Regresaron al colegio para ver si todos estaban bien. La Directora se encontraba debajo de la mesa de los profesores con las manos en la cabeza y en posición de luto. La maestra se acercó a ella.
-¿Directora?
-¡Jane! ¡Qué milagro que está viva! Esos jinetes me querían secuestrar.
-Ojala-susurro Arely.
-¡¿Quién dijo eso?!
-Upsss.
-No importa. Lo que importa es saber qué haremos ahora. El Imperio Golduniense se está acercando para atacarnos y matarnos a todos.
-Ya no podemos hacer nada. Deberán pelear sin ninguna preparación. Pero mire el lado bueno. Los Anillos de Poder han sido encontrados.
-¿Cómo dice? ¿Los anillos de la leyenda?
-Esos.
-Oh, por Dios. ¿Dónde están los Portadores? ¡Quiero verlos!
-Somos nosotros.
-¿Ustedes? ¿Cómo? Son alumnos, no pueden ser los maestros sagrados.
-Pues lo somos.
-Jane, ¿Tú escogiste a estos alumnos como los maestros?
-No fui yo, fue Valira la que los escogió.
La maestra dejo ver el anillo en los grandes ojos de la Directora. Ella se hecho hacia atrás y cayó en el suelo cuando vio a los cuatro grandes anillos juntos otra vez. Pero hubo algo que la Directora no se esperaba en ese momento. Ella llevaba un anillo que tenía forma de serpientes tomando una corona de flores y estaba adornada de una esmeralda tan verde como el color del bosque. La maestra vio el anillo y dijo.
-¿Y ese anillo? Se me hace conocido.
La Directora se vio la mano y giro lentamente la cabeza hacia Jane.
-¿Acaso…..?- Su hacha de obsidiana salió de nuevo - ¡Eres una espía!
La “espía” salió corriendo por el comedor, dirigiéndose al hueco de los jinetes. Apunto con el anillo y un tigre color verde salió por arte de magia. La espía se marchó del colegio y fue a la misma dirección de los jinetes.
-¡Maldita! ¡Todo este tiempo eras parte del enemigo y ahora lo sabes todo!
Jane volteo a ver a los Portadores.
-No tenemos tiempo.
-¿Qué haremos?
-Prepararnos para la guerra, eso haremos.
-Pero apenas y sabemos defendernos.
Jane estaba a punto de entrar otra vez por el hueco cuando se volteó, levanto la mano con su varita.
-Recuerda la palabra clave.
-¿Rapidez?
Jane disparo un hechizo. Hans lo esquivo rápidamente.
-¡Ciciolly! Yo vi claramente que controlabas bien el arco.
-Sí. ¿Por qué?
-Te harás cargo de entrenar a los arqueros. Hans, tú con los caballeros. Arely, tú con los magos y guardias.
-¿Quiénes serán los arqueros?
-Los que quieran unirse. ¡Ahora! ¡Muévanse!
Todos reunieron a las clases que les correspondían. Ciciolly subió a la mesa de los profesores para enseñar a unos cuantos arqueros. Hans fue a donde se reunían los músicos para tocar. Y Arely enseño cerca de la puerta. La maestra se concentraba en posición de levitar para imaginar armas de obsidiana que caían del cielo misteriosamente. Los profesores se encargaban de construir una pequeña muralla de rocas en la cual estaba a cargo el profesor Nori. En general, todo el colegio aportaba en algo. Pero por cada paso que daban, oían mas cerca los pasos del ejército del Imperio Golduniense. La noche iba pasando y el día se acercaba. El ejército ya estaba muy cerca. Pero llego un tiempo en el que se callaron en el bosque. Solo se veían unas torres de batalla hechas de hierro. Unas trompetas sonaron. Poco a poco se veía más claro la torre del otro lado del bosque. Posiblemente un hechizo la estaba ocultando del ojo por todos esos años. Pero otra torre ya había sido integrada. En lo alto de esa segunda torre había unas grandes señalizaciones que apenas se alcanzaban a ver. Unas trompetas respondieron desde la torre mientras se movían las señalizaciones. Posiblemente servían para dar las órdenes desde la base enemiga. Las torres de batalla se empezaron a mover por el bosque hacia el colegio. Ciciolly tomo una flecha de su carcaj de agua, apunto y todos los arqueros con ella. Permanecieron inmóviles por un rato mientras las torres se acercaban cada vez más. Una lluvia de flechas salía desde el colegio y solamente destruyeron dos torres de veinte. Recargaron rápidamente. Pero las trompetas otra vez. Solo cinco batallones conformados de treinta soldados salieron del bosque. Las torres se detuvieron y empezaron a lazar flechas. Los arqueros del colegio se cubrieron agachándose. Pero entonces la puerta del colegio se abrió y de ahí salieron dos batallones de diez caballeros solamente. Un grito estremeció la batalla. Filius otra vez montado sobre el dragón. Una gran bola de fuego incendio una parte del colegio. Hans se unió con los batallones de los caballeros que estaban peleando duramente contra los orcos. Pero de entre los orcos, una figura blanca se movía, Hans se quedó viéndola por un rato. La figura se acercaba a él con un escudo de hierro y una cimitarra orca. En ese momento, Hans vio a Jeff, la figura maligna que le arruino su vida. Los dos se enfrentaron en un gran combate épico. Jeff sabia usarla cimitarra muy bien, comparado con la espada de fuego de Hans. Él estaba ya muy débil. No podía combatir más contra Jeff. La cimitarra le atravesó el estómago. El cayó al suelo con el cuerpo y la cara llena de sangre. Jeff se acercó a él y se arrodillo.
-¿Por qué tienes miedo? ¿Acaso temes perder tu preciada vida llena de dolor y sufrimiento?
Hans se empezó a convulsionar. Le escupió sangre en la cara. Pero él se la limpio de mala gana.
-Maldito.
Jeff no dijo nada y empezó a reír de la misma forma cuando se conocieron por primera vez en la esquina de Howard, Newton y Howard Isaac. Jeff saco el mismo cuchillo con el que amenazo a Martí.
-Esta arma la había forjado yo para otra persona. Pero tú me la arrebataste. Así que cambie de opinión y ahora te quiero matar a ti.
Puso el cuchillo en el pecho de Hans.
-¡Te matare!
-Eso no creo que sea posible. –Abrió bien los ojos y vio a Hans con una sonrisa.- ¡Go to Sleep!
El cuchillo descendió bruscamente en el corazón de Hans. El collar de Ciciolly cayó al suelo acompañado de una lágrima de ella. Eregion se había roto. Ella volteo a ver al cadáver de su amor en el suelo mientras Jeff lo miraba con atención. Una flecha de agua salió de su arco hacia el asesino. Le dio en el brazo. Jeff salió corriendo sin sus armas del campo de batalla. El sol se alzó. Los batallones orcos se retiraron, ya que aquellas criaturas no soportan la luz del sol. La batalla había terminado. Quince torres con tres batallones menos para el Imperio Golduniense. Pero el colegio también perdió muchas fuerzas. Tres arqueros y once caballeros, contando a Hans. Ciciolly salió corriendo hacia el cadáver y se arrodillo ante él. Puso su mano en su pecho lleno de sangre y lloro hasta que ya no pudo más. La maestra y el Profesor Nori la acompañaron. En ese momento, Jane se acordó de algo muy importante.
-Me acabo de acordar que Valira tiene poderes de revivir a los muertos.
-¿Es enserio?
Jane puso sus manos en las dos heridas de Hans y dijo unas cuantas palabras extrañas.
-¡Del meniorquits manerial dofurgot!
Las heridas se empezaron a cerrar. Hans parpadeo y empezó a moverse.
-¡Hans! ¡Hans! ¡Estas vivo! ¡¿Cómo lo hizo? Nunca había oído esas palabras.
-Es lengua negra. Por favor, no le digan a nadie que mencione tal lenguaje. Me podrían echar del colegio.
-No lo haremos.
La maestra saco de uno de sus bolsillos una poción.
-Ten. Es una poción de vida, cada ser humano que muera puede ser revivido con un solo trago.
Permanecieron un rato en silencio mientras Hans se recuperaba de sus heridas.
-¿Qué haremos ahora? El Imperio Goldunienese es muy fuerte para nosotros solos. Incluso el Clan Bancario no podría derrotarlo.
-Tengo una idea. Tenemos unos aliados en lo más lejos de la isla. Pero debemos pasar por el Ministerio para llegar hasta allá.
-¡Es una excelente idea maestra Jane! Las águilas de las montañas y los Caballeros de Hierro serán una gran fuerza para nosotros. Solo que no sabemos lo que les espera ahí.
-¿Quiere decir?
-Exacto. No podemos seguir más en DGS, tendremos que ir a White Town. Es nuestra única salvación.
-Disculpa ¿Dijo a donde?
-White Town es una ciudad como el Clan Bancario, fue construida ya hace mucho tiempo por ordenes mismas del rey Arturo. Servia como un gran centro de comercio en todo el reino. No on aliados de nosotros, pero tampoco del Imperio Golduniense. Lo malo es que habra que ir por barcos. Ya que White Town esta situada en otra isla muy cerca de esta.
-¿Pues que esperamos? Tomemos las baracas ya.
-No es tan facil robarlas maestro Hans. Las fuerzas de ahí son muy poderosas. Nunca recordare aquellas ballestas.
-¿Cuándo empezamos?
-Mañanma mismo.
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La Vida de Martí Flechen
FantasyLa historia empieza en una calle de la ciudad de Londres en la cual un detective encuentra un tipo pálido con una sonrisa enorme tratando de degollara a un pequeño a un niño como de 15 años, salva al niño y tienen varias aventuras en un colegio de M...