Uhhh, espero que el capítulo sea de su agrado, y no haya salido muy extraño.
Dentro de la puerta, todo estaba en completa oscuridad, solo la tenue luz del anillo los guiaba. Pudo ver un lugar bastante familiar, se trataba del lugar secreto de Kaito, aquel que le había mostrado días atrás, no comprendiendo porque se hallaba en dicho lugar, mirando a su alrededor, notó que algo andaba mal. Se veía mucho movimiento dentro de la pequeña cabaña, curioso, se acercó a la ventana, al ver al interior, no pudo evitar jadear asustado.
En el interior, vio a un pequeño Kaito recostado sobre el piso, en el centro de lo que parecía un círculo mágico, un hombre mayor se movía de un lado a otro, tomando cosas y revisando distintos libros, tenía un completo desastre dentro, mientras que otro, constantemente revisaba la respiración del menor y le colocaba paños de agua en la frente.
-Toichi-sama, Kaito-kun... cada vez respira más lento... -Habló quien le cambiaba los paños, su voz le era muy familiar.
-Ya casi está listo, lo salvaremos, te lo prometo. –Respondió el hombre moviéndose con rapidez.
-Pero... debió decirle a Chikage-sama... ella.... –Aquel hombre lo interrumpió.
-Si lo hubiera hecho, habría deseado sacrificarse ella misma, eso es algo que no puedo permitir, el reino la necesita...
-Lo sé... pero, podríamos tener problemas a futuro por esto...
-Es un riesgo que aceptaré con tal de salvar a mi hijo. –Contestó con determinación. - Jii-san, confío en que apoyarás a mi esposa y a mi hijo de ahora en adelante en mi lugar.
-Toichi-sama...
–Bien, ya está todo listo, retírate de su lado. –Shinichi abrió los ojos asombrado, pronto se dio cuenta a donde estaba: había viajado al pasado, específicamente, al pasado de Kaito. Vio como Jii se retiraba y Toichi, haciendo los últimos arreglos, comenzó a recitar un conjuro en un idioma ininteligible para Shinichi, de pronto, de la sombra del mago, comenzó a formarse una figura, hasta que esta se materializó en una bella dama de cabellos negros con destellos en morado, un vestido color negro con detalles en rojo.
-¿Quién me ha llamado? –Preguntó la dama con elegancia. Toichi se arrodillo.
-Pandora, la que da todo, por favor, le suplico que me otorgue su joya de la inmortalidad, necesito salvar a mi hijo y estoy dispuesto a pagar el precio. –La dama lo miró indiferente, desvió su mirada hacia el pequeño, quien respiraba cada vez más lento, signo que de la vida escapaba de su cuerpo. –El nació con una rara enfermedad, su cuerpo siempre ha sido débil y los médicos dijeron que no viviría mucho tiempo... por favor... él... mi pequeño... el está destinado a ser un gran mago, no puede morir aún...
-Bien, lo haré. –La dama, de su cuello se retiró el collar que portaba, entregando una joya negra en las manos al mago. –Colócala frente a la luz de la luna, se tornará roja y el líquido que emane de ella, debes dárselo a beber. –El mago, se dio prisa e hizo lo que le indicó. –Recolectando el líquido en un recipiente, se apresuró a dárselo a beber al pequeño, quien poco a poco recobró su color y su respiración empezaba a regularse. –El hechizo que realizaste, tiene un alto costo, lamentablemente, es vida por vida, pero eso es conmigo, el conjuro se encargará de cobrar su parte. –Toichi abrió los ojos sorprendido, preocupado porque le pudiera pasar algo a su pequeño, intentó llegar a su lado, pero cayó al suelo sin vida antes de lograrlo. –Si quieren romper la maldición en el futuro, deben conseguir a alguien con un alma fuerte que me devuelva a mi lugar de origen. –Jii la miró sin entender, la bella dama por su parte sonrió y desapareció en el interior de Kaito.
-¡Toichi-sama! –Shinichi vio a Jii correr al lado del mago, pero lamentablemente, Pandora se había llevado su alma en pago a su joya, poco a poco su cuerpo comenzaba a desintegrarse, hasta que no quedó rastro del mago y cuando creía que todo había acabado, el circulo comenzó a brillar, Jii, asustado de que algo le pudiera pasar a Kaito, lo movió el lugar, pero el círculo mágico lo atrapó a él, runas comenzaron a trepar por el cuerpo del anciano, cuando lo cubrieron por completo, un luz cegadora cubrió todo el lugar, haciendo que incluso Shinichi cerrara los ojos. Una vez que pasó, se sorprendió que en el suelo, el tan conocido fuego, miraba a su alrededor sin comprender nada, sintió un peso en su base y notó una joya debajo de él. Al poco, el niño se despertó desorientado.
- ¿Eh? ¿En dónde estoy? –Confundido, se sentó, notando así la presencia del fuego.
- ¿Kaito-sama? –Kaito miró al fuego con curiosidad.
-¿Acabas de hablar?
-Sí, yo soy Jii, soy ***** de su padre ****
-¿Qué dijiste? No pude escucharte. –El fuego intentó una y otra vez, hablar de lo que había pasado y quien era, pero por algún motivo, no podía decirlo.
-Que yo soy... Jii, soy un demonio de fuego. –No le quedó otra más que mentir, al parecer aquel conjuro les había cobrado un alto precio, al parecer vida por vida no fue suficiente.
-Ahora entiendo porque Kaito no recuerda nada, estaba en lo correcto Kuroba Kaito y Kaito Kid son la misma persona. –Shinichi estaba en shock por el descubrimiento. Kaito no estaba maldito, había consumido a Pandora, la joya de la inmortalidad para recuperar su salud. Si querían romper la maldición del conjuro, debía de usar aquella joya que Jii poseía en su interior para extraer la esencia de Pandora.
De pronto, el escenario cambió de nueva cuenta, sin darle tiempo a procesar lo que había visto, cuando reaccionó, se vio en un callejón deshabitado, la lluvia caía con fuerza, empapando tanto a Shinichi como a Agasa. No entendían que estaban haciendo en ese lugar, cuando de pronto, unos sollozos atrajeron su atención. Shinichi, ocultándose detrás de unos botes de basura que había en el lugar se sorprendió al verse a sí mismo pero cuando tenía 8 años. El pequeño estaba sollozando, hasta que su atención fue atraída al sentir que la lluvia no lo mojaba más, levantó la vista y vio un joven vestido de blanco frente a él sosteniendo un paraguas.
-¿Quién es usted? –Preguntó con los ojos inundados de lágrimas.
-Eso no importa, ¿Por qué estás aquí, bajo la lluvia tu solo? Podrías enfermar. –El pequeño Shinichi frunció el ceño.
-No tengo porqué hablar con extraños, sobre todo con lo que acaba de suceder con el papá de Ran... -El extraño hizo un movimiento de manos e hizo aparecer una rosa azul.
-Mi nombre es Kaito Kid, mago extraordinario. –Se presentó. El Shinichi mayor abrió los ojos sorprendido, no tenía muchos recuerdos de su niñez, en especial sobre el suceso que marcó tanto su infancia como la de su amiga. El detective Kogoro Mouri había sido asesinado bajo extrañas circunstancias, estaba investigando sobre la desaparición de Kuroba Toichi y su hijo, Kuroba Kaito.
-Eres un mago... mi tío fue asesinado por una bruja. –Dijo confiando en él. –Ran se molestó conmigo, dijo que fue por ser un detective, que ahora odia a los detectives, me molesté y salí corriendo.
-Lo lamento mucho pequeño, pero debes entender que esta triste y molesta por la pérdida, no sabe lo que dice... no es como yo, que ni siquiera sé si tengo familia, no recuerdo mi pasado, solo recuerdo que una vez desperté solo, en un lugar que no me era familiar, solo he recuperado algunos recuerdos, pero no son suficientes. –Contó con pesar.
-Oh, lo siento mucho señor mago, yo, soy detective, podría ayudarlo. –Kaito negó con una sonrisa.
-No es necesario, tengo el presentimiento de que mi salvador aparecerá pronto.
-Eres extraño. –Kaito rio divertido.
-Deberías volver a tu casa, tu amiga necesita tu apoyo toma. –Kaito le entregó el paraguas, el pequeño Shinichi asintió y salió corriendo del callejón.
Estaba tan ensimismado en sus pensamientos, que no notó que el piso se volvía lodoso y comenzaba a hundirse, hasta que Agasa ladró y el anillo en su dedo se apretó dolorosamente. En un impulso, sin saber si podrían verlo, Shinichi se levantó y corrió hacia Kaito.
- ¡Kaito Kid! ¡Soy yo, Shinichi Kudo, búscame en el futuro! ¡Yo puedo ayudarte con tu maldición y a recuperar tu pasado! –Finalmente el anillo se rompió, pero en el último instante, pudo notar que Kaito lo miraba sorprendido, para posteriormente dedicarle una enorme sonrisa.
El anillo finalmente se rompió y fue expulsado del lugar, cuando reaccionó, estaba fuera de la puerta y frente a él, un muy herido Kaito Kid lo esperaba, transformado en una enorme ave blanca. Se acercó a él, buscó su rostro entre las plumas y le acarició el rostro, posteriormente, le besó en los labios ligeramente, Kaito no reaccionaba, así que solo le dijo.
-Kaito, llévame al castillo, ya sé como ayudarte.
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Kaito's Moving Castle
FantasíaSe dice que hace mucho tiempo, un mago estuvo en búsqueda de una hermosa joya durante años, pero no una joya cualquiera, esta le otorgaba la inmortalidad a aquella persona que bebiera el líquido que de esta emanaba al colocarse frente al brillo de l...
