Es una promesa.

4.1K 222 12
                                        

"A veces pienso que te miento
Cuando te digo que te quiero
Porqur esto ya no es querer
A veces creo que he muerto
Cuando no estás y yo despierto
Porque sé que esto ya no es querer

Es algo más, algo que me llena
Algo que no mata ni envenena
Es algo más, algo más que amar

Es algo más que la distancia
Que el dolor y la nostalgia
Sabemos que eso no nos va a separar
Es darte un beso cada noche
Que tus manos me enamoren
Y que lo nuestro crezca cada día más
Porque somos algo más"- Algo más, La quinta estación.

-Tú... tú sólo estás asustada de lo que puedas sentir por él- repitió como por quinta vez.

-Caitlin..-

-Caitlin nada, ¿Quieres negarte?, adelante, hazlo, pero no lo dejes sin una respuesta-

-Sólo tenía que pensar las cosas-

-¿Para terminar negándote?, así mejor no pienses-

-Me estás causando jaqueca-

-Y tú causas que mi lindura se esfume-

-Yo hablaré con él, no pretendía que pasara de hoy-

-Tuve que llegar yo...-

-Es que eres muy apresurada-

-Estaba por la zona y aproveché, ahora me voy a llevar a tu hermano y tú hablarás con Justin- se dispuso a salir de la habitación.

-Cait- la llamé y volteó-¿Qué tienes con mi hermano?- sonrió y salió sin decir palabra.

Me acosté un rato boca abajo en mi cama y luego sentí movimiento, alcé mi cabeza y ahí estaba él.

-Cait dijo que me llamabas- dijo apuntando su dedo a la puerta. Suspiré.

-¿Quieres sentarte?- frunció el ceño.

- No estoy seguro-

-¿Por qué?-

-¿Segura que no haces daño?- rodé los ojos.

-Muy chistoso- se sentó y me quedó mirando.

-No te estoy obligando a nada, ____________- dijo luego de un tiempo.

-Lo sé, pero es difícil, vives en la misma casa, está James...-

-¿Qué hay con James?- interrumpió

-A veces lo extraño- rodó los ojos.

-Por favor...-

-¿Qué?- suspiró y pasó su mano por su cara.

-Si crees que lo nuestro no puede funcionar, lo voy a entender- se levantó y comenzó a caminar.

-Justin, espera- traté de levantarme, pero como estaba enredada en las mantas, lo único que hice fue caerme y luego gatear hasta él.

Se agachó y se sentó a mi lado con una sonrisa burlona.

-¿Sí, gatita?-

-Eres un idiota- lo fulminaba con la mirada.

-Yo no he hecho nada-

-Te ríes de mí- comenzó a soltar carcajadas.

-Eres muy cómica-

-Idiota- bufé.

Sonrió a medio lado y acarició mi mejilla, se fue acercando poco a poco y me besó lentamente.

-Va a ser difícil si me dices que no- dijo él.

-Yo... tal vez si quiera aceptar- rió.

-¿Tal vez?- volvió a besarme.

-De acuerdo, aceptaré, pero promete que no me harás daño-

-Prometido- y así sellamos nuestra promesa con otro beso.

I hate you... don't I?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora