Después de cenar algo en el jardín y tomarse varias cervezas qué días atrás había comprado a uno de sus compañeros, Manuela se dirigió al lugar donde se llevaban acabo los entrenamientos del equipo de natación. Como pudo se quitó los zapatos y el saco del uniforme, si bien no estaba totalmente ebria ya comenzaba a caminar con dificultad. Se lanzó a la piscina, nado por más de una hora tratando de sacar toda su ira en cada brazada pero lo único que logro fue quedar agotada. Después de varios intentos logró salir de la piscina, tomó sus cosas y se dirigió hacia su habitación. En el camino sentía las miradas de muchos de sus compañeros pero eso era lo que menos le importaba, solo deseaba llegar a su dormitorio, tomar un buen baño y dormir. Ya mañana se encargaría de responder preguntas.
A duras penas pudo abrir la puerta de la habitación debido a que los efectos del alcohol comenzaban a pasarle factura. Dentro se encontraba Jessica quien al ver el estado de la pelinegra se acercó a ayudarla enseguida.
-¿Qué pasó?, ¿porque estás mojada y ebria?.-pregunto confundida, tratando de llevar a la chica al baño.
-Fui a nadar un poco.-explicó entre risas. Después de unos minutos que para Jessica parecieron horas pudo meter a la pelinegra a la ducha.
-¿Puedes bañarte sola o necesitas ayuda?.-pregunto.
-Yo puedo tía, tranquila.-se limitó a decir mientras comenzaba a desvestirse.
-Estaré afuera, si necesitas algo solo échame un grito.-avisó antes de salir.Pasaron 30 minutos hasta que se abrió la puerta del baño, dejando ver a una Manuela más consciente, con mejor cara pero un poco cabizbaja.
A paso lento camino hacia su cama siendo vigilada por Jessica, quien al verla ya recostada se acercó a ella.
-¿Ya estás mejor?.-pregunto más tranquila obteniendo como respuesta la afirmación de la chica con la cabeza. -¿Podemos hablar ahora de qué pasó?.
-Tenia calor, así que fui a nadar.-explicó divertida.
-¿con ropa?.-cuestiono. -Sabes que puedes confiar en mi...si no quieres hablar lo entiendo pero creo que te haría bien desahogarte de lo sea que te esté pasando.-comentó antes de rodear a la chica en un abrazo.
Manuela se debatió mentalmente si contarle lo qué pasó con la ojiverde a su amiga, quizás ella lo entendería pero tampoco quería verse como una persona a la que le habían roto el corazón porque no era así, ella no era de esa clase de personas que se enamoran. Solo se sentía atraía hacia la chica pero amor no sentía. Simplemente estaba herido su orgullo, esa chica la insulto y ella no pudo siquiera defenderse, todo pasó deprisa que apenas y logró procesarlo después de varios minutos.
Pasaron algunos minutos en silencio hasta que se atrevió a hablar.
-No fue la gran cosa, solo discutí con Machu...bueno ella discutió conmigo.-explicó con desinterés.
-¿Por eso decidiste embriagarte?
-No, no, no. No tome por ella.-se apresuró a decir y de cierta forma dijo la verdad. No tomó por la castaña, tomó por qué sentía haberse fallado así misma. Porque si no hubiese bajado la guardia con la chica de ojos verdes eso no hubiera pasado. -Deja te explico como estuvo todo.-tomo una respiración profunda e inicio a relatar lo que había sucedido en la biblioteca con lujo de detalle.*Habitación de Machu*
Antonia estaba tratando de entender la situación. Entendía el porqué de la reacción de su prima cuando vio a Emilia pero no entendía del todo porque estaba así de afectada por haber insultado a Manuela. Porque se sentía tan mal, si bien lo que había echo estaba muy mal pero ella conocía a la ojiverde, no era del tipo de chica que se sentía mal por cada insulto que decía.
-¿Estas así por sentir que le fallaste a Emi o por herir a Manuela?.-pregunto en voz baja tratando de no incomodar a la chica que posaba en sus brazos.
-Lo peor es que no lo sé...sé que le debo una explicación a Emi, se la daré pero a Manu no podré ni verla a la cara después de esto y no dudo que ella quiera evitarme por el resto del año.-confesó con la voz entrecortada.
-Emi lo entenderá, quizás sea muy enamoradiza pero ambas sabemos que es muy madura para estas cosas del corazón. Referente a lo de Manuela dale tiempo y dátelo también, lo que hiciste no fue lo mejor y creo que debes explicárselo.-Aconsejo.
-¿Sabes? Creo que de verdad me gusta, me siento bien cuando estoy con ella. Lastima que lo eche a perder tan rápido.-admitió.
-Se que te gusta, te conozco prima. Toma un baño y descansa, mañana planeamos como arreglar este desastre.-sugirió a lo que la ojiverde asintió.Manuela por su parte estaba recostada ya en su cama, a pesar de llevar ya varias horas tratando de dormir le parecía algo realmente difícil de lograr. Contarle lo sucedido a Jessica le ayudó, se sentía más tranquila. Tenía claro que no volvería a permitir que esa chica castaña volviera a insultarla por lo menos no sin llevarse un buen golpe de su parte. También reconoció estar más interesada en la chica de lo que ella pensaba, quizás si le gustaba esa princesa azteca después de todo.
*Habitación de Manuela al día siguiente*
Las tres chicas se apresuraban en alistarse, faltaban menos de 20 minutos para la primer clase y ellas ni siquiera habían bajado a la cafetería.
-Chicas, yo iré por los cafés, nos vemos en la clase ¿vale?.-pregunto Romina parándose en el marco de la puerta.
-El mío sin azúcar y muy cargado.-pidió la pelinegra. Romi asintió y salió de la habitación. -¿Qué tal me veo?.-pregunto acomodándose unas gafas de sol.
-Muy bien.-contestó con una leve risa.
-Me sintió genial.-confesó mientras se miraba al espejo.
-Eso es lo que importa. Vámonos, ya sabes que el profe de historia odia la impuntualidad.-recordó.
Ambas tomaron sus cosas y se apresuraron a llegar al salón de clases. El profesor y varios de los alumnos ya estaban dentro del salón aunque aún no comenzaba la clase. En cuanto Manuela entró todos pusieron su mirada en ella, se escuchaba como algunos de sus compañeros susurraban entre sí. La ojiverde quien ya estaba sentada en su pupitre siguió con la mirada a la chica hasta que se sentó en la parte trasera del aula junto a Jessica. No pudo evitar sentir curiosidad de porqué Manolo traía gafas oscuras, quizás era una estrategia para ignorarla, salió de sus pensamientos cuando una voz varonil se escuchó a unos pasos de ella.
-¿Qué pasó nena?, se te perdió el sol.-dijo Silverio de manera burlona.
-Y a ti el cerebro.-respondió la pelinegra ocasionando alboroto entre los alumnos. Provocando una leve risa en la ojiverde con esa respuesta, le parecía tan sexi cuando Manolo no se dejaba de nadie.
-Estuvo buena la fiesta anoche al parecer.-insinuó el chico acercándose a Manu.
-Demasiado.-cuestiono.
-Ya cállate, Silverio.-agregó la ojiverde mientras se paraba entre ambos chicos. Pudiendo notar a una Manuela con resaca, ahora entendía porque las gafas.
-Todos a sus lugares.-pidió el profesor. Sonó la campana y segundos después entró por la puerta Romina con tres grandes cafés, se disculpó con el profesor por la demora, repartió los cafés y pasó a tomar asiento junto a Silverio.
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Manchu
FanfictionEsta es la historia de amor/odio entre Manuela y Machu, como a mi me hubiera gustado que pasara. Espero sea de su agrado. Los personajes son parte de la telenovela Like y algunos inventados por mi.