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Dedicación pa' Babylonx5sos , takehearts , RapNutella1995 , MaferQueenx y aimr04 ❤️

Si andan súper, súper activos en la pista y comentan burda, hay maratón, ¿sí va?

Qué hermosa es, pensaba mientras la miraba, admirando la belleza tan delicada de la chica que dormía a mi lado.

Ahí nos encontrábamos los dos, Lucía y yo, estirados sobre el colchón y envueltos por la sedosa cobija con las piernas entrecruzadas bajo esta.

Yo estaba apoyado de la almohada con uno de mis codos, para así poder sostenerme la cabeza con ayuda de una mano. Mi otro brazo le rodeaba la cintura a Lu, pasando sobre la cobija ya que esta tapaba a la morena hasta el pecho.

Dado el insomnio, me había dedicado a mirarla desde ahí, pasándome un millón de cosas por la cabeza. En primer lugar estaba lo del vídeo, que tenía a mi mente maquinando teorías a mil por hora.

Había tenido que sincerarme conmigo mismo y dejarme autoaconsejar. Cuando me lo permití, pude darme cuenta de que el haber descartado la posibilidad de que Lucía hubiera subido aquel vídeo había sido una estupidez. No es que tuviera razones para desconfiar de ella, sino que mi experiencia en el amor me había dado bastantes lecciones ya como para no hacerlo.

Ahí estaba: Arzaylea me había hecho añicos el corazón poniéndome los cuernos tan descaradamente, y Sierra... Sierra ni se diga; eso ya era un caso aparte. El punto es que todo aquello me había pasado por creer ciegamente en la inocencia de una persona, que había terminado siendo más bien un monstruo. Y aunque daba muchísima vergüenza pensar mal del gnomo de jardín que dormía conmigo, me veía obligado a hacerlo.

Por otro lado, también estaba dándole vueltas a aquello que había creado un enredo de emociones en mi cabeza desde que ocurrió.

Me explico: una vez L y yo recuperamos el tiempo perdido, simplemente nos quedamos mirando el techo mientras yo la rodeaba con ambos brazos y ella reposaba la cabeza de mi hombro. Luego dimos inicio a la acostumbrada charla que seguía a lo que todos aquí sabemos. Casual; lo de siempre.

Entonces, ¿cuál fue el problema? Pues que mientras le acariciaba el pelo, por una milésima de segundo, solo una pequeña parte de este, volvieron a mi memoria los recuerdos de otra persona de la que tenía años sin saber, pero que esos últimos días había estado bastante presente de alguna extraña y aterradora manera: Arzaylea.

Ya lo sé, ya lo sé. Es una estupidez comparar a Lucía con ella, con cualquier otra chica en realidad. De hecho, puedo asegurarte que no había pensado en otra mujer —no de esa manera— desde que conocía a Lu, en ningún momento antes de ese.

Y es que siéndote 100% sincero, sin mentiras ni mañas como dicen por ahí, aunque suene muy gay, no necesitaba a nadie más que a ella, fuera en el ámbito que fuera.

Por eso, no entendía por qué, después de tanto tiempo, el fantasma de aquella relación tan distante y tan tóxica se había presentado.

Quizás es el vídeo, pensé, quizás es que sí me afecta, quizás es que no la he superado...

Pero no. Claro que la había superado; eso lo tenía más claro que el agua. Lo que pasaba, era que no había terminado de cerrar ese capítulo de mi vida.

¿Y por qué no lo había sellado? Es como cuando te pasa algo demasiado importante y sientes la necesidad de contarlo. Bueno, así mismo. Y yo sí que lo había contado, pero sólo a los más cercanos a mí. El detalle estaba en que, calculando todos los que se enteraron de la ruptura, todavía quedaban unos cuantos millones de personas excluidos de la ecuación.

¡Qué peo contigo, Luke! | lrhHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora