Pasaron los minutos en silencio, su hermana no tardaría en llegar y solo se dedicaban a juntar las plumas que había dejado el búho la noche anterior, David se estaba cada vez más nervioso y tenía cara de querer vomitar, por el contrario Valentín, estaba incomodo si, pero no se le notaba en el rostro, él ya había conocido gente así antes y aunque no quería pasar por ello otra vez, lo haría por David. El humano estaba a punto de vomitar, pero el timbre lo hizo contener las nauseas, sabía que era ella, como pudo se dirigió a la puerta.
—Hola... -David sonaba desanimado mientras abría la puerta.
—Hola, ¿no me vas a invitar a pasar? —Era una chica rubia con las raíces castañas rojizas, más alta que David, después de todo era su hermana mayor, su porte era arrogante y su expresión algo fría, no estaba exagerando la expresión, pero lo que a vista de su hermano se refiere, se le notaba el rostro amargo, lo que le enfermaba más de lo que ya estaba.
—Claro, pasa. —Realmente no quería dejarla pasar, pero no tuvo otra opción, no podía solo quitarle sus cosas y cerrarle la puerta en su cara, podía, sí, pero David no se iba a atrever.
—Ya son más de las 12 y sigues en piyama. —David ya no le respondió para no molestarse más, aunque no le sería extraño pelearse, ya habían peleado antes por cosas más simples.
—Hola, buenas tardes. —Saludó Valentín en cuanto la vio, no quería ser grosero como lo podría ser ella si descubría que era hibrido, a comparación de su chico, Valentín lucía bastante tranquilo, esto era porque sabía tratar a la gente que era como ella, si no salía el tema, podrían hasta hablar a gusto, no es como si Valentín le comentara que es un nahual a cada persona que se cruza, después de todo, que se pudiera convertir en búho no lo definía por completo.
—Vaya, tienes un nuevo amigo, es un gusto, me llamo Clara —Le sonrió, ver a los dos llevarse bien por un momento relajó a David, ya no parecía que se fuera a vomitar, aunque preferiría que ella no se quedara más tiempo.
-Mi nombre es Valentín, así que eres la hermana de David, es un gusto cuña... —Presentía que iba a llamarle "cuñada" por los efectos del hechizo, pero antes logró morderse la lengua, ella le miró extrañada un momento, pero luego ignoró eso ultimo.— Lo siento, me mordí la lengua.
—No te preocupes —Es algo extraño— Y por cierto David, aquí tienes —Le entregó una caja algo grande a su hermano- No fue fácil traerme esto desde la casa de nuestros padres.
—Gracias —Miro con cariño la caja, había algo dentro de ella que esperaba encontrar, algo que no veía desde hace mucho tiempo.
—Espero que no conserves algo de ese monstruo —Dijo con descaro mientras miraba la caja.
—¿Monstruo? —Preguntó Valentín mientras se levantaba, sabía que ese era uno de los apodos despectivos que usaban para referirse a los híbridos, David sintió una punzada en su pecho, como si hubiera sentido mucho coraje de repente, "Ese coraje... es del él" pensó, no estaba seguro cómo, pero estaba seguro que por un momento sintió el coraje de Valentín, sí su pensar era verdadero, las cosas estaban por ponerse feas.
—Bueno, fue un gusto que vinieras, pero Valentín y yo ya nos íbamos. —Dijo para evadir el tema, presentía que esto podría explotar en cualquier momento.
—¿Irse? Te vas a cambiar mínimo, ¿no? —Preguntó mirándole de arriba abajo.
—Claro que me voy a cambiar... Sí... Y vamos ir a la ciudad... a.... a...
—A una cita —Valentín puso su brazo alrededor del humano, quien se ruborizó, él trataba decir que "A por unos mandados" pero no esperaba que Valentín dijera eso, ni el mismo Valentín esperaba decir esas palabras, pero por esta ocasión estaba feliz de haber sido impulsivo por el hechizo.
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Sé mi cielo
RomanceEsta historia se desarrolla en un mundo un poco especial, acompaña a David y a Valentín en un romance mágico.
