Capítulo Diez

8.7K 1.1K 332
                                        

El domingo despertaron en la misma cama, cosa que le costó demasiado a Changbin conseguir

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El domingo despertaron en la misma cama, cosa que le costó demasiado a Changbin conseguir. Quería volver a dormir con el menor, pero no como las otras veces en que sus manos eran las únicas en contacto, sino poderlo abrazar. Eso no era posible por su hombro, pero al final encontró una manera, pues consiguió que se acurrucara en su pecho y rodearlo con su brazo derecho.

Mientras Félix seguía dormido, el mayor aprovechó para admirar su calmado gesto. Preguntándose por qué le gustaba tanto aquel chico que podía a pasar de ser tímido a alguien completamente altanero.

Nunca le gustó que su espacio personal fuera invadido, amaba tener distancia con los demás, solo que ahora se serntía algo tonto por haber evitado a toda costa el contacto físico cuando realmente era satisfactorio. En todo el mes, era la primera vez que su lobo se quedaba quieto, felíz.

-- Usted fue mi primer beso ¿sabía? -– se sobresaltó, lucía tan pacífico que creyó que seguía dormido. Tampoco comprendía la necesidad de decir cosas de la nada.

-- Me gustaría complacerte diciendo que tú el mío, pero no quiero mentirte -- dejó de mirarlo al notar la sorpresa en su semblante.

Era impactante porque no imaginaba al alfa con nadie, siendo tan reservado y evasivo. Quería una explicación o una buena historia por lo menos.

-– Necesito saber -– soltó con una chispa de emoción.

-- No necesitas. Quieres saber –- corrigió petulante. No quería hablar de eso, no con él.

Entonces fue víctima de súplicas y promesas por parte del menor, quien se inventaba infinidad de cosas con el propósito de conseguir lo que quería. Era su tolerancia y paciencia contra una fuerte insistencia opuesta por el pelirrosa, por supuesto que su defensa era terriblemente débil.

-- Ya, detente -- pidió frustrado -– Te diré, solo para –- cedió -- Fue con Minho ¿bien? ¿Satisfecho?

Abrió la boca y sus ojos, pasmado por la respuesta. Su mente no concebía la idea del animoso pelirrojo con el serio azabache, ni un poco.

-- La verdad no -– insistiría hasta ver que el mayor se fuese a enojar de verdad.

Curiosidad pura desbordaban los orbes del omega.

-- Tenía quince, él se presentó como alfa y yo seguía igual, todos creíamos que sería beta -- resumió –- Él dijo que le gustaba, yo lo rechacé, pero de alguna manera terminamos besándonos en el sofá y así siguió hasta algo de tiempo luego de que me presentara -- explicó.

-- ¿Entonces no lo dejaron apenas se presentó? –- nunca imaginó que el azabache pudiera haber terminado siendo un delta.

Estudiante De Intercambio [Changlix] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora