No hija, recuerda que Christian se queda a vivir conmigo cuando sus padres salen de viaje.
— ¿Y cuándo va a venir si tú ya no vas estar en tu otra casa?
— ¿Te gustaría que lo trajera a vivir aquí con nosotros cuando me lo dejen? yo lo llevaría a la escuela, está cerca de mi trabajo.
— Sería estupendo papá, asì haríamos la tarea juntos y jugaríamos, pero tenemos que avisarle a mamá.
— Recuerdas que ella misma le dijo que escogiera una recámara para cuando viniera.
— Si lo recuerdo, entonces no creo que haya problema.
Llegaron ambos sonriendo a la cocina, su madre le dijo a Ana que no solo ella podía darle sorpresas.
— Mamá esta sorpresa es muy hermosa, gracias por aceptar a papá.
— Lo merece por tanto tiempo que no estuvimos a su lado ¿no crees?
— Si, tienes toda la razón, además hay algo que queremos preguntarte mi papá y yo.
— Primero se lavan las manos para cenar y me dicen que les preocupa.
Raymond y Ana fueron a lavar las manos, al regresar, Carla les pidió que se sentaran, Ana tenía su lugar favorito, mientras que Raymond ocupó el lugar donde antes se sentaba Alexander, junto a Carla.
— Mamá, le pregunté a mi papá que ahora que va a vivir con nosotras, ya no podrá cuidar a Christian, cabe la posibilidad que Christian viva con nosotros, asì mi papá y yo podemos convivir con él.
— Por mí no habría problema, solo es cuestión que los padres de Christian lo dejen venir a vivir con nosotros.
— Gracias amor, siempre has sido muy humana.
— Estoy pensando que ese niño te adora y a nuestra hija, se sentirá desolado, sobre todo porque ya no tendrá a su padre sustituto.
— Hablaré con Grace y Carrick, aunque no se quedaría solo, mis padres pueden cuidar de él, pero lo extrañaría muchísimo.
— Despreocúpate cariño, Christian puede venir cuando necesite de tu apoyo, él mismo ya escogió su recámara solo hay que acondicionarla, para que se sienta a gusto.
Cenaron y se fueron a dormir, pero esa noche sería el reencuentro de un gran amor y pasión, no gimieron fuerte, sus bocas callaban sus sonidos de placer, aunque la recámara de Ana estaba un poco más alejada, le guardarían respeto.
Se durmieron ya entrada la media noche, pero fue algo maravilloso entre los dos. Raymond despertó y buscó el cálido cuerpo de Carla, pero no lo encontró, su sonrisa llenaba toda su cara al recrear la dulzura del cuerpo y boca de su amada novia.
Su despertar fue más maravilloso, se bañó y bajó a la cocina para apoyar hacer el desayuno a su reina y princesa, ellas ya estaban terminando de hacer el desayuno, por lo que Ana puso un cubierto más en el desayunador de la gran cocina, Carla recordó que a él le gustaban los huevos tibios, café de cafetera, una fruta picada de preferencia manzana, jugo de naranja y pan tostado con alguna conserva de cualquier fruta.
ESTÁS LEYENDO
LA SOMBRA
FanfictionAna y Christian se conocerán desde niños, el tiempo los unirá por amor, Ana es reservada y estudiosa, nadie sabe que tiene una doble personalidad, una brillante Ingeniero en informática y programadora, pero también es una Robín Hood americana, apoda...
