Preguntas sin respuesta.

4.8K 200 8
                                        

Rayis al mando...

Me desperté con un dolor de cabeza asqueroso.

Estaba en mi cuarto y a mi lado estaba Justin con la boca ligeramente abierta y sus párpados cerrados.

Siempre le causaba problemas.
"Pasa la noche conmigo"
"No hablo de dormir"
"Oh, Justin"

Mierda, ¿Qué había hecho?, traté de recordar más y no pude.

Por esta y mil razones más, no tomaba, aparte de que no me gustaba, generaba un caos.

-Mmhm- sentí que se removió a mi lado y poco a poco fue abriendo los ojos.

Me miró esperando que dijera algo, pero no sucedió, así que él comenzó.

-Supongo que no recuerdas nada-

-Poco...- dije cautelosa y él rió "disimuladamente".

-Ve a bañarte-

-¿No estás molesto?-

-Me las cobré todas-

-¿Ah?-

-Ve a bañarte, princesa- me dio un beso en la frente y se levantó para estirarse.

Oh, Dios, adoraba esa vista... concéntrate.

-Justin- volteó y alzó una ceja- Yo.. um, nosotros...-

-¿Sí?-

-Anoche... em...-

-No, no estuvimos juntos, me gustaría que estuvieras consciente si lo hiciéramos-

-Me tiene inquieta que no quites esa sonrisita de tu cara-

-Ve a banarte-

Hice lo que me dijo, hasta ahora me daba cuenta que tenía una camisa suya puesta.

Me quité todo y me vi en el espejo... Dios... tendría que vestir como monja por tres meses mínimos.

-¡Justin!- grité, sólo escuchaba sus risas.

¿Y ahora qué iba a hacer con todos estos chupones hechos estratégicamente?

Terminé de bañarme y cambiarme para ir a afrontarlo.

-¿Podrías explicarme que son todos esos chupones?-

-¿Eres mía, no?- preguntó distraído buscando en su armario.

-¡No te lo tomes tan literal!- exploté- ¡Si mi papá llega a verlos, te mata!-

-Entonces usa ropa que te cubra lo suficiente-

-¿Ese es tu propósito?-

-Pues... por salir con un vestido como el de anoche, me gané un puño en mi bella cara-

-A veces, me exasperas-

-¿Crees que tú a mí no?- se acercó lentamente.

-Es diferente... yo soy así de nacimiento-

-¿Y yo?-

-No lo sé- di dos pasos atrás- Sinceramente no sé nada de ti-

Siguió avanzando, esta vez con el ceño fruncido.

-¿Y ahora de qué hablas?-

-De que prácticamente no sé nada de ti-

Mi espalda se pegó a la pared y él llegó a mí colocando las manos a los lados de mi cabeza.

-Sabes todo de mí-

-No... no sé tu color favorito, ni tu película favorita, ni tu dulce favorito... cosas así- tomó un mechón de mi cabello y comenzó a jugar con el.

Un minuto despues y seguía sin responder.

-¿Me estás escuchando?- pregunté.

-Estoy pensando-

-Eres muy lento- tomó mi mejilla mientras me miraba sonriendo me besó lentamente, haciendo que me derritiera por dentro, cerré los ojos y sentí que me cargaba.

Cuando abrí de nuevo estábamos en el patio trasero, cerca al gran árbol.

-¿Cómo haces?- dije mientras miraba el árbol.

-¿Qué cosa, bebé?- su voz se escuchaba forzada ya que se estaba sentando.

-Caminar y cargar... y besar-

-Experiencia- sentí su sonrisa.

-Esa no es una respuesta apropiada para tu novia-

-Sólo quise ser sincero- lo miré- ven y siéntate-

Me senté a su lado y él acomodó mi cabeza en sus piernas para acariciar mi cabello suavemente.

-Vamos a jugar a las preguntas- dijo- Ya que quieres saber, comienza-

-¿Cuál es tu color favorito?- pregunté emocionada.

-El morado- contestó- ¿Cuántos novios has tenido?-

-Como tres-

-¿Incluyéndome?-

-No te toca a ti- reí- ¿Qué ha sido lo más embarazoso que has cometido?-

-La primera cita con mi primera novia, la llevé a comer spaghettis y los derramé en su blusa- reí fuerte.

-Eres tan... tú-

-Menos mal, pensé que sería como otra persona, no sé- rió- ¿Qué harías si quieres demasiado a una persona y se va, pero luego vuelve por ti?-

-No entiendo, amor- me miró a los ojos, y vi un músculo tensionarse en su mandíbula.

Ya no me masajeaba el cabello.

-¿Qué harías si James volviera?-

I hate you... don't I?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora