Capitulo 32

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Milagro Navideño de 1976
Capitulo 32

PLAZA DE LOS FRUTO 20h

Manolin esperaba al comisario Valverde al pie de las mesas de la terraza del bar El Asturiano con una lata de gasolina a cada lado.
VALVERDE: Vaya, vaya, vaya…
Manolin sonrió y se giró al oír la voz del comisario.
MANOLIN: Comisario que alegría verle! Necesitaba salir de ese nido de rojos.
VALVERDE: Ah si? Pues un pajarito me ha dicho que estabas la mar de a gusto con ellos en el hospital.
MANOLIN: Comisario soy menor de edad, he tenido que disimular con ellos hasta qe me dieran el alta.
El comisario se acercó a Manolin y le enseñó su reloj mostrándole que eran ya las 20h05min.
VALVERDE: Manuel sabes perfectamente que me gusta la puntualidad.
MANOLIN (sonriendo): A que vienen esas prisas comisario… Déjeme disfrutar del momento! Esos rojos me lo han hecho pasar muy mal.
VALVERDE: Me alegra oírte decir eso Manuel pero no entiendo el por qué de tu demora. Puede que necesites un empujoncito…
MANOLIN: No entiend…
Valverde hizo un gesto con la mano y Polilla salió del portal de los Gómez-Sanabria con unos ojos de odio y de querer reventar algo, como drogado, rodeando a Manolita con un brazo mientras sostenía un cuchillo en su cuello. Manolin los miró devolviendo una mirada inquisidora al comisario.
MANOLIN: Polilla? Comisario usted me dijo que lo había expulsado!
VALVERDE: Puede… Pero él a diferencia de ti tiene claros sus ideales y sus lealtades.
MANOLIN: Me dio una paliza!
POLILLA: Bien merecida!
VALVERDE: Chicos! Chicos! Tranquilos… Polilla solo ha venido a asegurarse de tu lealtad. (haciendo un gesto con las manos de “venga”) Y bien?
Manolin giró rápidamente cogiendo la lata derecha en sus manos.
MANOLIN: Haga lo que quiera con ella. (Miró a su madre con desprecio) No significa nada para mí.
POLILLA: Comisario no le crea! Miente!
Manolin empezó a rociar las mesas más alejadas del bar con gasolina.
MANOLITA: Pero hijo que haces???
Manolin retrocedió hasta donde estaba su madre. Dejó la lata en el suelo al lado de Polilla.
MANOLIN: Polilla déjame a mi, quiero decirle un par de verdades a este ser.
Manolin arrebató el cuchillo de las manos de Polilla con su mano derecha cogiendo el cuello de su madre con la mano izquierda.
MANOLIN: Que ilusa eres Manuela… de verdad creias que tu hijito querido había vuelto? JAJAJAJ
Manolin miraba con ojos de loco a su madre lo que asustó a Manolita al pensar que su hijo hablaba en serio y había jugado con ellos.
POLILLA: Dale su merecido Manuel!
RING, RING, RING (sonó el teléfono público de la plaza)
Polilla y Manuel buscaron con la mirada la procedencia del ruido.
VALVERDE: Ohhh….. Música para mis oídos…
POLILLA: Si es sólo un teléfono.
VALVERDE: No Polilla, no. Es el sonido de la traición no Manolin?
Valverde se acercó a Manolin, agarro la muñeca de Manolita estampando a la pobre mujer contra los adoquines y cogió a Manolin por el cuello con ambas manos.
VALVERDE: De verdad te creías más listo que yo niñato?
MANOLIN: No se de que me habla comisario. Como voy a saber yo quien es?
VALVERDE: A otro perro con ese hueso. (gritando) No te creo!!!
El comisario se puso furioso ante el intento de engaño del joven.
VALVERDE: De verdad que un mocoso ha pensado que caería en su intento de trampa? Mis chicos debían llamar al A s t u r i a n o! Pero que alguien llame por casualidad al teléfono publico te ha delatado mequetrefe.
