Cecilia muy contenta se encontraba
porque el día de muertos había llegado.
Un buen momento para ser recordado
todo aquel que se nos había adelantado.
Cecilia espera a mucha gente
pero en especial a quien más tenía presente.
Esperaba con ansias a su padre
quien siempre había sido alegre.
Temprano se levantó
para hacer una salsa de molcajete
y poner canciones de Jorge Negrete.
Tortillas a mano le puso
acompañadas de un guiso.
Además una cerveza bien fría
para devolverle la alegría.
Pan de muerto seleccionó
pero además un borracho colocó.
Recordando que en sus últimos momentos
ese fue de los manjares más suculentos.
Mil historias empezaron a contarse
y nadie podía dejar de carcajearse.
De pronto una carcajada se escuchó.
Estaban seguros de que su padre se trató.
Con lagrimas en los ojos Cecilia lo recordaba
mientras su fotografía miraba.
Un viento cálido la inundó
pues era un abrazo que su padre le regalo.
El día de muertos llegó a su fin
y con él el festín.
Sin embargo, nadie esta triste.
Porque al menos sabemos que viniste.
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Calaveritas literarias
PuisiLes comparto una serie de rimas divertidas y nostálgicas referentes a la tradición mexicana del día de todos los Santos.
