Los personajes de Naruto, no me pertenecen, yo solo los uso para escribir esta historia sin fines de lucro.
—Que bueno que vinieron—Mikoto y la familia Uchiha recibió a Ino y a Hanabi para cenar. Las chicas fueron invitadas por la misma dama Uchiha, para proponerles algo que tenía en mente.
Itachi se sentó con Ino, seguidos de Sasuke y Hanabi, frente a ellos se colocaron Fugaku y Mikoto, para compartir la cena.
Todos conversaron en armonía, como si los hijos ya estuvieran casados con las lindas jóvenes.
—Gracias por invitarnos, fue una deliciosa cena—repuso Hanabi, sonriendo hacia los padres de su novio. Los dos se fueron juntos luego de encontrar las fotografías. Hanabi enloqueció, diciendo que no estaba lista, pero la cena fue a última hora y su novio no le permitió negarse.
—Me alegro que les gustara...¡Escuchen! En vista de que ya tienen sus vacaciones, nosotros planeamos un viaje a nuestra casa en la playa, donde vamos todos los años en estas fechas—Ino y Hanabi escucharon en silencio, sin saber a donde quería llegar la Uchiha—A Fugaku y a mí, nos gustaría mucho que pudieran acompañarnos, las dos—Itachi sonrió mirando la conmoción, que tal ofrecimiento causó en su chica. Hanabi miró a Sasuke, de manera inquisidora, pensando que el ya lo sabía y no le dijo nada, lo que causó risa en el joven.
—Se trata de la reunión familiar Uchiha y nos daría mucho gusto contar con ustedes, hay suficientes habitaciones, para todos, ademas también esta la casa de Izuna y la de Madara—añadió Fugaku. Sabiendo que sus hijos, esta vez, estaban en relaciones serias, que terminarían en próximos matrimonios.
—No tienen que responder ahora, consulten con su familia y me avisan mañana, para agregar sus boletos de avión. Las jóvenes se sintieron alagadas por considerarlas para un evento tan familiar y por ende, no se pudieron negar.
La dama Uchiha, le informó que eran diez días y que el lugar era un verdadero paraíso. También les indicó que ropa llevar, dependiendo del clima y las fotografías familiares que tomarían.
[...]
Hinata trataba de preparar la cena, pero las atrevidas manos de Tobirama, le hacían difícil la tarea. El Senju, la abrazó por la cintura, mientras ella, cortaba las verduras, pero con el aroma masculino tan cerca, a Hinata le costaba mucho trabajo continuar con su labor.
—No puedo concentrarme—reprochó la ojiperla, casi en voz inaudible, debido a la boca de su prometido succionando su cuello. Ese hombre lograba enloquecerla, con solo mirarla.
—Lo ciento, pero estoy hambriento—continuó besándole el níveo cuello, mientras las varoniles manos le tomaron los senos descaradamente, por debajo de la ropa—Pero no sólo de comida—la chica se sonrojó, al saber a que se refería. La excitaba mucho, que el, se comportara así, cuando estaban a solas. Era como tener un hombre con doble personalidad y de las dos, estaba perdidamente enamorada. El que le mostraba a todos, el hombre serio imperturbable y en ocasiones arrogante, fue el primero en enamorarla, luego conoció, al que solo le mostraba a ella, el pervertido, cariñoso protector, celoso y despreocupado. Ese término de enloquecerla de amor por el.
La chica, con el paso de los días, se había vuelto más atrevida y aunque aún sentía vergüenza al hacer algunas cosas, lograba hacerla a un lado para verlo perder la razón.
Sin que el albino lo predijera, ella lo toco en su hombría por encima de los pantalones, los cuales eran sueltos y le permitieron sentirlo casi por completo.
—¡Ahh Hinata!—el Senju jadeó de manera tan sensual, que la chica sonrió complacida, sintiendo como el corpulento varón se estremeció ante sus toques—Al diablo con todo—soltó desesperado, al mismo tiempo que la tomó en brazos para llevarla al sofá de la sala. La necesitaba en ese momento y si no la hacía suya, explotaría de deseo.
ESTÁS LEYENDO
Dolorosas Verdades.
Fiksi PenggemarLo que parecía un amor inquebrantable, se ve puesto a prueba, por culpa de la enfermiza obsesión de un hombre acostumbrado a no perder. Ahora Hinata, tendrá que elegir perdonar a la persona que no confió en ella o seguir adelante sin el, cerrando es...
