Capítulo 22

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Machu pasó su mano por debajo de la camisa de la pelinegra quien se estremeció al sentir el contacto de sus manos un poco frías con su piel caliente, Manu besó el cuello de la castaña dejando pequeñas mordidas a su paso, se giró en la cama para quedar sobre la chica quien sonrió de manera pícara a su acción. Beso fugazmente sus labios, coloco sus dedos en el borde de la pijama y la retiro del cuerpo de la chica, tomándose un par de segundos para apreciar esos pechos frente a ella lo cual sonrojó a la ojiverde.
-Eres preciosa.-comentó la pelinegra. Beso uno de los pechos mientras con su mano jugaba con el otro, podían escucharse los gemidos de la castaña por toda la habitación. Agradecían ser las únicas en el lugar.
-Me...me encantas.-dijo Machu en un hilo de voz. Era cierto, podía estar ebria pero aún así sentía cosas por la española, cosas muy reales. Esas escasas palabras retumbaron en la cabeza de la pelinegra, dándole la pequeña esperanza de poder ser correspondida. Deseando que la ojiverde no lo hubiera dicho por la calentura del momento y realmente si sintiera cosas por ella.
-Machu...no puedo.-se alejó de la chica sin bajarse de la cama. -Estáis borracha, no quiero aprovecharme de eso, no es correcto, lo...
-Manolo yo quiero, este ebria o sobria yo quiero hacer esto.-confesó con la honestidad desbordando sus palabras pero al ver a la pelinegra tímida entendió que quizás no era la forma. -Pero entiendo si no lo quieres hacer conmigo.-agregó.
-No, no.-se apresuró. -Te aseguró que si lo quiero hacer contigo y no solo una vez.-comentó con una mirada y sonrisa pícara. -Pero no así, quiero que si lo hacemos sea especial, no quiero que solo sea un polvo y ya, tú no eres como las otras chicas, tú no eres diversión de una noche.-aseguró. Esas fueron las palabras que Machu necesitaba para arriesgarse, sin importarle nada se lanzó a los brazos de la chica y la beso, un beso en el que intentaba transmitirle todo lo que sentía.

Después de muchos besos, un par de bromas y más besos, terminaron abrazadas en la cama, sintiendo como sus respiraciones comenzaban a tomar el mismo ritmo. Sonrieron ante eso.

Estaban por dormir cuando Manu de la nada se paró de la cama y comenzó a desvestirse quedando solo en ropa interior, la ojiverde la veía atenta, claramente esa era una imagen que no pensaba olvidar en mucho tiempo.
-Se te caerá la baba si sigues viéndome así.-bromeó.
-Po,po, porque te desvestiste.-titubeó.
-Tú estas semi desnuda, pensé que debíamos estar en igualdad de condiciones, aparte como que tu cama me da calor.-se encogió de hombros.
-Siempre tan justa.-sonrío, por eso me encantas pensó. -Sube, debemos dormir.-ordenó.

Lo que restaba de la madrugada pasó tranquila, las chicas durmieron abrazadas todo el tiempo, al parecer separarse no era algo que quisieran hacer. Pasaban de las once de la mañana cuando Manuela comenzaba a despertar, al estirarse un poco noto como la castaña estaba aferrada a su cuerpo, lo cual la hizo sonreír. Si bien Manuela estaba  acostumbrada a pasar las noches fuera de su cama con otras chicas, no estaba para nada familiarizada con despertar con alguien en una cama. Siempre solía salir de casa de sus "amigas" después de terminar el sexo. Despertar abrazada con alguien a su cuerpo no era algo que le interesara, pero eso fue en el pasado pues ahora con el simple hecho de ver dormir a la ojiverde se sentía plenamente feliz. Esa chica sin duda le provocaba muchas cosas, cosas de las cuales pensó jamás sentir pero estaba feliz de sentirlas.

Se tomó un par de minutos acariciando las mejillas de la ojiverde, mirando su rostro como si estuviera tratando de guardar cada una de sus facciones en su memoria. Tan concentrada estaba mirando a la chica que se asustó un poco cuando la vio abrir levemente los ojos.
-Si me vas a mirar así todo el día deberíamos dormir juntas más seguido.-bromeó aún soñolienta.
-Eres preciosa, churri.-dijo sin pensar.
-¿por que me llamas así?.-pregunto curiosa, Manu trago saliva no creyó que le preguntaría eso, menos en ese momento.
-Ah..eh..-titubeó.
-Significa ¿chica o novia no?.-interrumpió, la española se limitó a asentir. -¿Tú con qué significado me lo dices?.-pregunto haciendo tragar en seco a la chica a su lado.
-Vaya tía esa si no la veía venir, el significado de ambas palabras viene siendo el mismo, es como mi chica o mi novia ¿entiendes?.
-Si, ahora dime porque me llamas así.-insistió.
-Si te molesta podría dejar de hacerlo.-argumento.
-Yo no dije eso, solo quiero saber.-acuno su rostro.
-Me gusta decirte así, aunque se que no eres nada mío.-bajo la mirada.
-Soy tu churri, me gusta como suena.-confesó, dedicándole una gran sonrisa a la pelinegra quien la beso. -Iré al baño.-avisó. Machu tomó la camisa de Manuela y se la puso.
-Te queda mejor que a mi.-sonrío.
-Me la quedaré.-avisó.
-¿Y yo como me iré sin camisa?.-cuestiono.
-Tú habitación está enfrente, puedes buscar algo antes de irte.-explicó. -solo quiero tener algo tuyo.
-Esta bien, pero la deberás cuidar porque es de mis favoritas.-la ojiverde salto sobre ella depositando besos por todo su rostro en forma de agradecimiento.
-Creo que es hora de irte, debo ducharme para ir a mi casa y tú igual.-recordó.
-Podríamos ducharnos juntas.-sugirió con una sonrisa maliciosa.
-Anoche perdiste la oportunidad ahora ve a tu habitación.-la tomó de la mano y llevó hasta la puerta. -Espero pronto retomemos las cosas donde las dejamos.-añadió. Abrió la puerta y observó el pasillo, dio una seña a Manu que podía salir. La española besó sus labios antes de entrar a la habitación de enfrente.

POV: Manuela
Esta chica me trae como nadie, no se que me pasa con ella, ahora hasta mi camisa le he dejado y eso que solo dormimos abrazadas pero sin duda no cambiaria nada de eso.
Tomo una ducha y me alisto, el chofer de mi yayo pasará en unos minutos por mi. Quizás debería despedirme de mi churri antes de irme. Después de tanto pensarlo terminó por ir a su habitación, toco un par de veces pero al no obtener respuestas me dirijo a la salida, quizás ella ya se fue.
Cuando llegó al estacionamiento a lo lejos veo a Machu pero lo que llama aún más mi atención es verla subirse al auto de...¿Leon? ¿Qué hace ella con ese estúpido? No puedo evitar sentir un nudo en el estomago al ver esa escena pero prefiero no hacerme ideas y le preguntaré el Lunes en clases que ha pasado para que se vaya con él. Sin más me subo al auto que mando yayo para irme a casa.

Se que me he tardado en actualizar esta historia pero he estado muy ocupado con la universidad. Tratare de actualizar un poco más seguido, de igual forma pueden darme ideas para la historia, los leo.

Manchu Donde viven las historias. Descúbrelo ahora