Mierda, la he cagado. Ya me ha disparado, ahora ¿qué piensa hacerme? Tal vez me mate. Si sigue apretándome así el brazo se me van a saltar los puntos.
-¡Para, me haces daño!-.
-¿Y a mí qué me importa?-. Cierto, a él que le importaba si me hacía daño o no, es más, parecía disfrutar viéndome así, hecha una mierda. Hemos salido de la supuesta casa. Solo hay árboles alrededor, ni si quiera veo una carretera, ¿dónde coño estoy?
-¡Ay! Basta, no puedo más-. Me estaba pinchando los pies con todo lo que había a mi paso. Las piernas desnudas estaban arañadas por todas partes. Ya iba caminando de puntillas, él no se iba a detener.
Hay una especie de cabaña, entramos dentro, puedo oír el murmullo de ¿agua? El interior está oscuro, hay unas escaleras de madera que bajan. Me agarro a ella con la mano derecha, se gira poniéndose contra mí, muy cerca, la madera se está hincando en mi espalda.
-Suelta la escalera-. Me ordena.
-No-. Le miro decidida, aunque me deje la piel en ella no pienso soltarla. Acto seguido noto su mano fuerte rodeándome el cuello, no puedo respirar. La rodeo con mis manos intentando soltarme de ellas. Al perder el agarre tira de mí, obligándome a bajar hasta el último escalón.
Hay agua, parece una poza natural, puedo ver el humo que sale de ella, tienen que ser aguas termales de alguna montaña. Me pega un empujón, pierdo el equilibrio y acabo dentro del agua en movimiento. Al estar caliente, me quema las zonas donde tengo las heridas, quiero salir a coger aire, justo cuando llego a la superficie, noto una fuerte presión que me vuelve a empujar hacia el interior, esto hace que trague un buen buche de agua, comienzo a toser en un intento desesperado de salir a coger aire, me estoy ahogando o mejor dicho, él me está ahogando.
Jason:
Estúpida, no para de buscar con sus pequeñas manos algo a lo que aferrarse, la tengo cogida del pelo, no puede hacer nada, no puede respirar. No voy a matarla, aún no. Puede serme útil, pero quiero asustarla, quiero que me suplique, que me pida perdón. Ha dejado de moverse, la saco lo suficiente para que coja aire, pero no hace nada. Tiene los ojos cerrados y no respira. Joder. La tumbo rápidamente en el suelo, y comienzo a darle pequeñas sacudidas por los hombros, después paso a la cara. Nada.
-¡Eh! Vamos, ¡respira!-. Nada, plan B. Le rompo lo que le queda del vestido, desde el cuello hasta la barriga, tiene buen cuerpo…Jason concéntrate maldita sea. Le tapo la nariz y expulso aire sobre su boca, acto seguido le aprieto haciéndole la maniobra del boca-boca. Pasan unos quince segundos, que se me hacen interminables, hasta que la oigo toser, comienza a echar agua por la boca a la vez que me mira, esta vez, con miedo. Algo se remueve en mi interior. Intenta separarse de mí, aún sigo encima. Apoya sus manos en mi pecho empujándome, no me muevo nada.
-Cálmate, me estás poniendo de los nervios joder-.
-¡Socorro, por favor que alguien me ayude!-. Se pone a llorar, ya era hora. Sigo sin moverme, ella quiere pegarme como sea, le paro antes de que se haga más daño. Con la mano izquierda le sujeto las dos muñecas por encima de su cabeza, y con la derecha le tapo la boca. Me acerco a su oreja derecha.
-Me estás dando mucho por culo ¿sabes? Si quieres que te suelte tienes que dejar de chillar. Te recuerdo que aquí nadie puede oírte. Solo estamos tú y yo-. Me retiro un poco para observar su cara. Tiene unos ojos grandes, acorde con sus largas pestañas, su boca te incita a besarla. Es bonita, pero pronto dejará de serlo. Su pelo es rubio y le llega por la cintura acabando en forma de pico, claro que eso fue anoche. Ahora lo tiene encrespado y despeinado. Por un momento había olvidado lo del vestido. Ahora está en ropa interior, y empapada. Tiene que tener frío porque tiene la piel de gallina. Ella observa cada movimiento mío sin apartar sus ojos de mí.
-Lávate, ahí tienes jabón y toallas, tienes 5 minutos, si no estás lista, te sacaré tal y como estés-. Entorna los ojos, retándome. Lo hace a cada momento, creo que por eso la odio tanto. No debería hacer eso, no sabe de lo que puedo llegar a ser capaz. Esto no ha sido nada comparado a lo que podría hacerle. La suelto y me levanto despacio, se incorpora tapándose como puede, que tonta es. Y me sale una sonrisa, incoscientemente. Cuando se da cuenta, se lo toma a mal y se mete rápido en el agua sin apartar sus ojos de mí. No se fía, y hace bien.
-¡Bonito culo, por cierto!-.
-Muérete Jason-. Me he quedado bloqueado al oír como pronuncia mi nombre con tanto odio. Solo lo ha escuchado una vez y ya se lo sabe. Demasiado lista, tengo que tener más cuidado.
¿Qué tal? ¿Os gusta? ¿Qué pensáis de Jason? Comentad!!! Besitos!!
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Atrapada en sus manos.
Acción----------Jason poco a poco fue dejando de hacer fuerza, hasta que la liberó por completo. Una parte de Emma deseaba que no la soltase nunca, esa sensación de ser suya, estar a su voluntad, sumisa, la volvía loca. Adoraba estar atrapada en sus manos...
