Changbin un estudiante que no suele convivir con los omegas, lo obligan a ingresar a una escuela donde lo principal es que convivan con alfas y omegas.
Todas sus compañeras de cuarto omegas, han pedido cambiar de habitación, por su carácter pesado...
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¿Qué tan complicado sería burlar el destino?
Hace sientos de años cuando los cambia formas eran más comunes que los que tienen más similitud al humano y vivían en manadas; solían creer que todo lo que sucede es lo que la luna planea para ellos, desde los desastres naturales y apresar de todo la veneran como si ella dependiera su existencia. Pues así lo creían en la realidad.
Si ellos vivían en ese tiempo, lo más seguro hubiera sido que Changbin dejará irse a Félix y este se iría, nadie se propondría a la luna y su "decisión".
Pero como no es así, Ahora se encuentran hablando con él director abrumandolo cinco adolecentes.
-- ¡Debe de hacer una manera!
Ya van por la décima vez que le preguntan por una solución en el que él pequeño Lee consiga quedarse.
-- ¡No la hay!
Esa es la onceava vez que rechazaba brindarles su ayuda. No salieron del despacho hasta que un padre entro a hablar con ese obstinado director.
Salieron desanimados, en especial el omega menor, Changbin lo observaba con duda pues lo sentía un poco triste y no fue hasta que tono un pequeño espalmo que notó que iba a llorar.
No lo permitiría. Se acercó con prisa y metió sus manos bajo las axilas de Félix para después cargarlo, lo bajo, lo subió, una y otra vez hasta que escucho su melodiosa risa.
Lo giró para quedar quedar frente a frente, se miraba dulce que pensó que pensó que podría comerlo. Lo apresó contra su pecho manteniéndolo aún en el aire, en respuesta enredó sus piernas.
Volvieron a su burbuja donde olvidaban cualquier cosa que turbie su felicidad.
Mientras eran vigilados por una chica que le fue suficiente el presenciar esa linda escena como un empujón para cumplir su cometido.
-- Yo puedo responder su pregunta -- con esa frase anunció su presencia la señorita Kim --. Basta con que inscriban a Félix como estudiante fijo.
Todos prestaron atención, Seo la analizaba detenidamente, pues no tenía ningún motivo para querer ayudarlos.
-- ¿Por qué nos lo dice? -- cuestionó mientras regresaba al omega al suelo.
-- Es bueno no tener la sala lleno de alfas y omegas quejándose de tí -- se acercó al omega --. Además este lindo chico no tiene la culpa de nada.. Se ve tan diferente a cuando llegó.
Comentó mientras acariciaba las mejillas regordetas, Lee sonreía en grande contagiando a la señorita Kim. En ese momento algo paso dentro del pálido alfa.
Noto cuál similares eran las sonrisas de esos dos omegas, en ambos sus ojos se quieren convertír en dos pequeñas medias lunas y dejó de asimilar el aroma de la omega con un sermón, ahora la juzgo por su lindo acto.