CÁLIDO INVIERNO

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-si...si  quiero rusia- menciono el mexicano  aquella noche  en la cual se encontraban escondidos en la habitación.

     Alrededor de dos meses pasaron  para que aquellas platicas y salidas se volvieran más casuales entre ambos, y la cercanía fuera más que evidente para los dos, pero aún  sin saber que es lo que el uno del otro esperaban.
      

Entre risas se escuchaban a dos varones conversar en la biblioteca de aquella gran casa.

- entonces eso es un piropo?- menciono Rusia mirando al latino que estaba sentado enfrente de el

- claro! Se lo dices a la persona que más te guste o en dado caso cuando quieras coquetear indirectamente con alguien para que te haga caso, es muy popular de dónde yo vengo y aunque hay algunos ....mmm....Cómo le dirías ? Ah! Si, ya se, vulgares, también hay unos muy bonitos y tiernos.

- vaya tu cultura me asombre mucho México es demaciado extensa y encantadora, me encantaría algún día viajar a tu país.

- pues entonces algún día te estaré esperando para mostrarte todo Rusia - mirandole con mucho cariño al joven que no dejaba de apreciar al contrario.

Cada que ambos platicaban a solas, no podía evitarse que aquellas miradas se perdieran una tras la otra que sin darse cuenta, les hacía perderse en el tiempo como si nada más existiera.

-bueno ya me voy, antes de que tú padre me cache - rio el tricolor mientras iba saliendo por la puerta trasera de aquella casa

- vendrás para la cena ?- menciono el soviético menor con algo de esperanza en su voz

- claro! Recuerda que tú padre me invitó - mirandole con algo de rubor - y no puedo faltar a tu casa después de no haber venido en un buen rato - guiñándole el ojo  por aquellas  escapadas

- prepararé algo que te guste - menciono el joven soviético que miraba como el mexicano se estaba retirando del lugar después de aquellas palabras que lo alegraron- y hoy..... Te lo diré...- susurro con un leve rubor en sus mejillas adentrándose a su casa sin más para preparar todo para la llegada de su padre.

Siendo una cena magnífica en lo que cabe por los soviéticos el joven latino estaba más que agusto hasta el momento en que URSS tenía que salir de imprevisto.

- ve con diosito URSS - dijo el mexicano  viendo  irse al mayor rápidamente -  yo los cuido!!- grito para así adentrarse al cuarto y verlos a todos notando como los tres pequeños le miraban y sonreían

- juega conmigo!!- corrió Kazajistán

- noooo yo quiero que me enseñes más sobre cómo curar joven México -  se acercó bielosrusia tomando su brazo

- yo...yo igual...quiero - decía más bajo Ucrania y con algo de timidez.

- está bien, está bien niños solo que uno por uno - menciono riendo para ver a Rusia que lo observaba -

- yo limpio la mesa ustedes vayan -  levantandose y así proseguir a llevarse las cosas de ahí mientras el mexicano era arrastrado por esos tres pequeños que apreciaban y amaban su compañía como si fuera todo lo que  quisieran.

Tras unas horas de juego aquellos pequeños calleron rendidos ante el sueño, siendo Rusia y México quienes ahora quedaban solos.

UNA NUEVA HISTORIA. (rusmex)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora