NARRA EMMA
Al fin llegamos a la empresa, he venido varias veces ya que mi padre siempre me pide que venga para ayudarlo con un par de cosas o a veces para que le traiga algunas otras como hoy.
Me baje del auto, y un vientito de lluvia me hizo la piel de gallina.
Mire al cielo y estaba todo nublado, no habían anunciado lluvia, espero que no llueva.
Entre en la empresa, ya se donde queda la oficina de mi padre asique no sirve que vaya a la recepción.
Antes de entrar al ascensor la recepcionista me habla.
-Señorita tu padre está en la sala de reuniones. - aviso.
Si tenía que haber ido a la recepción.
-Gracias Marié. - dije amable.
La chica no es mala y solo hace su trabajo, no veo por qué tratarla mal como lo hacen la mayoría que tiene plata, por ejemplo.
Mis hermanos.
Ellos son malos con algunas personas con posiciones económicas bajas. Y tengo que admitir que las mayorías de la bromas que les hago es por eso, por que he visto que hacen sentir mal a algunas chicas que se ilicionan con ellos.
Detesto a los mujeriegos, mis hermanos lo son y mi padre lo era en su momento, hasta que se enamoro de mi madre. Ahora es distinto, respeta mucho a las mujeres y no juega con mi madre ya que veo el amor en sus ojos.
En sus tiempos el amor existía, ahora no, ahora los adolescentes están perdidos.
Las puertas del ascensor se abren en el piso ocho. El edificio tiene diez pisos, las salas de reuniones están en el ocho y la oficina de mi padre en el último.
Empeze a caminar en dirección a esa dichosa sala de reuniones, entre por la puerta transparente y pude notar que mi padre estaba con personas.
-Hola. - dije nerviosa ya que todos me estaban viendo.
Habían dos que parecían de la misma edad que mi padre, después otros tres que seguro pasaban los 50. Uno que se parecía a Dán.
Esperen no se parecía, era el.
-Ella es mi hija Emma Holly Edwards. - Me presento mi padre, lo fulmine con la mirada por decir mi segundo nombre.
-Yo creo padre, que no les importaba saber mi segundo nombre. - dije irónica.
Mi padre me regalo una sonrisa, mire donde Dán y vi que estaba serio mirándome, volví mi vista hacia mi padre.
-¿Por qué odias tu segundo nombre?. - dijo mi padre.
-Por qué es horrible. - contesté.
-Mi hija se llama Holly. - dijo unos de los hombres que parece que pasan los 50.
Que incomodo para mí padre ya que trato de ponerse serio, lo conozco se que se quería reír.
-Seguro lo detesta también. - dije y sonreí, escuché la risa del hombre. - Ten, aquí esta la carpeta. - se la tendí. - Adiós. - me despedí.
-¡No!. - habló mi padre y yo me sobresalte. - Necesito que ayudes a Dán a entregar unos registros a estas personas. - dijo tendiendome una lista.
Eran más o menos como veinte personas.
-¿No lo puede hacer solo?. - dije de malas.
-Yo no pedí que me acompañaras. - se atajó. - Christopher puedo entregarlo yo solo, no tiene caso que alguien me acompañe. - se refirió a mi padre.
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"Los cuatrillizos Edwards" (TERMINADA)
Teen Fiction*Segunda parte de "¡Eres un Idiota!" * Ya conocen la historia de sus padres, pero esto continúa. Los cuatrillizos Edwards, tres nenes, una nena. Imagínense que a los 17 años, estos cuatrillizos son más complicados. Ellos, las fiestas y el alcohol so...
