Estaba la muerte sentada en el panteón
muy triste y desolada.
Por un alma osada.
Que al momento de llevarla
se escapó con una carcajada.
Un niño de pronto se acercó a la muerte y le preguntó:
- ¿Por qué estás tan triste?
A lo que la calaca le contestó:
- Tengo una cuota que cumplir.
Y el alma de Lorena no pudo sucumbir.
El niño muy conmovido
le cerró un ojito.
- Llévame a mí.
- Así podrás tu cuota cumplir
- Y mejor te haré sentir.
- ¡No puedo llevarte!
- ¡Ese es un deseo delirante!.
- Quiero irme contigo
- Para estar al alado de mi familia.
- porque hace tiempo te la llevaste
- y muy solito me dejaste.
Aún más deprimida
la muerte dio una sacudida.
Una puerta enorme se abrió
De ella su familia salió.
El pequeño entró
y la muerte más contenta regresó.
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Calaveritas literarias
PoetryLes comparto una serie de rimas divertidas y nostálgicas referentes a la tradición mexicana del día de todos los Santos.
