mandaría a comer mierda, terminó riéndose de la misma forma en que yo lo había hecho. Así, sin más, abrió más la puerta y se puso a un lado de esta, haciendo una reverencia toda teatral.

—Pase, bella dama.

****

—¿Quieres algo de tomar? —escuché ofrecer a Juanpa desde la cocina, a pesar de que la pared que nos separaba tratase de impedírmelo.

Nawebona, pensé, cuando este carajo dijo que tenía insomnio hablaba en serio.

Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo, me retracté después, clara en que yo estaba igual o peor que él. Aunque, ¿cómo iba a querer dormir después de aquel semerendo peo?

¡Qué peo contigo, Luke! | lrhHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora