Lo último que escucho es la voz de Akutagawa llamándome, es entonces que todo se vuelve negro.
Siento unas manos que me mueven, varias voces llamándome, comienzo a abrir mis ojos solando un gemido, eso seguro, aunque no suena mu como o, sino que es más agudo.
-Por fin despertó – es Akutagawa le sonrió, con mis brazos flexionados me apoyo dispuesto a sentarme.
Están Dazai-san y los miembros de Port Mafia a mi alrededor.
-¿Qué sucedió? – parpadeo, me congelo esa no es mi voz, es mucho más suave – Dazai-san. ¿Qué me pasa? – mis ojos comienzan a humedecerse.
-Oh Atsushi-kun, calma – me sonríe de forma cálida – veras, te atacaron – asiento – al parecer la niña que menciono el perchero no es tan niña así que ahora eres una mujer
Esas palabras de Dazai-san me hacen llorar, si siendo hombre soy un llorón ahora puedo serlo más, ¿no?; aunque, a Kyouka-chan o a Yosano-san nunca las he visto llorar mucho.
.
.
.
Tomo mi bolso de noche, es pequeño, pero con el espacio suficiente para mis móviles, cartera y llaves, observo a las chicas.
-Es tarde, bueno no tan tarde – muerdo ligeramente mi labio – pueden quedarse – suspiro.
Ellas sonríen, y chocan sus puños de forma juguetona.
-Las pijamadas en casa de Chuuya-ni son la mejores
-Solo existe una regla invaluable e inviolable – las observo serio – lo sabes bien Kyouka
-Lo sé, no e preocupes nadie tocará tu vino, Yasha Shirayuki será su guardián.
-Esa es mi chica – sonrió, le doy un beso en la mejilla, suena el timbre – bueno, ya llego.
Ellas me desean suerte, me despido, y abro la puerta.
-Hola – sonrió.
-Hola – me sonríe, toma mi mano deposita un suave beso en el dorso – es realmente bella señorita Nakahara, no sé cuáles son tus favoritas, así que me fui un poco por lo cliché – me entrega un precioso ramo de rosas rojas, que estoy seguro compiten con mi sonrojo.
-Gracias es muy bello – me giro, ahí están las espías cómplices, niego sonriendo, Naomi empuja a Kyouka para que tome el ramo y pueda irme a mi cita – vámonos.
Me ofrece el brazo, lo tomo, antes en misiones en las cuales la caballa estúpida y yo nos infiltrábamos como pareja solíamos andar así.
-Bueno, no conozco Yokohama así que guíame.
-De acuerdo – saco de mi bolso las llaves de mi auto y se las muestro – iremos a mi restaurant francés favorito.
.
Casi quiero matarme, se me olvido el pequeño gran detalle de que aquí conocen a Chuuya Nakahara un joven hombre que tiene suficiente dinero para derrocharlo en un vino sumamente caro, una cena ridículamente cara en soledad; y ahora soy Nakahara Chuuya una mujer
Intento guardar compostura y no asesinarlos, solo quiero mi jodida mesa favorita que siempre me reservan.
-Y una mierda – gruño, ni siquiera nos quieren dejar entrar sin una reserva – yo nunca necesito reserva – frunzo el ceño.
Dante sonríe maravillado.
-Señorita por favor cálmese, somos un local respetable, necesita una reserva.
Rebusco en mi bolso, saco mi cartera, le muestro mi identificación oficial.
-Nakahara Chuuya – espeto mu molesto, saco mi identificación falsa actual – Nakahara Chuuya, somos lo mismo – me observan confundidos, antes de que abra la boca lo interrumpo – si preguntas te mato, solo dame mi puta mesa ahora y tu mejor vino.
Nos guian a mi mesa.
Nunca antes me habían servido el vino tan rápido, le doy un sorbo, ahora que me relajo, me doy cuenta de lo que hice frente a Dante, mierda lo arruiné, no ha dicho palabra.
-Siento mucho la escena – bajo la mirada apenado.
-No, no, por favor, no te disculpes – se ríe – me encanto ver esa parte de ti.
-¿Hah? – levanto mi vista, mis ojos se abren de la sorpresa - ¿en verdad? – asiente, me sonrojo – suelo ser así a menudo – confieso.
-Eso es fantástico, quiero una mujer fuerte como pareja no a alguien sumiso y manejable.
-Gracias, Ane-san es también ese tipo de mujer
-¿La ejecutiva del kimono?
-Si, ella, la mujer más fuerte que conozco.
-Algo me dice que tú eres incluso más fuerte – acaricia mi rostro.
No se que hacer, acuna mi mejilla, nos vamos acercando, no; él se acerca a mí, me va a besar, joder es obvio me siento nervioso, pero ansioso a la vez, quiero este beso
Estamos a solo unos milímetros.
-¡Chuuyaaaaaaaaaa!
.
.
.
.
.
NOTA: TENGO PROBLEMAS ECNICOS, ME COSTARA ACTUALIZAR, AUNQUE TRATARE DE HACERLO CON CAPITULOS CORTOS.
ESTÁS LEYENDO
Vidas Paralelas
FanfictionUna misión... Un nuevo poder... ¿Qué puede salir mal? Eso fue lo que pensó Nakahara Chuuya uno de los ejecutivos de la Port Mafia, sus misiones si bien siempre implican un gran riesgo nunca fueron problema para él, todo debido a su inmenso poder, ha...
