-¿Hola? ¿Quién está ahí? Soy DSPI preséntese o me veré obligado a disparar.
El golpe se detuvo, pero se oyó como un siseo de serpiente y después la puerta fue derrumbada por un disparo de cohete tan potente que hasta destruyo la entrada.
-¿Quién es? Hable ahora, tengo la pistola en la mano.
El sujeto llevaba una máscara de oxígeno y estaba armado hasta los dientes, como si en la casa fuera a suceder un campo de batalla.
-Alto. Deténgase. ¿Qué trata de hacer?
-Hola Hans. Me llamo Marco.
-¿Qué…Quien eres tú?
-Estoy aquí para ayudarte en contra de John.
-¿Contra quién?
-Así se llama el sujeto que controla al muñeco de la grabación. Ahora. Si fueras tan amable de mostrármela por favor.
Puso el video y lo observo con mucho cuidado.
-Aja, ya sé a dónde se encuentran.
-¿Cómo lo sabes?
-Mira. Si observas bien, aquí se ve que John se mueve bruscamente hacia un lado, y se alcanza a ver una mano quemada y con una bata. Es posible que el controlador sea una clase de científico, y que accidentalmente se quemó su mano al agarrar un químico muy fuerte. Al fondo se ven unos cuantos tubos de ensayo y un tipo de emblema en la pared que es el signo de los laboratorios químicos. Y de acuerdo con la estructura del edificio me imagino que se encuentra entre las calles Isabel I y Carlos III.
-¿C…Como sabes todo eso?
-Se llama “Deducir”. Búscalo en el diccionario. Ahora. ¿Vendrás conmigo?
-¿Cómo sé que no me llevaras ante John?
Marco se quitó la máscara y lo primero que vio fue un gran cabello rubio, una barbilla bien cuidada, ojos verdes, y unos labios tan hermosos. Posiblemente un “Ricky Martin” para las mujeres.
-¿Tengo cara de que soy ayudante de ese demente?
-Para nada.
-Eso pensaba. Lo primero que hay que hacer, es pensar el plan según un mapa que tengo aquí.
Marco saco de su mochila un gran mapa de toda la ciudad.
-Mira. Aquí se supone que están ellos.
Señalo un edificio algo triangular y con un mirador de cristal en forma de pirámide.
-Por este mirador podríamos escabullirnos y entrar. Luego…
-Me encanta. Pero hay algo. ¿Cómo vas a abrir esa ventana?
-Sencillo. Tengo un cortador de vidrio por ahí. ¿En que estaba? Ah sí. Luego entramos al cuarto principal, robamos todos los planos que podamos y luego usamos esa tecnología contra ellos. ¿Estás de acuerdo con el plan Hans?
-Por supuesto. Solo que hay un pequeño detalle.
-¿Y cuál es?
-¿Qué tal si hay guardias vigilando?
-De eso no te preocupes. Aquí tengo dos armas. Una para ti y una para mí.
-Y otra cosa. Podría haber trampas por los pasillos.
-Podría ser cierto. Pero tú tranquilo. Sin mí aquí ya hubieses muerto.
-¿Cómo supiste que yo me había metido en este problema?
-Te observaba.
-¿Qué tú qué?
-Yo estaba en el tejado del edificio donde encontraste a Martí. Estaba listo para disparar a Jeff hasta que llegaste tú. Te quedaste platicando con Jeff y no podía disparar sin darte a ti también. Te llevaste a Martí y no me dio tiempo de aprovechar esa oportunidad, ya que Jeff salió huyendo de ahí. Solo pude escuchar que el iría por ti. Y me comprometí a no dejar que te pase nada.
-¿Qué tengo de especial para ti y para nuestra familia?
-Eres tú, Martí, y otras personas, y no solo para nuestras familias, ustedes son especiales para todo el mundo.
-¿Cómo?
-Luego lo descubrirás. Pero por lo mientras, hay que descansar para hacer el asalto mañana por la mañana.
Hans hizo un tipo de cama en el suelo para Marco. Con un colchón, sabanas, y almohada se puso cómodo. No oyó bien pero creo que antes de apagar la luz dijo algo sobre “Hasta mañana colega”.
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La Vida de Martí Flechen
FantasyLa historia empieza en una calle de la ciudad de Londres en la cual un detective encuentra un tipo pálido con una sonrisa enorme tratando de degollara a un pequeño a un niño como de 15 años, salva al niño y tienen varias aventuras en un colegio de M...