Milagro Navideño de 1976
Capitulo 61
23 DE ENERO DE 1977, MOULIN ROUGE DE PARIS
Jacques había preparado todo para que nada más terminar la función todos los compañeros le dejaran espacio para que se cambiara rápidamente antes de coger el taxi que les esperaba fuera pero no todo sale según lo planeado y los saludos al público se alargaron en exceso por lo que Amelia decidió ponerse directamente el abrigo encima del diminuto vestuario para ganar tiempo, ya se cambiaria en el tren. Jacques hizo lo mismo y los dos corrieron al taxi para ir a la estación de tren.
Para ser un domingo por la noche había bastante tráfico en la capital parisina y el taxi de Amelia llegó 5 minutos antes de la salida del tren a la estación. Jacques cogió la bolsa marrón de Amelia y los dos fueron corriendo hacia el anden del que salía el tren a Madrid, por suerte los coches cama estaban en los últimos vagones por lo que llegaron un par de minutos antes de su salida. Apenas tuvieron tiempo de abrazarse antes de que Amelia subiera la tren.
JACQUES: Amelia espera!
Jacques sacó un sobre del bolsillo y alargó el brazo para dárselo a Amelia.
JACQUES: Mon ami podrías darle esta cara a Mateo?
Amelia sonrió y cogió la carta mandándole un beso a su amigo.
JACQUES (alzando la voz) : Bon voyage!!!! [Buen viaje!!!] Y disfruta mucho de Luisita!
AMELIA (gritando): Eso te lo aseguro!!!!
El tren se alejó y Amelia recorrió el tren hasta su coche cama, coche cama que compartía con una viejecita entrañable que no la dejo ni irse a cambiar de ropa, por lo que Amelia pasó todo el viaje con el abrigo puesto.
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MEDIA MAÑANA DEL 24 DE ENERO DE 1977, BAR EL ASTURIANO
Luisita entró triste y cabizbaja al bar con libros en la mano y se acercó a la barra donde estaba su abuelo, dejó sobre ella los libros y se sentó en un taburete.
LUISITA (con morritos): Buenos días abuelo.
PELAYO: Buenos días charrita! (La vio triste y se interesó) Que te pasa hija?
LUISITA: (intentando no llorar) Pufff… Ay abuelo… Se me esta haciendo todo un poco cuesta arriba y no llevo un buen día….
PELAYO: Tranquila hija y respira. Cuéntame que te ronda por esa cabecita tuya.
LUISITA: (limpiándose una lágrima) Es una tontería de nada que ha pasado en la academia de francés abuelo, pero ha venido en un día un poco malo.
PELAYO: Charrita, se que esta cosa de relación a distancia te está costando pero Amelia y tu sois fuertes y os queréis muchísimo. Por supuesto que vais a tener malos días pero se que podréis sobrellevarlos sin problemas.
LUISITA: Ay abuelo! Muchas gracias! Era lo que necesitaba oír. Me da un abrazo?
Pelayo le dedicó una sonrisa y dejó el trapo sobre la barra para salir de ella. Luisita se giró en su asiento abriendo sus brazos para recibir el abrazo de su abuelo y una vez en él cerró los ojos apoyando su cabeza en el pecho de su abuelo. Luisita dejó salir un largo y profundo suspiro. Pelayo la besó en la cabeza y al separarse del abrazo levantó la cabeza de su nieta agarrándola del mentón. Luisita se limpiaba la cara.
LUISITA: Muchas gracias abuelo, usted siempre sabe como levantarme el animo.
PELAYO: Yo siempre estaré ahí para mis charritas hija.
LUISITA: Ya lo se abuelo.
Luisita se levantó y cogió sus libros mientras hablaba.
LUISITA: Venga va, que tenemos que trabajar! Voy a dejar esto en la cocina y vengo.
Luisita hizo el gesto de andar pero su abuelo la frenos agarrándola de los hombros.
