Una semana después...
Me encontraba trabajando de mesera en un restaurante del centro. Había sido el único lugar donde me dieron una oportunidad y, la verdad, pagaban bastante bien; además, los horarios eran lo mejor: de 15:30 a 20:00 únicamente los martes, miércoles y jueves.
A pesar de ser pocas horas, el ritmo era intenso. Me tocaba correr de mesa en mesa cargando bandejas pesadas, tomando pedidos con una sonrisa amable a pesar del cansancio y lidiando a veces con clientes impacientes. Sin embargo, me gustaba mantenerme ocupada; el movimiento constante del lugar lograba que, al menos por esas horas, mi mente se desconectara de todos mis problemas y del peso de mi familia.
—¿Ya terminaste, Brisa? —dijo uno de mis compañeros de trabajo—. Te puedes ir. Nos vemos el martes —se despidió con la mano.
Fui rápidamente a buscar mis cosas para emprender el camino de regreso a la casa de mi abuela. No había vuelto a saber nada de Angie desde aquel último mensaje; me ponía muy triste, pero me repetía que era lo mejor para ambas.
Por otro lado, las cosas con Chopa iban bastante bien. Ella solía esperarme a la salida del trabajo para llevarme a casa, y el día de hoy no era la excepción.
—Hola —dije al subirme a su auto, saludándola con un beso suave en la mejilla.
—¿Cómo te fue hoy? —me preguntó. Me encantaba lo sumamente atenta que era conmigo.
—Muy bien, aunque muero por llegar a casa y dormir mil horas —admití, sintiéndome agotada tras una jornada donde había atendido a mucha más gente de lo normal.
Al llegar a mi destino, me despedí de Chopa con una sonrisa y entré a la casa de mi abuela, sin esperarme para nada la sorpresa que me aguardaba en la sala.
—Hola, Bri —saludó Luli. No la veía desde la caótica fiesta de Kevsho—. ¿Ya te habías olvidado de mí?
—Hola, Lourdes. Más bien pensé que tú te habías olvidado de mí —respondí con una risa.
—Jamás. Te vine a ver porque hace un tiempo que no sé nada de ti, y qué mejor que venir a sorprenderte —dijo levantando una ceja de forma coqueta antes de dedicarme una sonrisa.
—Qué estúpida eres, Luli —le solté, dándole un suave empujón en el hombro.
Pasé toda la noche conversando largo y tendido con ella. Me contó que estaba saliendo con Martina desde hacía unos días, aunque todavía no eran novias formales porque Martina no se sentía del todo lista para dar ese paso.
Sin embargo, en medio de la charla, soltó algo que me heló la sangre: me contó que Angie estaba saliendo con Joaco, un chico que era streamer y amigo de Kevsho. Escuchar eso me cayó como un balde de agua fría y me hizo sentir fatal por dentro. Definitivamente, ya era hora de pasar la página y olvidarme de ella de una vez por todas.
Tal vez, pensándolo bien, debería empezar a darle una oportunidad real a Chopa; al fin y al cabo, era una chica hermosa y siempre se mostraba muy dulce y atenta conmigo.
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COMPLICATED
FanfictionUna chica de cabello azul, un secreto que quema, una familia que rechaza y un amor tan complicado que duele respirarlo. Brisa y Angie están a punto de descubrir que la línea entre salvarse y destruirse es muy delgada.