Polilla tomo la lata de gasolina en sus manos.
POLILLA: Pasemos de el comisario, prendamos fuego al bar junto con el antes de que nos descubran!
VALVERDE: NO! A mi no me van a descubrir… (gritando) Yo soy la ley!
MANUEL: Polilla has oído! No le importas, sólo piensa salvarse el a vuestra costa! Crees acaso que moverá un solo dedo por ti? El no te respeta! Por que le obedeces?
Valverde apretó más el cuello de Manolin pero este no se acobardó y le devolvió la mirada.
MANOLIN: Su tiempo se acaba comisario. (gritando)Polilla??? Que dices? Tu y yo al mando de los Flechas. No necesitamos a este vejestorio, podríamos  hacer justicia a nuestra manera. Si nos lo quitamos del medio TU serás el jefe de los Flechas.
VALVERDE (gritando furioso): CALLATE!!!!
POLILLA: Pero jefe….
VALVERDE: Que te calles imbécil!!!
Polilla decidió dejar de obedecer y siguió vaciando la lata por las mesas de la terraza. Prendió el mechero y se quedó de pie mirando con ojos de loco al comisario con la mano levantada dispuesto a dejar caer el mechero.
Al mismo tiempo Manolita corrió hacia Valverde para ayudar a liberar a su hijo aprovechando que Valverde miró a Polilla.
MANOLITA (chillando): Suelta a mi hijo malnacido!!!
Con el chillido de Manolita pasaron dos cosas. Guillermo se abalanzó sobre polilla al mismo tiempo que el joven se sobresalto dejando caer el encendedor.
Manolin aprovechó el alboroto para liberarse de Valverde con la ayuda de su madre y plantarle cara cuchillo en mano. Por su parte, Polilla calló encima de una ardiente mesa debido al forcejeo con Guillermo, su abrigo cogió fuego y empezó a correr por la plaza seguido por Guillermo.
MANOLIN (gritando): POLICIA!!!!
EN cosa de segundos la plaza se llenó de los hombres del comisario Pasamar. Unos ayudaron a sofocar el fuego de la terraza, otros ayudaron a Guillermo a sofocar el del abrigo de Polilla mientras el resto rodeó a Valverde junto con su Comisario.
COMISARIO PASAMAR: Bueno, bueno, bueno… Pero que tenemos aquí?
VALVERDE: Pasamar que haces? Vas a dejar que este vándalo me amenace. Agentes! Apresadlo!
Ningún agente se movió y Valverde empezó a ponerse nervioso.
MANOLITA: Ríndase, ha perdido.
VALVERDE: Señora mía, es su palabra contra la mía, no tienen nada contra mí. Verdad Pasamar?
Manolin lanzó lejos el cuchillo yendo hacia la intacta lata de gasolina ante la atenta mirada de los presentes. Lo que parecía una lata de gasolina resultó ser un invento que Manolin desmontó ante todos sacando a la luz la grabadora que escondía.
Valverde entró en cólera viendo como Manolin hacia entrega de la grabadora al comisario Pasamar.
VALVERDE: No sabes con quien te has metido. Yo soy el Comisario Valverde!!!
MANUEL: No señor! Usted es el que no sabe con quien se ha metido. Yo soy Manolin Gómez Sanabria y NADIE puede con nuestra familia!
Manolita corrió a abrazar y a comer a besos a su hijo mientras los policias se llevaban detenidos a Valverde y a Polilla.
MANOLITA: Que orgullosa estoy de ti hijo.
COMISARIO PASAMAR: Buen truco hijo, buen truco…
El comisario Pasamar también se alejo mirando la grabadora. Manolita y Manolin se miraron y…
MANOLITA y MANOLIN (gritando): AMELIA!!!!
Se cogieron de la mano y echaron a correr en la dirección del hotel Gran Via.

Fin del Capítulo 32

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