Estaba flotando sobre una nube de algodón. Una expresión bastante cursi, pero cierta.
Desde el día anterior cuando había arreglado las cosas con Sebastián no habíamos dejado de conversar por mensajes y, muy de madrugada, por llamada para confirmar que era real.
Después de habernos encontrado en el parque caminamos alrededor de la universidad y por la plaza aclarando algunas dudas que el aun tenía, como la carrera que estudiaba, mi edad, la historia de mis amigas, que quería saber a detalle ya que involucraba a su amigo, así también me contó más de él conforme me hacia una pregunta. Era como mantener el equilibrio.
Sonreí como boba mirando el techo, feliz y en paz por como salieron las cosas.
Era sábado y habíamos quedado en vernos para ir al cine y aunque no sabía que películas estarían proyectándose no me preocupaba porque salir con Sebas era algo de lo que nunca me iba a quejar.
Escuché que tocaron mi puerta.
—¿Puedo pasar? —preguntó mi hermana.
—Pasa —le respondí sentándome en posición de loto sobre mi cama— ¿Qué te trae por aquí?
—Lamento haber llegado tan tarde ayer y no haberte avisado más temprano que demoraría en salir del trabajo —me dijo con una expresión culpable.
—No te preocupes —le respondí— Aún no había hecho la cena, así que está bien —de hecho ni siquiera había estado en casa cuando me aviso que no llegaría.
—De todas maneras lo siento —me dijo— Que te parece si para compensar el plantón de ayer vamos al cine.
—¡Claro! ¿Cuando? —le pregunté
—Hoy, tengo libre en el trabajo así que podemos aprovechar para pasar una tarde juntas.
Gemí internamente y no dije nada ante su propuesta.
La vida a veces era muy injusta pensé.
—Hey... ¿Qué pasa? —hice una mueca.
—Es que...
Dayanne espero paciente a mi respuesta. Suspiré —Es que había quedado en verme con alguien hoy —le comenté y por su rostro sorprendido supe que no se lo espera y claro que no, con la manera en la que había estado actuando las semanas pasadas no me sorprendía; de hecho de haber estado ayer en casa a la hora que llegue o después me hubiera interrogado por mi repentina alegría.
—Bueno, está bien podemos salir otro día —dijo con tranquila y con una sonrisa pero yo lo sabía mejor otro día podría ser de aquí en un año.
—No, no —le dije rápidamente— yo uh... voy a hablarle y decirle que no puedo ir, va a entender.
—¿No crees que tu amiga se vaya a molestar? —preguntó.
—No es... —había dicho amiga— No, no creo que se moleste —le dije sin corregirla, después de todo una salida con un chico haría que mi hermana se creara mil escenarios románticos y eso no era lo que sucedía entre Sebastián y yo, no claro que no.
—Bueno entonces levántate, que preparé el desayuno y luego vamos a estar fuera todo el día —me dijo antes de ponerse de pie e irse de mi habitación.
En cuanto escuche la puerta cerrarse me tire en la cama quejándome antes de tomar mi celular enviarle un mensaje a Sebastián con quien ya había estado hablando.
Stefanía : Lo siento no creo que pueda ir al cine hoy :c
Sebastián: Paso algo?
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Bonita casualidad
Teen FictionConocerse fue su más bonita casualidad, y enamorarse su mejor apuesta a la felicidad. ------ Stefania Araos tiene el corazón roto. En los últimos dos años su vida cambio por completo y no para bien, cada vez se siente más cerca del abismo lista para...
