Estaba AMLO sentado en el balcón
observando a su pueblo
gritarle leperadas por malhechor.
A él, el pueblo no le importaba
pues la batalla la tenía ganada.
Un pacto con la parca había sellado
fue por eso que había ganado.
Todo un pueblo tenía segado.
Rifas y trenes.
Inseguridad e injusticia
es lo que había.
Más un día la parca cansada
de llevarse a inocentes
que caía en las redes del mal
a causa de éste charlatán .
Decidida ya estaba.
A echárselo al costal.
No lo haría de una sola estocada
porque la encuesta ya estaba contestada.
Poco a poco lo vería sucumbir
al tiempo en que el pueblo sus ojos abriría
para voltearse contra la opresión
que ese panzón ejercía.
Su partida llegará
y con ella la nueva era
de la que tanto habla
pero que al final es pura labia.
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Calaveritas literarias
PoetryLes comparto una serie de rimas divertidas y nostálgicas referentes a la tradición mexicana del día de todos los Santos.
