Sakura despertó al día siguiente, aún el cielo estaba nublado. No aparentaba volver a salir el sol dentro de muchos días.
Su corazón latió con rapidez cuando se encontró con el torso desnudo de Sasuke. Su piel era suave y olía delicioso. Su respiración muy suave chocaba en el cabello de ella. Se movió ligeramente para poder observarlo más de cerca y fue como contemplar un ángel.
Comparó su corazón con el helado y a Sasuke como el sol, sentía como él podía abarcar aún más en su alma con sólo mirarlo... Como si ya no lo había echo!
Lo abrazo, se aferró a su torso, acariciando su ancha y suave espalda. Observó cada parte de su cuerpo, ya que nunca lo había visto con tanta intimidad. Su espalda era invadida por numerosas pecas y lunares pequeños, era tan blanco, que lo hacía aún más hermoso. Su cara era suave, sin imperfecciones, también tenía algunos lunares. No era musculoso, pero tenía brazos fuertes y con venas a la vista, al igual que sus manos. No podía creer que estuviese contemplando tanta belleza.
Soltó lágrimas, cayeron sobre el brazo de abajo de Sasuke, que se aferraba con fuerza a Sakura; como si nunca quisiera dejarla ir de su lado. Movió su mano derecha para refregarse los ojos, y como si lo hubiese sabido, él abrió los ojos. Fue como cuando el sol nace en el crepúsculo. Denso e invasivo, se sintió con el corazón aún más pesado. Ya no podía cargar más con tanto amor.- Q-que... Que sucede?- pregunto, secadole los ojos a Sakura.
Ella no pudo responder y se abrazo a él. Correspondió el abrazo y se quedaron por varios minutos así.
- Sakura... Te amo.
Ella levantó sorprendida la mirada a la suya, quien la miraba con seriedad.
- q-que dijiste, Sasuke kun?
Suspiró.
- no me hagas repetirlo- se quejo- te amo
Él no podría decirle toda la felicidad que abarca Sakura en su vida. Quería mostrarlo con él paso del tiempo y eso haría. Quería que ella supiera como deseaba volverla a ver, volver a Konoha y restablecer una vida junto a Sakura, quizás, hasta restablecer el clan Uchiha. La necesitaba en su vida más que nada, se sentía sólo y sabía que nadie lo aceptaría por sus pecados, se sentiría incomodo en Konoha con todas las miradas juzgandolo por su error de adolescente. Ella era quien siempre lo amó y lo perdono, lo espero y lo esperaría.
- Sakura, en mi corazón no hay lugar para nadie más que tú.
Sonrió alegremente y se abrazo con fuerza a él, aun acostados.
- Sasuke kun!
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Florecer
RomanceLuego de la cuarta Guerra ninja, los caminos de Sasuke y Sakura se volvieron a dividir. Pero no por mucho...