- ¡Escúchame bien Ryeowook! - gritó con frustración.
- ¡No escúchame tú, no voy a casarme!
- ¡Si te vas con ese truhán dejaras de ser mi hijo!
- Entonces no soy tú hijo.
Yesung sonrió con suficiencia desde la proa del barco, viendo como su princi...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- ¿matarse? – pronunció su acompañante, completamente horrorizado.
- Me temo que - Ryeowook no pudo continuar por la carcajada que lo consumió de pronto -... me temo que es usted demasiado serio.
Cuando Cho cayó en cuenta de la estafa de la que había sido víctima, en vez de sentirse enfadado, terminó riendo junto al doncel.
- Me ha asustado, señorito – mencionó, tomando suavemente las manos ajenas. Ryeowook tuvo el impulso de retirarlas, pero se resistió, tenía que fingir y prolongar el tiempo de compromiso hasta idear un buen plan para ir a América junto a Donghae.
- Soy un bromista nato – dijo, sin dejar de mostrar su encantadora sonrisa.
- Ya lo veo – convino el hombre a su lado -. Veo que ha tomado bien la noticia de la boda.
Ryeowook trato de no sentir repugnancia, ante las sugerentes palabras, conteniéndose, se obligó a mostrar una sonrisa.
- ¿Cómo habría de tomarme mal que me forzaran a hacer algo en contra de mi voluntad y de manera presurosa? – repuso inocentemente.
A Kyuhyun se le paso por alto la primera parte y priorizó el tiempo, típico de un hombre victoriano.
- Si dos semanas son poco tiempo para ti, querido mío, podemos aplazarlo una semana más.
- ¡ah mi señor Cho, es tan dadivoso! – pronuncio exageradamente.
- Así es como debe ser un buen esposo – repuso acercándose a él.
¿Qué clase de estúpido no es capaz de notar el sarcasmo? Se preguntaba Ryeowook en su fuero interno, mientras se alejaba a prisa de él, fingiendo buen recato, entonces su tante se apresuró hacia ellos.
- Es hora de volver, señorito – hablo y Ryeowook sintió que podría arrodillarse ante ella.
- Claro, Anne – convino sonriente -. Ha sido un placer – reverenció y se fue a prisa, con Anne pisándole los talones.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.