Después de amenazar a sus alumnos volvió a su casa. Puso las flores en agua y miró el reloj algo ansioso. Faltaban cuatro horas para su cita.
Su estómago rugió, así que se hizo algo de comer; tras ingerirlo recogió la cocina dejándola impecable y decidió ver la tele.
"Todo es tan aburrido" dijo cambiando los canales con rapidez. Lo único que quería ver era esa carita bonita surcada por una cicatriz.
Jamás creyó enamorarse como lo estaba. Ahora entendía a su mejor amigo de la infancia, el Uchiha se la pasaba hablando de cómo Rin era la luz de su vida.
— Ahora te comprendo Obito.
Tres golpes resonaron en la puerta del jōnin, sacándolo de sus pensamientos.
Caminó a la puerta y la abrió encontrándose con Asuma.
— Hola amigo.
— Hola ¿todo en orden?— cuestionó el peliplata al notar la cara de desánimo del otro.
— Peleé con Kurenai.
— Oh vaya. Pasa.
Sarutobi se descalzó y fue a la sala donde se tiró en el sofá, abatido.
— Realmente te ves mal.
— Oh, gracias, eso es justo lo que quería oír— replicó el pelinegro rodando los ojos.
— ¿Y por qué pelearon?
— Se puso celosa de una jōnin de la aldea de la arena. Estábamos en la Torre cuando esa chica se me acercó, me preguntó mi nombre y sacó un poco de plática ¡te juro que yo no sabía sus intenciones!
— ¿Y Kurenai está muy molesta?
— Mucho. Según ella que la chica me estaba ligando y su argumento es "ojo de loca no se equivoca"
— Discúlpate, yo sé que no hiciste nada malo como tal, pero velo así. Si algún jōnin se acercara a Kurenai, le preguntara su nombre y...
— Uy, que bonita se vería mi cuchilla de chakra en su garganta.
— ¿Lo ves?
— Tienes razón. ¿Desde cuando eres tan sabio en las relaciones?
— Desde que salgo con alguien.
Asuma abrió la boca sorprendido que casi se le cae el cigarrillo de la misma. Él, Gai y Kurenai eran los únicos a los que alguna vez Kakashi les contó de su bisexualidad.
— Dame pistas ¿chico o chica?
— Chico.
— Rayos. Apenas ayer regresé de una misión y no te había visto en unos días, ¿quién será? ¿lo conozco?
— Ajá.
— ¡Lo tengo! Aquella vez que salimos al bar te viste como todo un romántico llevando a casa a Iruka. Además entre ustedes dos siempre se había visto una extraña tensión.
— Bueno, adivinaste.
— ¿Y cómo te sientes?
— Estoy perdido. Jamás me había sentido así. De hecho me alegra que vinieras, ya me estaba desquiciando por no estar con él. Por mí estaría todo el día a su lado, es tan lindo.
— Oww, ¿quién diría que el ninja que copia está profundamente enamorado?
— Oww, ¿quién diría que uno de los doce guardianes ninja es tan despistado para dejar que una jōnin le coquetee frente a su novia?
— Te odio.
Ambos se rieron y tras charlar otro largo rato más el peli negro se retiró diciendo que debía ir a reconciliarse con su novia. Kakashi miró el reloj y esta vez solo faltaba una hora para su cita.
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Una flor en mi libro
FanfictionAquella peonia blanca misteriosa que apareció en el libro del Hatake ¿tendría algún significado?
