Capítulo 14

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Carmen la madre de natalia accedió encantada a cuidar del pequeño alegando su deber como abuela de dejar en el castaño grandes recuedos de su infancia por si no llegaba  a verlo crecer. Natalia había oído esa misma excusa mil veces y sabía de sobra que su madre solo quería estar con Lucas por que adoraba dormir con el abrazada a su cuerpo.

La madre de la camarera quiso saber por que Natalia quería estar sola esa noche y una pequeña sonrisa en su rostro hizo a su madre sacar la conclusión mas acertada: hay alguien. No quiso preguntar , bien sabía que su hija necesitaba sus tiempos y encontrar el momento perfecto bajo su punto de vista para contarlo todo y Carmen lo aceptó.

En casa de Alba y María la rubia de ojos almendra corría agitada haciendo reir a su compañera de piso.

-Calmate Alba , estas preciosa y es una cena.

Pero aquello no la ayudó en absoluto,  de echo la puso más nerviosa al ser consciente de que sería la primera vez  que estuviera sola con la chica en su casa.

No pienses en eso Alba.

Había elegido un outfit casual , no quería ir demasiado elegante ni muy de diario , algo normal.  Una falda de cuero ajustada y un top rojo fueron la elección, acompañado por una chaqueta de cuero tambien y sus botas de tacon .

-¿Voy bien?

-Se le van a caer las bragas cuando te vea rubia.

-¡Callate!

María la hizo ruborizarse con sus palabras pero también la hizo sentir segura y en ese momento era lo que mas necesitaba.

-¿Vienes a dormir?

-Claro que si.

-No te espero despierta mejor.

Y otra vez la bola de nervios en su estómago.

A las 10 en punto el timbre de la pelinegra sonó haciéndole dar un salto del susto.

-Que puntual.

Sonrió al abrir la puerta y casi se cae de culo al ver a la rubia enfundada en aquella falda de cuero.

-Estas preciosa.

Alba se sonrojo y observó el look que había elegido Natalia sin perder detalle de su menudo cuerpo.

Unos pitillos negro enrredados en sus piernas acompañados de una fina camiseta blanca a su vez acompañada de una americana de cuadros amarillos y negros.

-Tu...me dejas sin palabras Nat.

Y tenía razón,  no mintió al decir aquello. Aquellos vaqueros negros mandaron una descarga de excitación a su centro de placer haciéndole suspirar.

Natalia sirvió la cena cuando ambas se sentaron a la mesa y se alegró de haber acertado con el menú.

-No estaba segura de que hacer pero la lasaña vegetariana me sale de muerte y Lucas lo confirma.

Alba rio con ella y sujeto su mano sobre la mesa dejando leves caricias con su pulgar.

-Esta todo genial , me encanta.

Se lo dijo con palabras , si, pero sus grandes ojos también le hablaron y eso la puso demasiado nerviosa.

-Shh...¿Qué pasa?

Alba lo notó,  no podía ocultarlo.  La mano de la monera tembló bajo su mano y aquello la hizó querer morir de ternura.

-Los nervios, ya sabes...

-Si yo también los tengo.

-Pero no tiemblas.

-Eso no quiere decir que no esté muerta de miedo Nat.

DE TUS OJOSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora