Jane salió del salón con los Portadores, mientras Nori platicaba más con Arturo.
-Ahora que tenemos White Town, ¿Qué hacemos?
-¿Acaso se le ha olvidado maestro? Deben ir con las Águilas de las Montañas y los Caballero de Hierro para restablecer la Alianza de hace mucho tiempo.
-¿Solos?
-Yo me encargare de La Compañía de los Anillos.
-¡Alto ahí maestra!
La Resistencia se había aparecido.
-Todos los magos hicimos una Promesa de la Resistencia. Ahora debemos cumplirla.
Hans se acerco a Javier para tomarlo de los dos brazos.
-Es un viaje muy peligroso Javier.
-¿Eres mago no?
-Javier no puedo….
-¡Hicimos una promesa que decía que nadie se iba a separar de nadie hasta la muerte!
Hans sonrió.
-Eres un buen chico Javier. Tu valentía es fuerte. Y es por eso que te llevare conmigo. A ti y a toda la Resistencia. ¿Jane?
-Doce compañeros hacen una Resistencia. Pero deben saber que en el Ministerio afrontaran cosas que ustedes nunca olvidaran. ¿En verdad están dispuestos a ir?
-Lo estamos.
-Que la magia los acompañe siempre mis maestros.
La Resistencia se encaminó junto con los Portadores hacia el Oeste de la isla. El paisaje era hermoso, varios árboles, flores de todos los tipos y animales de cada especie en el mundo. Pero conforme iban avanzando, los árboles marchitaban o no aparecían, las flores eran quemadas, y los animales eran oscuros y peligrosos. Los días pasaban rápidamente y no sabían en donde se encontraban ya.
Pero un día, Natalia advirtió a los demás que había encontrado algo. Ellos fueron con Natalia y observaron una torre oscura en el horizonte, una torre que se elevaba muy alto hasta los cielos.
-¿Qué es eso?
Eleazar se acercó un poco para observar más de cerca.
-Es la Torre del Ministerio de Magia. Pero ha cambiado mucho. Antes no era color negro. Tampoco se veía siniestra. Vengan, acerquémonos con cuidado. No podremos entrar de día, nos infiltraremos de noche. Así los Centinelas no podrán vernos.
-¿Centinelas?
-Son los dragones que viste en la Invasión de los Jinetes Negros.
-¿Cómo sabes todo eso?
-Al parecer fui el único que entró en la Biblioteca Oscura.
-¿Entraste a la Biblioteca Oscura?
-A veces debes aprender también del mal.
Prepararon un pequeño campamento no muy cerca de la Torre del Ministerio. Las chicas fueron a conseguir agua en un lago cerca y los chicos fueron a cazar venados. Los Portadores, como son los más importantes, se quedaron a encender una fogata, aunque fue difícil ya que hace unos cuantos días llovió y el suelo todavía no se acababa de secar. La noche se estaba acercando. Unas antorchas desde la Torre del Ministerio se encendieron lentamente. Hans se levanto del suelo una vez que termino su porción del venado.
-Hay que entrar, antes de que sea más tarde.
Guardaron el campamento y se acercaron a la Torre. Todo era desolado ahí. Mientras más avanzaban, el cielo se ponía rojo. Todo un gran anillo de miles de metros cubría la torre. Del suelo salía un tipo de humo muy oscuro y contaminante. Unas escaleras que en el principio eran grandes pero luego se achicaban, llevaban a una puerta de metal solido que tenía una mini ventanilla para ver el interior. Martí trató de empujarla.
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La Vida de Martí Flechen
FantasyLa historia empieza en una calle de la ciudad de Londres en la cual un detective encuentra un tipo pálido con una sonrisa enorme tratando de degollara a un pequeño a un niño como de 15 años, salva al niño y tienen varias aventuras en un colegio de M...