PELAYO: Lo siento charrita pero no, como puedes ver (señalando a su alrededor) apenas hay trabajo y creo que te mereces un descanso porque desde que Amelia se fue no has hecho más que estudiar francés, trabajar en el bar, trabajar en la radio, ayudar en casa… Y creo que un día libre te vendrá de perlas para pensar en ti (poniéndole el dedo índice en el pecho)
LUISITA: Esta seguro abuelo? Mire que me vendrá muy bien porque el maldito francés se me está atragantando y me trae de cabeza pero no quiero dejarle solo.
PELAYO: Estoy seguro. Ve a casa tomate una ducha para relajarte y luego ve a dar un paseo y relajarte.
Luisita se puso de puntillas para darle un beso a su abuelo en la mejilla y abrazarlo.
LUISITA: Muchas gracias abuelo. Le quiero!
PELAYO: Y yo a ti hija.
Luisita salió al bar ante la mirada de su abuelo que vio como iba hacia el portal. Pelayo dejó salir un suspiro y entró a la barra para ir a la cocina pero nada más entrar en la cocina oyó la puerta del bar.
PERSONA: Holaaa!!!
PELAYO (alzando la voz) : Ahora mismo salgo!
Pelayo salió de la cocina para encontrarse con Amelia en medio del bar.
PELAYO: Amelia!!!!
AMELIA: Pelayo!!!! Deme un abrazo!!!
Pelayo salió de la barra para abrazarla, Amelia lo rodeó por la cintura y se dejó llevar por el abrazo cerrando los ojos.
PELAYO: Pero charrita, que haces aquí? Sabe Luisita que venias?
AMELIA: No lo sabe Pelayo, es una sorpresa. Está aquí? (alargando el cuello hacia la cocina)
PELAYO: Pues acabo de mandarla a casa a darse una ducha y le he dado el día libre.
Amelia sonrió y miró hacia el portal de casa de su familia. Volvió a mirar a Pelayo.
AMELIA: Pelayo podría retocarme un poco en el baño? El viaje en tren ha sido un poco agotador.
PELAYO: Por supuesto hija, aunque no lo necesitas. Pero date prisa antes de que mi nieta entre a la ducha.
Amelia corrió al baño para limpiarse un poco la cara, prefería presentarse ante su novia con la cara limpia que con el maquillaje corrido de la actuación de la noche anterior y se echó un poquito de perfume. Después salió del baño, lanzó un besito y un guiño a Pelayo que estaba dentro de la barra preparando unos cafés para unos clientes.
AMELIA: Nos vemos más tarde Pelayo!
PELAYO: Hasta luego hija!
Amelia salió del bar y se apresuró en subir a casa de su novia. Una vez arriba tocó el timbre y la puerta repetidas veces.
Por su parte, Luisita se había tomado una relajante tila al llegar a casa, había dejado los libros en su habitación y se había desvestido para ducharse, había encendido el agua y había metido una pierna en la bañera cuando alguien toco la puerta de casa. Estaba sola en casa por lo que apagó el agua y se secó la pierna rápidamente, se puso su albornoz rosa y fue por el pasillo hacia la puerta que golpeaba y tocaban el timbre.
LUISITA: Ya vaaaaaa…. Que prisas!!!! Que ya voy hombre!!!!
Luisita llegó a la puerta y la abrió encontrándose a una sonriente y ansiosa Amelia.
LUISITA: Amelia?
AMELIA: Cariño mio!!!
Amelia abrazó a Luisita que aunque en un principio se quedó congelada rodeó el cuerpo de su novia. Pasado un ratito Amelia se separó y cogiendo las mejillas de Luisita.
AMELIA: Guapa!!!!
Amelia besó a su novia en los labios y se separaron. Entonces Luisita la agarró por la parte trasera de la cabeza y le dio varios besos rápidos. MUA, MUA, MUAAAA antes de cogerla de la mano para que entrara en casa y así cerrar la puerta de casa.
LUISITA: Mi amor que haces aquí? Pero porque no me has dicho que venias? (Besito, besito, abrazo)
AMELIA: Es (beso) una (beso) sorpresa (beso ya más profundo donde la lengua participo)
Luisita separó sus cuerpos y la miró de arriba abajo.
LUISITA: Mírate por favor que guapa estas! Podrías ser más guapa? (beso)
AMELIA: Ay mi amor si estoy echa un adefesio… No me puede ni cambiar antes de coger el tren. Mira!
Amelia se abrió un poquito el abrigo dejando ver el tirante del traje. Luisita abrió mucho los ojos y una ráfaga de excitación le recorrió el cuerpo al imaginarse a su novia con nada más que su vestuario de vedette debajo del abrigo. Desabrochó el abrigo de Amelia tan rápido que Amelia no tuvo ni tiempo de reaccionar y lo abrió ampliamente para deleitarse con la vista de su novia. Un fuego incendió los ojos de Luisita que después de mirar varias veces el cuerpo de su novia la miro a los ojos. Amelia sonreía al ver la reacción de su novia.
AMELIA: Jajaja Te gusta mi amor?
Luisita no respondió con palabras precisamente. Se deshizo del abrigo de un tirón, se agachó levemente para levantar a Amelia agarrándola del trasero y alzarla del suelo mientras la besaba con deseo, beso que Amelia respondió rodeando el cuerpo de su novia con las piernas y la cabeza con sus brazos agarrándosela para intensificar el beso. Rompieron el beso para poder respirar y Luisita se hundió en el cuello de Amelia besándolo y lamiéndolo mientras Amelia descolgaba su cabeza para atrás sumida en el deseo. Amelia se agarró en los hombros de su novia para inclinarse hacia atrás, gesto que Luisita aprovechó para atacar los pecho de la morena que dejo salir un gemido.
AMELIA: Luisita… Ahhhhh…. Uhmmmm.
LUISITA: Grrrr (gruñido)…. Te comeria enterita mi amor…
Amelia soltó sus piernas apoyando sus pies en el suelo haciendo que Luisita clavara sus uñas en la baja espalda de la morena, quien dio varios pasos para delante empotrando a Luisita contra la puerta de la calle. Atacó el cuello de la rubia con su bosa mientras sus manos soltaban el cinturón del albornoz y lo abrió de golpe a la vez que se echaba para atrás para admirar la belleza del cuerpo desnudo de su novia. Se mordió el labio y alzó la mirada para unir el fuego de su mirada con el de los ojos de su novia y volvieron a besarse mientras Amelia masajeaba y estrechaba los pechos de Luisita con sus manos. Luisita rompió el beso para dejar salir un gemido que parecía más un gritito.
LUISITA: AAAAhhhhhhhh
Amelia se agachó para para darle la atención que merecía uno de los pezones endurecidos de su novia mientras masajeaba el otro con la mano. Luisita agarraba los rizos de Amelia que succionó levemente el erecto montículo antes de mordisquearlo levemente y acariciarlo con la lengua. Amelia puso sus manos en las caderas de la rubia mientras besaba su camino de vuelta a la boca de Luisita para besarla con todo el deseo q.ue llevaba dentro. Dejó momentáneamente los labios de su amada para acercarse a su oído y susurrarle
AMELIA: Cariño donde tienes las llaves de casa?
LUISITA: (gemido) Ahhhh… En el mueble, porque?
AMELIA: Porque no pienso permitir que nadie evite que grites mi nombre cuando explotes a llegar al orgasmo.
Amelia le dio un besito antes de girarse a coger las llaves, apartó levemente el cuerpo de su novia para meter la llave en la cerradura y cerrar la puerta dejando ahí las llaves mientras Luisita jugueteaba con la oreja de Amelia usando la lengua. Una vez cerrada la puerta Amelia agarró y estrechó las nalgas de su novia que dio un saltito para rodear la cintra de su novia con las piernas mientras se besaban apoyadas sobre la puerta. Amelia liberó el cuerpo de la rubia del albornoz al mismo tiempo que Luisita desabrochaba el sujetador de Amelia haciendo que sus pechos entraran en contacto haciéndolas gemir sin dejar de besarse. En plena excitación Amelia empujó más a Luisita contra la puerta para restregar s pecho contra los de la rubia que soltó los labios de la morena para apoyar su cabeza en la puerta.
LUISITA: AAAAAhhhhhhhh
Amelia levantó a su novia para llevarla al sofá, la tumbó suavemente cubriéndole en cuerpo con el suyo propio sin dejar de besarse. Luisita le dio un golpecito el la cadera para que la levantara para dejar que le quitara las bragas de lentejuelas que llevaba. Amelia apoyó las manos y los pies en el sofá levantando su cuerpo, movimiento que Luisita aprovechó para deslizarse un poco para abajo metiéndose un pezón que colgaba en la boca mientras liberaba a su novia de aquella prenda de ropa que una vez entando en sus tobillos Amelia levantó un pie para liberarse del todo y bajó su cuerpo haciendo que le pezón con el que jugueteaba Luisita entrara por completó en su boca.
AMELIA: Ahhhhh… Luisita……
LUISITA: Amelia….
Las dos estaban como una moto y no tardarían en llegar al climax. Luisita separó sus piernas dejando espacio para que Amelia metiera su muslo entre los suyos. Las chicas empezaron a besarse mientras Amelia se movía encima de su novia haciendo que sus centros rozaran con sus muslos mientras gemían la una en la boca de la otra y en menos de dos minutos las dos estaban gritando de placer.
AMELIA: Luisitaaaaaaa estoy a punto…..
LUISITA: Y yo mi amor….. aaahhhhhh
AMELIA: Uhmmmm
LUISITA: Ameliaaaa…… Ameliaaaaaa… uhmmmm…. Yaaaaaa
AMELIA: Ahhhhhhhhh Luisitaaaaaa
Las dos gritaron al alcanzar el climax. Amelia dejó caer su cuerpo encima del de su novia abrazándose a ella apoyada sobre sus pechos. Luisita la rodeo con sus brazos mientras las dos recuperaban el aliento. Las dos permanecían con los ojos cerrados y cuando ya había recuperado el ritmo de respiración normal Amelia dejo suaves besos en el pecho de su novia.
AMELIA: Amor mío ya has podido dejar salir todo lo que no pudiste en nuestra llamada.
Las dos rieron por un rato hasta que Amelia levantó su cabeza para poner su cara en frente de la de su novia y mirarla a los ojos mientras le acaricia la cara.
AMELIA: Te amo Luisita.
LUISITA: Yo también te amo mi amor.
Las dos se volvieron a besar pero ahora más lleno de amor que de pasión.
LUISITA: Amor que te parece si nos duchamos (beso) y me explicas el porque de tan maravillosa sorpresa (beso, beso, beso).
AMELIA: Me parece una idea genial, pero me dejaran enjabonarte?
Luisita se incorporó haciendo que Amelia se sentara en el sofá mientras ella se ponía de pie alargándole la mano para que ella la tomara y le dijo con un tono de voz seductor.
LUISITA: Dejaré que me hagas mucho más que solo enjabonarme.
Amelia que estaba sentada miraba para arriba hacia un novia con ojos seductores y llenos de ilusión. Se levantó si dejar de mirarla a los ojos y tomando su mano. Le dio un tierno beso en los labios y empezó a caminar hacia atrás camino al pasillo arrastrando con ella a Luisita quien sonrió.
LUISITA: Que tonta eres!
Luisita tiró de su brazo para abrazarla por la cintura y besarla mientras seguían camino a la ducha entre besos y risas.
Fin del Capítulo 61
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Milagro Navideño de 1976
Ficción GeneralEs una version distinta de la trama Luimelia en la que Amelia no ha escrito ninguna carta a Luisita, si os interesa seguir leyendo
