Dónde Grace no recuerda quien es.
jordan parrish x oc.
➤ Angelus ; libro I [Terminada].
➤ Amnisía ; libro II [Terminda].
〘 2019 〙〘 Teen Wolf 〙
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M i s m o d í a, p e r o m á s t e m p r a n o.
— Sigo sin entender porque no vas a checar tus dolores de cabeza— habló Lydia a la par que entraban al departamento de Jordan.
Grace dejó las cosas del mercado a un lado de la puerta y la cerró.
— Porque son pasajeros— comentó— duran un par de horas y se van. Además los puedo soportar.
En realidad no podía, había veces que sentía que le martillaban la cabeza lentamente pero su orgullo le era más grande.
— Aún así, deberías ir con Deaton o Melissa. No pasa nada si lo haces.
La castaña hizo una mueca y se encogió de hombros. Lydia negó ante la necedad de su amiga, pero ella sabía que tarde o temprano accedería a ir por ayuda.
— Entonces si no piensas hacerlo— prosiguió Lydia— ¿hay algo que pueda hacer por ti?
— Quisiera descansar un poco.
— ¿Me estás corriendo?— la pelirroja fingió estar ofendida y Grace rió despacio.
— No Lyds— el ángel sonrió— pero pues quisiera irme a recostar un rato y...—
— Está bien, lo entiendo Grace— puso una mano sobre el hombre de la chica— acepta tan siquiera una pastilla para quitarte la molestia.
Lydia comenzó a buscar en su bolso de mano las pastillas para el dolor de cabeza que siempre cargaba en su bolso. Grace no dijo nada y simplemente se quedó callada, extendiendo su mano para recibir un analgésico. La pelirroja le sonrió y se acercó a ella para depositar un beso en su mejilla, tomó su mano y le dio un fuerte apretón.
— Cualquier cosa que necesites, sabes cómo puedes contactarme— le dijo Lydia— mi número está escrito en aquella libreta de allá— le señaló.
Grace volteó a ver hacia dónde le señalaba y encontró con su vista la pequeña libreta donde ella solía anotar cosas importantes, como los números de teléfono de sus amigos, las direcciones de las casas de Scott, Lydia, Stiles incluso la dirección de Liam, al cual tenía mucho que no veía. El ángel regresó su mirada hacia la pelirroja y asintió mientras ambas se despedían. Lydia salió del departamento y Grace quedó sola; observó la Palma de su mano donde se encontraba la tableta y se cuestionó internamente ¿debía tomarla o dejarla?
Se lo pensó, tal vez unas cinco veces y se encaminó hacia la cocina, donde en el recipiente de la basura arrojó el analgésico que su amiga le había ofrecido. Suspiró, cerró un poco sus ojos por un pequeño piquete que había sentido en su cabeza y se recargó sobre la barra. Cuando se sintió mejor, caminó hasta una de las gavetas y la abrió para sacar un vaso de vidrio, tomó la jarra con agua y comenzó a verterla dentro del vaso. Una vez terminada su tarea, se lo intentó llevar hasta la boca, pero su acción fue interrumpida cuando un molesto chillido llegó hasta sus oídos. Al principio fue un poco soportable pero cuando comenzó a hacerse más intenso, llegó a sentir dolor. Sintió como si algo le aplastase el pecho y gracias a esto provocó que el vaso que sostenía entre sus manos fuera a caer sobre el piso, rompiéndose en mil pedacitos.