Damien no estaba del todo cómodo en esa casa. Con su nuevo pijama, sobre su nueva cama, en su nueva habitación a oscuras, miraba por la ventana esperando el amanecer. Sabía que lo propio seria dormir, pero no tenía sueño en lo absoluto.
Todo era tan extraño.
Ese no era su cuerpo, se sentía tan ajeno a él como si perteneciese a otro mundo. En el único día que llevaba despierto, supo rápidamente que no era como el resto. El resto no se veían como un foco incandescente a sus ojos, ni mucho menos tenían ese par de alas detrás. Ni siquiera sufría el frio del que sus sabanas deberían apartarlo, mucho menos la calidez.
Él era internamente diferente y no poseía las mismas necesidades que el resto. Y esa sensación de tener sus recuerdos a disposición pero sin poder realmente tocarlos, le frustraba aún más.
Se preguntó si incluso lo que él veía era invisible para los demás. Sospechaba que la respuesta era "sí". Se preguntó si se sentiría cómodo algún día en este mundo tan inmenso. Supo inmediatamente que la respuesta era "no".
¿Dónde estaba? ¿De dónde venía? ¿Por qué nadie venía a por él?
Escuchó los pasos de alguien acercarse hacia la puerta abierta de su habitación. Jim se apoyó contra el marco de madera, observándole con aquel entendimiento que solo podía encontrar en él.
- ¿Problemas para dormir? – Cas asintió ante la pregunta.
- ¿Por qué no soy como los demás?
No había dolor en su voz, porque no podía realmente apreciarlo. Pero si expresaba mucha confusión. Jimmy se sentó en la orilla de la cama, intentando buscar una respuesta que no dijese demasiado, que no llenara de nuevas dudas al ángel.
- Eres especial, Cas. – Sonrió. – En todos los sentidos de la palabra. Sé que quieres respuestas, pero no puedo dártelas, tienes que encontrarlas tú mismo. – Lamentó sosteniendo la mano del más joven. – Sé paciente y todo se acomodara de la perfecta forma en que encajaba antes.
¿La forma en que encajaba?
- Amelia dijo que no nos veíamos desde que era pequeño, ¿Por qué siento que te conozco demasiado? ¿Por qué me llamas "Cas"?
Jimmy se sintió atrapado por el cazador en un rincón donde no tenía escapatoria ni defensa. No sabía si hablar de más podría dañar a Castiel, ni siquiera sabía cómo es que perdió la memoria. Pero no se arriesgaría.
- Tú y yo tenemos un secreto. – Confesó. – Cuando logres recordarlo, entonces comprenderás absolutamente todo.
Cas se sintió satisfecho con eso. Sería como una aventura, resolviendo un caso, y resolver casos se percibía familiar.
Amelia observaba el patio desde la ventanita de la cocina. Damien estaba fuera, solo observando sus flores como si fuesen magia. El chico era extraño, y cada día tenía más pruebas de que la locura de su marido era solo realidad.
Jim se sirvió otra taza de café, mientras revisaba el diario. Su esposa le tomó del suéter cuando estuvo a punto de volver a marcharse.
- Le pregunte como había dormido y me dijo que no lo hizo, que no lo necesitaba. – Dijo mecánicamente.
No habia señalado un contexto, ni el dueño de aquel discurso, pero su mirada pegada al chico le hizo saber a Jimmy que hablaba de Damien.
- Es la verdad. No lo necesita. – Dijo tranquilamente, revisando las páginas de política.
- No es Castiel, Jimmy. – Volvió a discutir.
- Lo es, lo sabes, pero te asusta.
El esposo suspiró, dejó el diario sobre la mesada y salió en busca del chico. Castiel acariciaba con mucho cuidado los pétalos de una blanca rosa. El verde y las flores de causaban la sensación de un déjà vu.
Sintió a James acercarse, y el humeante café opaco el aroma de las flores y el verde.
- ¿Te gustan? – Sonrió el adulto, apreciando lo mismo que Cas.
- Esto es... - Intentó acercarse al recuerdo en su mente, rozarle apenas para verle con más claridad. - ...es como casa.
ESTÁS LEYENDO
Parte de mi.
FanfictionCastiel es arrancado del cuerpo de Jimmy, su recipiente. ¿Cómo enfrentara la vida el humano después de tanto? Sabe que el ángel sigue allí, esperando a por él pero sin poder unirse. Jimmy x Castiel. NA: Una mención especial a @CassieImpala67, auto...
