Quedó bastante cerca de mí, y su mirada cayó de inmediato directamente sobre mis labios.
¿Me va a besar?
Se acercó un poco más, pero retrocedí de inmediato. Yo no soy como la chica de esa habitación; yo no soy el pasatiempo de nadie.
—No soy como la mina con la que te acostaste en la habitación —le solté.
Me miró sorprendida, con los ojos muy abiertos.
—Eso fue un error, Brisa... solo necesitaba sacar a una persona de mi cabeza —se justificó.
—¿No se te ocurrió una excusa un poco mejor? Además, me trataste como el orto —le reclamé, sintiendo cómo el enojo volvía a encenderse en mi pecho.
—¿Celosa? —preguntó con una ceja alzada.
—No, me da igual.
¿Brisa, por qué tienes que mentir de esa manera? Soy una estúpida.
—Okey —dijo suspirando, antes de volverse a sentar en el sillón—. ¿Me contarás lo de la otra vez? —preguntó, cambiando repentinamente de tema.
Tomé aire, sintiendo que ya no tenía sentido seguir ocultándolo.
—Soy bisexual —solté. Al parecer, mi respuesta la tomó por sorpresa—. Mi familia no me acepta... excepto mi abuela —añadí con un nudo en la garganta y una profunda tristeza en la voz.
Angie se quedó callada unos segundos, mirándome con una sinceridad aplastante.
—Déjame decirte que tu familia está muy equivocada. Pero también quiero decirte que tú estás mal por haber querido acabar con todo ese día, y de verdad agradezco haber estado ahí para salvarte —sonrió con una ternura infinita.
—Gracias... por todo —murmuré, siendo completamente sincera por primera vez.
El resto del día transcurrió sorprendentemente bien. Mi abuela, con esa hospitalidad que la caracteriza, terminó invitando a Angie a almorzar para conocerla mejor. Todavía no entendía muy bien cómo se había enterado de dónde encontrarme, pero ya le preguntaría los detalles más tarde.
—¿Y cómo se conocieron? —preguntó mi abuela en plena mesa, haciéndome poner instantáneamente nerviosa.
—Tenemos amigos en común —balbuceé, respondiendo con rapidez antes de que Angie pudiera abrir la boca.
Ella notó mi desesperación y me miró de reojo, conteniendo una sonrisa.
La tarde pasó volando entre risas, la charla constante y las curiosas preguntas con las que mi abuela interrogaba a Angie con total confianza.
Después de almorzar, Angie tuvo que marcharse porque tenía pendientes que atender. En ese momento caí en cuenta de que se me había vuelto a olvidar preguntarle lo más importante: ¿cómo consiguió la dirección exacta de la casa de mi abuela y cómo supo con tanta certeza que me encontraría aquí?
Un par de vibraciones en el bolsillo me sacaron de mis pensamientos. Saqué el celular y vi los mensajes de Luli.
Luli
Hola Bri. (19:23)
Perdóname por lo de la fiesta. (19:24)
Sé que soy una estúpida, pero por favor perdóname. (19:26)
No lo vuelvas a hacer nunca más. (19:29)
T
ambién perdóname por darle tu número y la dirección de la casa de tu abuela a Angie. Insistió muchísimo. (19:31)
Ahora todo tenía sentido.
Con razón sabía exactamente dónde encontrarme.
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COMPLICATED
FanfictionUna chica de cabello azul, un secreto que quema, una familia que rechaza y un amor tan complicado que duele respirarlo. Brisa y Angie están a punto de descubrir que la línea entre salvarse y destruirse es muy delgada.
