Inglaterra, Londres
2001, 2:30 a.m.
Era una noche muy tranquila en la ciudad pacifica de Londres, en la calle Howard, Isaac un detective sale de su escondite en busca de huellas digitales por si había un nuevo caso criminal. Este detective fue muy famoso ya que gracias a él se pudo encontrar la guarida secreta de Jack el destripador, un gran asesino en serie que les robaba las tripas a sus víctimas mientras dormían o salían a la calle a media noche. El nombre del detective era Hans Flechen.
Hans era una persona normal, amaba a los animales pero odiaba a los elefantes por el ruido que estos hacían. Tuvo una esposa y dos hijos pero misteriosamente murieron en un accidente de automóvil.
Hans traía a su mente todos sus recuerdos de pequeño cuando llegaba a las calles de Howard, Isaac y Howard, newton. En esta esquina, Hans siempre encendía una veladora que se encontraba dentro de una caja de cristal, y la cual estaba cerrada por un candado con la que solo se abría con una llave que siempre llevaba colgada alrededor de su cuello. Pero ¿Por qué encendía la veladora? Esa era una pregunta que se hacía a menudo, ya que cuando tenía 12 años encontró a un hombre alto con sudadera blanca y pantalones grises golpeando a una mujer que parecía una estudiante de un colegio extraño por el escudo que llevaba su camisa, una calavera en un fondo negro, Hans le recordó a los cuentos de piratas que su mamá siempre le contaba antes de irse a dormir.
Prestando atención a lo que se decían el hombre alto y la estudiante solo entendió las palabras "Brujería", "colegio" y "asesinos". Después de que se acabara la conversación, el hombre saco un cuchillo de su manga mientras se lo enterraba en el cuello de la mujer.
Hans sin creer lo que vio alzo la voz gritando.
-Alto, espera
El hombre al escuchar esto volteo a ver a Hans y después de estudiarlo dijo al fin
-Apártate de mí muchacho- Volteo a ver al cadáver de la estudiante mientras lo señalaba con el filo de su cuchillo. -O no querrás acabar como ella esta noche- Se rio a si mismo con una carcajada tan aguda que hizo que Hans olvidara que el hombre tenía un cuchillo y que debería huir de ahí. Hans corrió tan rápido a su casa como pudo, cerró la puerta detrás de él mientras tomaba un poco de agua que tenía guardado en su zurrón. Hans quedo tan traumado esa noche que no pudo dormir pensando que el asesino que había visto ese día supiera la dirección de su casa. Al día siguiente al salir de la escuela, Hans se dirigió a aquella esquina armado con un palo de escoba que había encontrado en su casa. Era algo irónico que se protegiera con eso, si el asesino llevaba un cuchillo en su manga.
Al llegar a la esquina Hans se dio la impresión de encontrar anotado en la pared con sangre lo siguiente:
Chico, Muerte, Hoy, Howard, Newton, casa, 243.
Al terminar de leer Hans tiro al suelo el palo que llevaba mientras se sentaba en el suelo con la espalda pegada ala pared y con una expresión en su cara que decía oficialmente "hoy moriré".
Toda la noche quedo despierto para vigilar si el hombre venía. Pero no vio ninguna sombra. Era una broma. Desde ese día Hans se comprometió a si mismo ser un Detective Secreto de la Policía de Inglaterra (DSPI). Y hasta ahora sigue buscando al asesino, para vengarse de el por haberle arruinado su infancia con esa broma.

ESTÁS LEYENDO
La Vida de Martí Flechen
FantastikLa historia empieza en una calle de la ciudad de Londres en la cual un detective encuentra un tipo pálido con una sonrisa enorme tratando de degollara a un pequeño a un niño como de 15 años, salva al niño y tienen varias aventuras en un colegio de M...