Además del calor del fuego que comenzaba a propagarse rápidamente por lo que quedaba de casa y el humo que poco a poco contaminaba sus pulmones, Jimin podía sentir el peso extra de su atacante sobre la espalda mientras los escombros aprisionaban aún más su cuerpo contra el suelo. El dolor en sus piernas era increíblemente agudo, como si cada uno de sus huesos estuviese a punto de romperse, y el agotamiento realmente persistente, señales de que no tendría ni la más mínima chance de escapar por más que se lo propusiese; su cuerpo no reaccionaba de la cintura para abajo por más estímulo que su cerebro le mandase.
-¡Agh!- gritó con fuerza una vez que quiso moverse y sintió como parte de su pierna derecha era cortada.
Con cada movimiento, por más mínimo que fuese, lograba activar otro nivel de dolor en alguna de las zonas de su cuerpo, volviendo imposible la tarea de salir; la tos tampoco ayudaba mucho, ya que terminaba por quitarle la poca energía que le quedaba cada que necesitaba liberar a sus pulmones de tanto oxígeno contaminado.
¿Por qué no se tomó el café que su padre le había dado en la mañana?
El sujeto en su espalda se movió y cambió de posición de un salto, provocando que Jimin volviese a gritar de dolor, llegando su voz a ser incluso más fuerte que el ruido del fuego quemando la casa. Los ojos achinados del ex entrenador se toparon rápidamente con las botas negras y el pantalón oscuro de su atacante cuando este se puso frente a él y comenzó a moverse de derecha a izquierda con diversión, casi burlándose del menor en cada paso que daba. El psicólogo volvió a moverse y a forcejear con los escombros ahora que estos eran menos pesados, e ignorando el dolor de su cuerpo y el poco oxígeno con el que contaba, pero la falta de ayuda por parte de sus piernas seguía dificultando las cosas. Sin embargo, y ya estando al borde de las lágrimas por el dolor, siguió moviendo los brazos con fuerza hacia adelante, intentando arrastrarse lo más posible por debajo de los escombros.
-Ustedes no se rinden jamás, ¿verdad?- preguntó el atacante con un deje de diversión, deteniéndose finalmente unos cuantos centímetros más adelante.
La voz rasposa y áspera del contrario le causó escalofríos pero aún así no se detuvo, siguiendo con los movimientos de brazos a pesar de que estos comenzaban a sangrar por el roce contra el suelo. Sus pulmones se quejaban con brusquedad haciendo que la tos fuese incontrolable y que la debilidad incrementase, pero eso tampoco lo frenó, haciendo reír sonoramente al de las botas negras. Jimin quiso levantar la vista y enfrentar al contrario con la mirada, guiándose pura y exclusivamente por el asco que comenzaba a crecer en su pecho hacia él, pero su posición no le permitía ver más allá de sus rodillas, sin contar que el humo negro también dificultaba la acción.
-Wow, no puedo creer que realmente quieras enfrentarme estando en la posición que estás- soltó el atacante luego de descifrar exactamente sus movimientos -¿Quieres verme, sobrinito?
El ex entrenador dejó de moverse y de intentar mirarlo luego de que escuchó ese mote a causa del agotamiento de sus brazos y, más que nada, por la sorpresa que le habían generado aquellas palabras. Tragó con fuerza la poca saliva que le quedaba en la boca y tomó una gran bocanada de aire contaminado antes de intentar levantar la vista de nuevo, sintiendo ahora verdadero pánico de hacerlo. La duda y el desconcierto viajaban tan rápido a través de su cuerpo que incluso sentía que estos sentimientos habían podido reactivar sus piernas por lo intensos que resultaban, aunque no de una manera positiva, sino de una forma dolorosa y poco placentera.
El atacante avanzó el único paso que separaba sus pies del rostro del herido y se hincó frente a él, dejando claro su rostro ante los ojos de Jimin. El menor, quien no podía más de la confusión, se encontró con los ojos achinados y morados de alguien más junto con una sonrisa que le parecía desesperadamente familiar, al igual que las pequeñas arrugas que se alojaban al costado de sus ojos. El atacante ensanchó su sonrisa ante la mirada atónita del más joven, mostrando ahora unos dientes chuecos y algo amarillentos pero que le daban todavía más recuerdos al desesperado cerebro de Jimin. Solo bastaron un par de segundos más para que los ojos del ex entrenador se abriesen con exageración y que todos esos recuerdos borrosos y sueltos que la persona frente a él le traía se acomodase finalmente en su cabeza, entendiendo el porqué de aquel mote tan específico.
ESTÁS LEYENDO
Tierra y otros elementos [Kookmin]
Fanfiction//SEGUNDA TEMPORADA DE "LOS CUATRO ELEMENTOS"// Park Jimin, reconocido y nuevo entrenador de la Organización que batalló contra los malignos sin ser un elemental, decide mudarse definitivamente a su lugar de trabajo y centrar todo su tiempo en la nu...
![Tierra y otros elementos [Kookmin]](https://img.wattpad.com/cover/202990735-64-k53512.jpg)