capítulo trece.

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013: somnium.

Esa misma noche, Grace no lograba dormir

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Esa misma noche, Grace no lograba dormir.

No sabía si era por todas las dudas que aquel policía había sembrado en ella al contar tal relato o no sabía si su insomnio se debía al maravilloso beso que se había dado.

No tenía palabras para descubrir ese momento; sabía que estaba mal. No. Estaba malísimo. ¿Qué iba a decir su padre si descubría aquel acto?

Sólo una cosa si sabía: que lo prohibido se vuelve tentador... y se tentaba tanto por volver a experimentar las emociones que había sentido.

Tonto oficial y sus labios bonitos.

Había perdido la cuenta de cuántas veces se había movido sobre su cama. ¿Diez? ¿Quince? Y aún así no podía conciliar el sueño. Miró la mesita de noche donde un reloj posaba y marcaba las tres veintisiete de la mañana. Simplemente genial.

La conversación que había tenido con Jordan volvió a inundar sus pensamientos. ¿Por qué una parte de ella le decía a gritos que no le estaba mintiendo? Eso la estaba matando.

¿Cómo iba a ser posible que ella bajara del cielo por una misión y en el acto conocerlo a él? Siendo que ella, según las palabras de su padre, era un ángel caído.

¿Lo era? ¡Claro que lo sí! Si su papá lo decía entonces tenía que ser verdad.

"¿Nunca te has puesto a pensar por qué no has recuperado tu memoria?" Las palabras de Jordan rondaban por su cabeza, porque si, su se lo ha pensado.

Debía, más bien, tenía que recordar algo, tan siquiera que un mínimo detalle de su vida. Había pasado mucho tiempo del accidente, algo tenía que llegar a ella ¿por qué no tenía ningún avance?

A menos que las palabras de todos los amigos de Derek y Jordan fueran verdad y que realmente la estuviera engañando u jugando con su mente. Xavier era un brujo, podría tener algún conjuro que le hiciera lo que estaba pasando con ella, y Nicholas... bueno, él era un ángel caído y a pesar de que ella también lo era, no sabía cuales eran sus poderes.

No quiso desconfiar de las personas con las que vivía, ¿qué clase de lealtad era aquella? Una buena no era, de eso estaba segura.

Borró esos pensamientos de su mente y se repitió que no debía caer por los bonitos ojos verdes del oficial, no hasta que supiera toda la verdad. La verdad de ella, de lo que había pasado y su pérdida de memoria y la verdad acerca de todo aquello que Jordan le contó. Tenía que averiguarlo y si convivir con los "enemigos" tenía que ser necesario, lo haría. Quería respuestas y las quería ya, antes de que fuera demasiado tarde.

Se quedó dormida, no supo en qué momento lo hizo, tal vez media hora después de ver por última vez el reloj; cuando marcaba las tres cincuenta y cinco. Su mente voló y la llevó a un escenario muy particular: ella de rodilla y contemplando una jardinera de algún parque, yo que le parecía conocido. Acaricio suavemente una de las flores. Unas rosas rojas, después pasó su mirada a unos claveles. Si que estaban bonitas, su sonrisa se mostraba de oreja a oreja. ¡Qué feliz estaba!

Sintió unas manos tocarle un hombro, se dio media vuelta y se encontró con Jordan extendiéndole un ramo de flores con una mezcla de rosas, claveles y margaritas, justo como las que estaba viendo. Él le sonreía y ella creí que era la sonrisa más bonita que había visto, lo vio un poco apenada, tomó el ramo entre sus delicadas manos y sin más se abalanzó sobre él uniéndolos en un abrazo, pero que bien se sentía.

Y cuando se iban a separar... Grace despertó con su respiración agitada y sus manos sudando. ¿Qué le estaba pasando? O mejor dicho ¿qué es lo que Jordan estaba provocando en ella? Sí, realmente no confiaba plenamente en él pero el día anterior, después del beso... sentía que algo había cambiado su percepción de él, como si su cuerpo le quisiera decir a gritos algo y luego aquel sueño ¿por qué estaba soñando eso?

Debía dejar de lado el tema y seguir como si nada. Se recostó otra vez e intentó volver a dormir, aunque esta ocasión tal vez sería mucho más difícil.

Porqué... ¿había sido un sueño o un recuerdo?

[...]

El día siguiente, como a eso del mediodía, Grace se encontraba en el comedor junto con Xavier, dándole pequeños bocados a la comida que estaba frente a ella, un poco de spaghetti.

Era la quinta vez de lo que llevaba la semana que su papá desaparecía a primera hora del día y no regresaba hasta altas horas de la noche, evadía cada pregunta que ella le hacía acerca de eso y su respuesta era "son cuestiones laborales" entonces, ¿cuál era su trabajo y por qué le llevaba todo el día estar en él? También le preguntó a Xavier, se puso nervioso y lo único que dijo fue "tu padre no habla mucho sobre su trabajo", eso la enloqueció aún más.

— ¿Qué pasa?— rompió el silencio Xavier dejando de lado sus cubiertos— hoy has estado muy callada y casi no has tocado tu comida.

Grace lo miró, sin expresión alguna aún sosteniendo su tenedor.

— ¿Cómo nos conocimos?— preguntó ella de golpe. Una pregunta que él no creyó que le hiciera.

Se quedó callado, intentando formular una respuesta correcta. Apretó sus labios y después soltó un largo suspiro.

— ¿A qué viene tu pregunta?

La chica se encogió de hombros y habló:
— Sabes que aún no recuerdo mucho acerca de mi vida antes del accidente que tuve. Me gustaría que algunos recuerdos regresaran, como el de cuando nos conocimos.

Xavier la observó inseguro de aquella respuesta, una intención más había.

— Bien— comenzó él— fue afuera de tu casa, tu estabas jugando creo y yo recién me mudaba. Estaba llevando mis cosas a casa y de pronto te vi y te salude, el resto es historia— se llevó a su boca un vaso con agua.

— ¿Hace cuánto fue eso?— preguntó de nuevo ella.

— ¿Cuatro años? Tal vez cinco.

— ¿Dónde están tus padres?— lo cuestionó haciendo que se moviera incómodo sobre su silla.

— Deberías ir más lenta con las preguntas, tienes que analizar las respuestas para crearte los escenarios que te estoy dando— la paró.

— Entre más sepa, mejor— le sonrió burlona— ¿dónde están tus padres y por qué pasas más tiempo en mi casa que en la tuya?

— Viajan mucho por negocios— contestó rápido— y me gusta como me reciben en tu casa, así que de esto— señaló su spaghetti y luego a ella— a estar solo, prefiero esto.

Ella sólo asintió, no muy convencida de sus respuesta, creyó que había algo en ella que no mostraban la verdad, pero no podía saberlo... porque no recordaba nada.

Pero tal vez si le preguntaba a su papá cuando estuvieran solos las mismas preguntas que le hizo a Xavier, podría saber si estaba mintiendo o no.

Ahora sólo faltaba que su padre regresara y que Xavier no anduviera merodeando cerca de ellos. Un plan un poco casual pero que le podría servir. Sólo esperaba que estuviera equivocada al desconfiar, sino no se lo perdonaría.

n/a

Vaya he estado actualizando seguido. Hoy actualicé porque tuve un periodo libre en la escuela y escribí mayor parte de esto en el cuaderno mientras comenzaba mi otra clase así que sólo tenía que venir y pasarlo acá.

Espero les haya gustado.

Nos leemos luego, adióssss.

amnisía ; jordan parrish IIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora