Creo que a partir de ahora va a haber mucho lemon JAJAJAJ ups.
Casi se cumplía un año de que Kakashi fue nombrado Hokage.
Pero ese no era su mayor logro, sino que casi cumplía dos años de relación con Iruka. No podía sentirse mejor a su lado, le amaba hasta los huesos y cada día a su lado era un sueño.
Para el profesor era lo mismo, en ese punto de su vida se sentía dichoso.
Esa mañana Iruka preparó un bento y fue hasta la Torre para entregárselo a Kakashi; entró al edificio y caminó hasta la oficina de su amante, estaba por tocar la puerta cuando escuchó la conversación que estaban teniendo dentro. Escondió su chakra y escuchó al peliplata hablar con los ancianos consejeros.
— No pueden presionarnos— habló tranquilamente el Hokage.
— ¿Sabes cuantas propuestas recibimos a la semana? De parientes del Señor Feudal, de princesas, de kunoichis de otras aldeas.
— Hasta que no estes casado no van a dejar de insistir.
— Pues solo ignórenlas— respondió Kakashi con menos paciencia que antes.
— Lo van a tomar a mal y no queremos problemas diplomáticos. Además si amas tanto a Iruka ¿por qué no se casan y ya?
— No hemos hablado de eso. No quiero que el se sienta presionado a hacer algo que quizás le parezca muy temprano para hacerlo.
— ¿Cómo diablos vas a saber que no quiere casarse ahora si ni siquiera le has preguntado?
Kakashi perdió la paciencia.
— ¡Maldita sea! ¿Por qué tengo que explicarles mi vida? Ya tengo planeado pedirle matrimonio es solo que aún me faltan algunas cosas por arreglar ¿están felices? ¿o acaso deben aprobar el anillo primero?
Iruka se congeló en su lugar.
Kakashi quería pedirle matrimonio, en ese momento le inundaron ganas de llorar de felicidad y de lanzarse encima de su amado, pero no quería arruinarle nada, así que mantuvo la compostura.
— Bien. Entonces todo se solucionará pronto.
Iruka retrocedió unos metros para que al abrirse la puerta lo vieran llegar y creyeran que no escuchó nada. Y así sucedió, los ancianos salieron de la oficina y se pusieron un tanto nerviosos al ver al chūnin, que se limitó a sonreír y hacer una reverencia.
El moreno siguió caminando hasta tocar la puerta, donde una apagada voz le contestó.
— Pase.
Kakashi estaba sentado en su silla gigante con los ojos cerrados mientras se masajeaba las sienes.
— Vaya, qué desanimado.
En ese instante el peliplata abrió los ojos y sonrió al ver a su acompañante. Su semblante pasó de molesto a exageradamente feliz en un instante.
— Esos viejos me exasperan, algún día me van a matar.
— ¿Ah si? ¿Ahora que te dijeron?
Hatake mintió rápidamente.
— Quieren que me ponga al tanto con unos inventarios de armas.
— Aburriiiiiiido.
— Ya lo sé, pero dime ¿a qué debo la visita de mi novio en horario laboral? ¿ya te exasperaron los niños?
— No, están en su descanso. Y vine porque quería verte y traerte el almuerzo. Podemos desayunar juntos.
— Qué lindo eres.
El mayor dejó su asiento y caminó hacia su novio para quitarle el bento y después de dejarlo sobre un buró sentó al chūnin sobre su escritorio.
— ¿Qué haces Kakashi?
— Siempre he pensado cómo sería hacértelo sobre este mismo escritorio.
— Malas noticias campeón, me quedan treinta minutos para volver al trabajo.
— Eso es suficiente.
— Pervertido.
Iruka sonrió y atrajo a Kakashi a su rostro para besarlo.
El Hokage inició un beso apasionado mientras paseaba sus manos por los muslos de su novio.
— Aguarda aquí.
Se dirigió a la puerta y la cerró con seguro.
— No nos va a dar tiempo de hacer nada, amor. Primero se te tiene que poner dura.
— Ya está.
— ¿Cómo es eso posible?
— Es tú culpa.
Siguieron besándose hasta que el peliplata hizo que Iruka se parara, lo giró y lo empinó sobre el escritorio de madera. Haciendo que el pecho y el abdomen del chūnin estuvieran apoyados sobre la superficie y Hatake tuviera un acceso total a su trasero.
Le bajó la ropa a mitad de los muslos,le dio una nalgada y el castaño jadeó por la sorpresa.
— Me gusta mucho esta vista.
— Cállate antes de que me arrepienta.
Kakashi se lamió dos dedos y después de dar pequeños toques en la entrada de Iruka metió ambos dígitos hasta el fondo, hizo movimientos de tijera y después comenzó a meterlos y sacarlos.
— A-ah.
Agregó un dedo más y siguió haciendo movimientos para preparar a su amado. Miró el reloj, les quedaban 25 minutos.
Alineó su hombría a la entrada de su novio y lentamente se introdujo en el. Comenzó a embestir tomando la cintura color canela.
Repartía nalgadas esporádicas en los cachetes de Iruka. El menor soltaba gemidos bajitos, que lograban escaparse ya que se estaba mordiendo los labios con brutalidad para no gritar.
Kakashi embistió con fuerza sobre el punto dulce de Iruka, siendo eso suficiente para que el chūnin se corriera. Su cuerpo reaccionó apretando su interior y apretando a Kakashi a su vez. El Hokage gimió gravemente y llenó a su amante de su esencia.
Ambos respiraban con dificultad y se sonrieron torpemente. La sonrisa del moreno se borró al ver el reloj, le quedaban siete minutos.
— Mierda, mierda, mierda.
Se subió la ropa interior y el pantalón, se acomodó la ropa y besó fugazmente a su novio.
— Tengo que irme ya.
— Procura no cojear— se burló el mayor.
— Tonto.
Se despidieron con un beso y el menor corrió hasta la Academia, llegando justo a tiempo. Con el estómago vacío pero valió la pena, aunque probablemente no se sentaría en lo que quedaba del día.
Me gusta que comenten porque sino siento que le hablo a la pared ahre, soy sensible perdónenme. Quizás por qué soy cáncer.
¿Qué signo zodiacal son? JAJAJA, chao.
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Una flor en mi libro
FanfictionAquella peonia blanca misteriosa que apareció en el libro del Hatake ¿tendría algún significado?
