Después de diez minutos hincados, Carla pudo hacer que su padre se levantara del suelo, por lo que de inmediato Carla le llamó a su hija Anastasia.
— Anastasia, él es tu abuelo Alejandro.
— Mucho gusto abuelito, ¿puedo darte un abrazo?
— ¿Crees que lo merezco después de lo que le hice a tu madre?
— ¡Papá!
— Si Anastasia ¿Sabes que asì se llamaba tu abuelita, la mamá de tu mamá?
— Si abuelito, mi mamá me dijo que me llamo igual que su mamá, mi abuelita que está en el cielo.
Ana se abrazó a su abuelo y le diò un beso en la frente, mientras que Don Alejandro seguía llorando, por ende Ana le preguntó porque lloraba, e igual que su padre le dijo:
— De alegría hija, tener a tu madre y a ti en mi casa me da mucha alegría, solo llorando expreso mi felicidad.
— Abuelito ¿ya conoces a mi papá y a mis padrinos Matus y Hannah?
— Claro que tengo el gusto hija, sobre todo que me visiten.
— Papá, ya está la cena ¿podemos pasar a la mesa? Necesito hablar contigo y no podemos quedarnos mucho tiempo, Ana tiene que ir al colegio y Raymond y yo a Trabajar.
— ¿Desde cuándo están ustedes dos juntos?
— Solo unos días papá, pero cenemos y platicamos a que venimos, solo espero no tener negación de tu parte.
— Quiero reivindicarme contigo y mi nieta, por ende por todos los demás aquí presentes.
Carla sirvió la cena, ella sabía dónde estaban todas las cosas de esa cabaña, terminando de cenar, Carla recogió la mesa junto con su hija, dejaron todo limpio y regresaron a la sala con todos los demás, Don Alejandro estaba platicando con Matus de algunas cosas de la hacienda.
— Bien papá, vengo a pedirte de favor que el próximo sábado me acompañes a mi casa, los padres de Raymond irán a pedir mi mano para casarnos y quisiera tu presencia y apoyo.
— ¿Entonces es verdad que ustedes tienen poco tiempo de reencontrarse?
— Mira papá, desde que salí de esta casa, he pasado por muchas cosas, pero como no tengo ahora tiempo para explicarte por las razones que te di hace un rato, solo quiero saber si cuento contigo.
— Sé que tu felicidad es el joven Steele y él te ama, sufrió mucho para encontrarte, claro que cuentas con mi presencia hija.
— Gracias papá, además quiero pedirte otro favor muy grande, después de mi compromiso, Raymond y yo hemos decidido casarnos en un mes, por lo que quisiera que nuestra boda sea aquí en tu hacienda, ese fue siempre mi sueño cuando me casara.
— Sueño que yo te interrumpí hija, pero se harán las cosas como tú quieras, pero con la condición de que vengan más seguido ustedes y mi nieta, me he sentido solo todos estos años.
— Papá no es tiempo de lamentaciones, solo te estoy pidiendo me concedas otro de mis sueños, ya tengo mi especialidad de Médico Cirujano.
ESTÁS LEYENDO
LA SOMBRA
FanfictionAna y Christian se conocerán desde niños, el tiempo los unirá por amor, Ana es reservada y estudiosa, nadie sabe que tiene una doble personalidad, una brillante Ingeniero en informática y programadora, pero también es una Robín Hood americana, apoda...
