El reloj marcaba las 4:30 A.M.
Estaba lloviendo a cántaros, es la primera lluvia en un tiempo.
Me encontraba arriba de un edificio pequeño con el traje puesto utilizando las cámaras de vigilancia para buscar a los asaltantes.
La calle en la que todo ocurrió ahora estaba llena de policias, por lo tanto no podría acercarme a investigar por mi cuenta, pero no era necesario.
Terminé hackeando las cámaras de la zona y luego comencé a crear un camino a partir de los videos en los que iban apareciendo.
Posterior al asalto se subieron a una moto escapando a gran velocidad de la escena del crimen, pero gracias a las cámaras ya sé a donde habían ido, sin embargo, tenía que hacer algo de tiempo para que pensaran que estarían a salvo.
Me mantuve en el mismo sitio viendo un Bar abierto en la calle, sin pensarmelo dos veces me dejé caer hacia adelante usando los filamentos del lanza-garfio para caer bien.
Una vez en el suelo me coloqué la capucha que seguía teniendo el traje, además de tener la nueva máscara puesta.
Abrí la puerta del bar con algo de fuerza atrayendo la atención de todos los clientes que se encontraban ahí.
La mayoría de estos eran hombres mayores, cerca de los 40 o 45 años, bebiendo en mesas acompañados o solos en la barra.
Ignorando sus miradas me dirigí a la barra, al sentarme puse un billete sobre la mesa.
-Sirveme algo, mientras más fuerte, mejor-
El hombre que estaba atendiendo dejó de limpiar un vaso y recogió mi billete. Acto seguido colocó un vaso sobre la mesa antes de sacar una botella de la vitrina a su espalda.
Se trataba de un Ron Stroh, lo reconocí ya que lo vi una vez en el pasado pero nunca lo probé, pues contiene 80% de alcohol, más que suficiente para emborrachar a muchas personas.
El Bartender sirvió la bebida y me dejó el vaso ahí sin apartar su mirada de mí.
Mirándolo a través de los lentes, levanté un poco mi máscara y bebí el trago de un shot.
Fue una sensación de ardor que me recorrió desde la garganta hasta el estómago, no pude evitar soltar un gruñido debido a eso.
Esa escena le causó algo de gracia al Bartender quien dejó escapar una pequeña risa.
Bartender: ¿Algo más?
Antes de hablar apareció un niño a mi lado quien dejó un billete de 5 dólares en la mesa.
Niño: Dos cervezas por favor..
Bartender: ¿Otra vez tú?, ya te dije que te largues.
Niño: Si no llevo las cervezas.. me van a golpear.. -Se notaba que el niño estaba severamente asustado-
Me limité a observar todo de reojo, pues ya empazaba a sentir los primeros efectos de tanto alcohol.
Bartender: Largo de aquí.
Antes de que el niño se vaya yo puse otro billete en la mesa.
-Entonces dame dos cervezas a mí, y si el niño quiere comer algo se lo sirves- Dije con un tono serio.
El Bartender hizo una expresión de disgusto y se llevó el billete.
-Sientate-
El niño hizo caso y se sentó en una silla a mi lado, se veía muy delgado, su ropa estaba sucia, también tenía marcas de moretones en los brazos asi como en el rostro.
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Ojos De Venganza
ActionAustin es uno de los pocos chicos que es considerado "Nerd" pero mantiene una vida bastante normal llegando a salir a fiestas o con sus amigos, siempre conocido como alguien alegre y carismático, sin embargo, toda su vida dará un giro por completo c...
