Los personajes de Naruto, no me pertenecen, yo solo los uso para escribir esta historia sin fines de lucro.
—¿Que me tienes?—pregunto Toneri, cuando miró entrar a Shion con una carpeta en las manos.
—En realidad no hay mucho...pero como tu mismo puedes ver en esta parte—la chica le mostró una de las hojas que llevó—El Senju estuvo comprometido con Henare Uchiha, la actual esposa de Izuna Uchiha. Ellos dos fueron amigos hasta que, el día de la boda, la novia lo dejó plantado, dejándolo prácticamente sin nada, aunque tiempo después recuperó todo—Toneri observó con detenimiento toda la información—Y para humillarlo mas, Henare, estaba embarazada y el hijo era de Izuna y no de el...lo que indica que ellos lo engañaban desde mucho tiempo atrás.
—Vaya vaya, entonces lo traicionaron—se burló el peli-plata sonriendo, pues era difícil de creer, que a alguien como el, tan prepotente y presumido, lo hubieran engañado.
—Es lo que dice, incluso, según los informes, nunca se volvió a involucrar con nadie, quedó tan dolido que permaneció por mucho tiempo en soledad—el Otsutsuki se dedicó a seguir escuchando—La única mujer con la que se le ha visto desde que lo plantaron, es ella, tu Hinata—concluyó con fastidio.
—¿Y que hay de ella de la ex prometida? ¿No volvieron a estar en contacto?—preguntó mientras sostenía las diferentes fotografías.
—Claro que no, la tipa es una basura, ese fue el motivo por el que dejó de confiar en las mujeres... figúrate con tremenda zorra—soltó Shion—Además, dudo que un hombre como ese, mendigue amor a nadie, pudiendo tener a cualquier otra mujer.
—¡Querida mía! Te ganaste un premio—miró a Shion y ella sonrió—Puedes pedirme lo que quieras, porque con esta información, no será difícil hacerlo creer lo que yo quiera que el crea—ambos comenzaron a besarse y a despojarse de la ropa. Toneri estaba muy contento, ya sabía cual era el punto de quiebre del arrogante Tobirama Senju.
[...]
El sol de un nuevo día alumbró la cama donde todavía se hallaba la pareja de enamorados. Ellos permanecieron abrazados, luego de la agitada noche de amor que compartieron. La lencería azul de Hinata, quedó regada por el piso, junto a los shorts y los bóxers de Tobirama.
El albino abrió los ojos lentamente y no pudo evitar sonreír. Su prometida estaba aferrada a el, con la cabeza descansando sobre el pecho, en busca de su calor. Todo el sedoso cabello azulado, se extendía tras ella tocando parte del brazo masculino. Se veía tan calma, tan relajada y lo mejor de todo, ella era solamente suya. Tenía mucho tiempo de no sentirse tan feliz, de no despertar sintiéndose completo, como en ese momento, que aveces temía estar soñando.
La abrazó fuerte contra su pecho, sintiendo toda la suavidad femenina y noto los movimientos que empezaron hacer las delicadas manos. Lentamente Hinata abrió los ojos, encontrándose con las orbes color rojizo mirándole de frente.
—¡Buenos días!—ella se sonrojó al sentir sus senos desnudos sobre el pecho de Tobirama—¿Dormiste bien?—el Senju se colocó sobre ella y en un ágil movimiento, ya estaba entre sus piernas.
—Buenos días... ¿hace mucho que despertó?—preguntó con dificultad, debido a los toques en su intimidad. Miró a un lado, esquivando la mirada de su prometido, porque estaba segura de estar sonrojada.
—No, no hace mucho, solo lo suficiente para poder admirarte mi ángel—el Senju le acarició el rostro, mientras continuó restregando su hombría entre los pliegues de la ojiperla, dándole a saber, cuales eran sus intenciones—Ahora empezaremos el día de la mejor manera—sin esperar respuesta, se apoderó de los senos, para comenzar con los juegos previos. En poco tiempo, los gemidos de Hinata, se hicieron más audibles.
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Dolorosas Verdades.
Fiksi PenggemarLo que parecía un amor inquebrantable, se ve puesto a prueba, por culpa de la enfermiza obsesión de un hombre acostumbrado a no perder. Ahora Hinata, tendrá que elegir perdonar a la persona que no confió en ella o seguir adelante sin el, cerrando es...
