8.Marlen, Una Fiesta Y Un "Conocido" Asesino

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"Soporta pacientemente los defectos de los demás y esconde con tu vida tus infidelidades de los ojos de los demás"
Marlen Pinzón

¿Por qué mentiste, Marlen? ...

Evitar el enojo de tu esposo es la prioridad, además, ¿Qué puede tener de malo Michael? Hasta para tener sexo no deja nada que desear.

Infidelidad, te has convertido en lo que más odiabas de tu esposo.

Era el jueves 22 de enero, tres días antes de que casi matan a Valerio.

Estás en una fría noche, pero no te importa, es noche de fiesta, irás con tus amigas al casino de Wonderfull Coins, tu lugar favorito en todo el mundo, te gusta la bebida, pero esta vez no, estas embarazada, solo baile y comida por ahora.

Llegas a la casa de tu amiga Daniela, ella te recibe tan alegre como siempre, se puso un vestido plateado como el que llevó en la anterior fiesta a la que fueron, te da algo de envidia que ellas puedan tomar todo el whisky que quieran mientras que tu tendrás que verlas y pasar saliva, al menos puedes bailar, no has perdido tu estilo.

-Hola, Marly, ¿cómo estás, que tal esa dulzura de hijo?

-Bien, cariño, a veces me molesta con sus pataditas

-Ja ja ja, eso es bueno, se nota que ya quiere salir ja ja ja ja.

-¡No! ¡Ni se te ocurra! Todavía le faltan tres días.

-No molestes a Marly, Daniela, ya tiene suficiente con cargar un bebé.

-Bueno, estamos listas, vamos a Wonderfull Coins.

Todas se suben al auto se Daniela, son la receta completa: la alegre Daniela, Marlen, la mejor bailarina, María, la modelo del grupo y Alejandra, que siempre las hace reír a todas, de camino al casino escuchan reggaeton y salsa, uno porque es la novedad y vino para quedarse, y otro porque es un tipo de música que mueve corazones y te encanta bailarlo, pero a tus amigas les gusta más lo nuevo, es más, dentro de unas semanas habrá un mano a mano entre dos dúos puertorriqueños, ojalá Valerio te lleve a verlo.

Llegan al casino, se oye la música desde lejos, en la entrada se encuentran dos guardias pidiendo invitaciones, sacas la tuya, se la muestras y entras.

Adentro se nota la felicidad, bebida por todas partes, parejas bailando, otras apostando en la parte de arriba y en la parte trasera, otras estarán teniendo sexo, al menos eso crees, ya que esa parte del casino siempre ha funcionado así.

Rápidamente te mezclas en la fiesta, aunque has prometido y sostendrás que por tu hijo, no vas a beber, si te apresuras a sacar a varios hombres a bailar, entre ellos a uno que te parece muy lindo y que tiene unos ojos que te hicieron rendir.

Cuando el acepta bailar contigo, empieza a sonar una salsa brava, de las que te encantan, y él se alegra también, comienzan a bailar, no pensaste que fuera tan bueno, hasta para ti, te cuesta seguirle el ritmo, la canción es muy larga, así que le dices a Daniela que baile con él, pero ves que bajan el nivel porque tu amiga no es muy buena.

Cuando acaba la canción, Daniela se va a tomar un vaso de ron, entonces tu vas a pedir algo de comer para que no te gane el deseo de beber.

Vuelves con un plato de Filete Mignon, empiezas a comer, cuando ves que llega él.

-Hola, hermosa.

-¡Hola! Pensé que te habías ido con mi amiga.

-No, te vi sola y vine a acompañarte, eres buena para bailar, aun estando embarazada.

-Gracias, mis padres me enseñaron, ellos solían bailar mucho.

-No nos hemos presentado, así que hagamoslo, para que tengamos más confianza ¿no crees?

Se ríe, puedes ver sus dientes blancos y su sonrisa perfecta, cada ves te atrae más, además, se parece a los de tu familia, pero estas segura de no haberlo visto nunca.

-Me llamó Michael.

-Y yo Marlen, encantada.

Mientras te terminas tu comida, ves a Alejandra bailando en el fondo de la pista, parece muy feliz, pero no crees que esté borracha, sería demasiado pronto hasta para ella.

-Marly, mira a Daniela- te dice María, no te habías dado cuenta de que se sentó al frente tuyo.

-Wow, parece que por fin se le soltó la  cadera.

-Si, jajaja, ya no le podemos decir escoba con patas, jajaja.

Miras a tu lado, Michael no se ha ido, ahora por fin está comiendo el plato de langosta que pidió, le falta poco para terminar, empieza un merengue que parece gustarle.

-Quieres bailar, dulzura?

-Claro Michael, ¡vamos!

Su merengue no es tan extremo como sus pasos de salsa, pero no está nada mal, claro que ahora la que tiene que bajar el ritmo eres tu, la canción es bastante corta, pero muy rápida, así que la ponen tres veces seguidas para que sobreviva.

Cuando acaban, te sientes cansada, diste casi todo de ti, Michael se sienta al lado tuyo.

-Hermosa.

-Dime.

-Que te parece si vamos arriba y al fondo.

-Propuestas indecentes, ¿no Michael?

-Es que me encantas.

-Sabes que tengo alguien.

-¿Y ese alguien te parece mejor que yo?

-Pues la verdad tienes muchas cosas que me gustan.

-¿Ese alguien te ama y te trata como te he tratado hoy?

-La verdad no, es un poco frío, pienso que oculta más de lo que me ha confesado.

-Y entonces ¿Por qué estar con una persona que no te valora? Ven conmigo y te trataré como te mereces

Michael ahora te hace sentir entre la espada y la pared, te encanta su boca, sus dientes, su sonrisa, su pelo, su cara y casi todo de él, te rindes ante sus ojos de esmeralda y sin que tus amigas se den cuenta, van a donde Michael te dijo.

Allá arriba no sabías como ocurrió... Solo veías con pasión como Michael te desnudaba en medio de palabras que nunca te había dicho Valerio, pasó sus manos por su cuerpo tan suavemente que no sabias si te estaba quitando la ropa un hombre o si se caía por si sola.

Michael te besó tan lentamente que pensaste que pasaban horas mientras ambos se desploman en la cama, miras ansiosa mientras Michael se pone el condón que compró antes de entrar.

Te dice en voz baja algo que no entiendes y pasa sus manos de nuevo por tu cuerpo, solo que ahora las puedes sentir mejor sin el vestido.

Hicieron el amor en la oscuridad y en medio de la guerra que comenzaba, como un gato que no quiere dejar nada en el  plato te lamió, pero no te molestó, te tocó como un músico toca el arpa o el piano y te gustó, lo disfrutaste Marlen, teniendo un bebé la pasaste bien, le seguiste el juego cuando te decía que te voltearas, te sentaras sobre él o te arrodillaras y pusieras tus manos al borde de la cama. Te reías cuando acercaba su pecho a ti y en medio de su ebriedad te decía las cosas más sucias que se podía inventar y te enredaste con él en un juego de sábanas, sexo y pasión, la mejor parte de la fiesta la pasaste en ese cuarto con Michael cuando sentiste junto a él que caían en un abismo de placer.

Cuando terminaron, se quedaron aún por diez minutos hablando hasta que decidieron vestirse, él te compró una trufa blanca y prometió verte muy pronto, tus amigas te preguntaron donde estabas y tu solo pudiste contestarles:

Divirtiendome...



















Amores, Cartas y Pistolas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora