Mi nombre es Lucía Rodríguez y junto a mi grupo les vamos a exponer sobre cómo acabé metida en este peo.
"Marico, nunca entiendes nada. ¡Qué peo contigo, Luke!"
#1 en 5sos 14/11/2018
#10 en lukehemmings 2/11/2018
#2 en michaelclifford 2/11/2018
#4 c...
No se me alarmen, Miss Comentario, que también va pa' ustedes, sólo que ajá, por hoy na' más vamos a dejarle chance a esta bella people que también le echa. Saben que las amo igual.
Acuérdense que la dedicación va pa' los 4/5 que más comenten.
Los amo❣️
"—Total que cuando bajamos —siguió contando Lucía, removiendo los pies en la arena— nos conseguimos a los 4 Fantásticos kike haciendo el desayuno.
—Y tuvieron que salir corriendo a buscar un extintor —tiró a pegarla Innana, quien jugaba Uno con Lucía mientras yo me daba una vueltica sobre la toalla pa' que se me bronceara la espalda también.
—Si te soy sincera Calum y el jevo de Ranchi le meten a la cocina —confesó Lu, ladillándome con lo de Ashton como siempre—. El que es nulo pa' esa vaina es Luke.
—Por eso son tal para cual —la jodí de vuelta, rodando los ojos. Aunque admito que a mí me encantaba la guachafita."
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A ver, a ver.
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Yo sé que quizás no haga falta, porque ustedes son pilas, pero igualito les aclaro: Fiorella se arrechó conmigo por andarle dejando a Lucas Roberto echar su betish y no a ella, así que bueno; no me quedó de otra que cederle su momento estelar.
De todas maneras lo que les va a contar Ranchos es algo que seguro querrán saber de primera mano. So, los dejo.
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"—Sí es verdad que a se te quemó el agua la otra vez —nos recordó Innana entre carcajadas, rememorando aquella noche que hicimos pijamada en donde Lele, por los años 1600, y Lucía se ofreció a cocinar la cena.
Mi mejor amiga peló los ojos verdes ojos, replicando: —No se me quemó; la dejé hirviendo mucho rato y se evaporó. —Se encogió de hombros queriendo restarle importancia—. No es lo mismo.
Inna y yo nos reímos por los malos argumentos de la enana aquella, mirándonos entre nosotras tipo ella jura.
—Si tú dices —le seguí el juego sarcásticamente, volviendo a meter la cabeza entre mis brazos en posición de descanso.